Quieren que le otorguen un lugar
para vaciar sus cisternas y hasta están dispuestos a que los
controlen.
Por segunda vez consecutiva, el lunes
por la mañana la céntrica calle San Martín permaneció
cortada entre Mariano Moreno y Colón. Esta vez no fueron los
piqueteros sino las empresas de tanques atmosféricos que
decidieron hacerse escuchar ante la difícil situación que
están atravesando desde que la Municipalidad les prohibió
descargar sus cisternas en todo el partido de Luján.
Por espacio de no más de una hora,
cuatro camiones pertenecientes a otras tantas firmas locales,
detuvieron su marcha casi en el umbral del edificio
gubernamental municipal. Fue una forma original de protesta
que obligó a los funcionarios a escuchar los pedidos de los
dueños de las empresas como hacía mucho no sucedía.
Encabezando la caravana se encontraba
el semi de la empresa "El Gavilán" de Dioniso
Leopardi, hermano de Rubén, quien se desempeña (este
último) como presidente del bloque del PJ y mano derecha del
intendente. Detrás se ubicó el camión de otra de las
tradicionales firmas del rubro como es "La
Universal" de Daniel Cammareri, ex funcionario en varias
ocasiones del actual jefe comunal. La columna la cerraron
otros dos camiones tanque identificados con las firmas
"El Atlántico" y "Atmosféricos Luján".
Todos tenían algo el común: las huellas que deja el paso del
tiempo en sus vehículos y esto no parece ser algo casual ni
antojadizo.
Alejandro Zunino, de "El
Atlántico", comentó que el motivo que originó el
reclamo se debió a que "desde 1997 exigimos un lugar de
descarga oficial en Luján" cuando "en ningún
partido hay este problema" ya que "todos se hacen
cargo de sus atmosféricos y le abren un lugar para la
descarga".
Como en este distrito esto no ocurre,
las empresas se vieron en la necesidad de tener que buscar
otros horizontes para vaciar el contenido de sus tanques. Por
lo general, es a no menos de 30 kilómetros de distancia que,
sumado a un incremento sostenido que vienen teniendo en el
pago de un permiso más el incremento de los costos de
manutención de los vehículos, lleva a los transportistas a
estar en un cuello de botella de futuro incierto.
"Los camiones no nos dan más y
nosotros no podemos cobrarle a la gente lo que realmente
tendría que valer (el servicio de desagote del pozo séptico)
porque nadie te lo podría pagar", explicó Zunino.
POLÉMICOS PERO NECESARIOS
El servicio de tanques atmosféricos
en Luján tiene más de medio siglo de existencia y mientras
la ciudad o las localidades se sigan expandiendo más rápido
que el tendido de la red de cloacas, seguirán siendo
insustituibles y cumplirán un rol social que nadie puede
negar.
Sin embargo, muchas veces fueron
blanco de críticas y hasta se los culpó de vaciar sus
tanques en forma clandestina en caminos vecinales y de
desagotar en la red líquidos de origen dudoso o sustancias
tóxicas que terminaban por sacar del régimen la Planta
Depuradora del barrio San Bernardo. Esto ocasionaba olores
molestos y la irritación de todo un vecindario y dio lugar a
enérgicas manifestaciones que pusieron en jaque al gobierno
municipal en más de una ocasión.
La Municipalidad, presionada por los
vecinos, entendió que lo conveniente era no permitir que las
empresas vaciaran sus tanques en el partido de Luján. Hoy ese
argumento lo ponen en duda, según los dueños de las
empresas. "El argumento era que no nos dejan descargar
los camiones porque la Planta no anda bien", dijo Zunino
mientras que Santiago Leopardi agregó que "a (Aníbal)
Sánchez Caro (director de Medio Ambiente de la Comuna) le
propusimos que nos dejen tirar y nos controlen, pero dijo que
no por el problema que hubo con los vecinos y que no nos iban
a dejar ni entrar porque el problema era que los atmosféricos
tiraban en las cloacas".
"Pero ese no es el problema
aunque nadie desmiente que se haya tirado algo o no. No sé.
Pero el tema es que por el mal olor nosotros no podemos
entrar", amplió Leopardi de "El Gavilán", al
tiempo que comentó que el sector intentó "en varias
oportunidades" que los funcionarios los atiendan
"pero nunca hubo una respuesta y menos por escrito".
"NOS ESTAMOS FUNDIENDO"
Por lo pronto, las empresas deben
trasladarse a General Rodríguez, donde descargan en una
planta de tratamiento de líquidos "10 veces más chica
de la que hay en Luján" -dijeron- y a un costo inicial
por cada tanque pequeño de 8 pesos pero que con el correr de
los meses fue subiendo a 20 y 50 pesos el semi.
A pesar de esto, la tarifa no la
modificaron sabiendo que los clientes, en su mayoría, son
familias que viven en barrios humildes donde las cloacas son
un lujo inalcanzable. "Esos costos los fuimos absorbiendo
nosotros", dijo Leopardi, "nos estamos
fundiendo", aseveró Zunino.
La solución no parece ser sencilla.
Las empresas se enfrentan con un problema legal que ya empieza
a ser contemplado: "No podemos llevar líquidos del
partido de Luján a otro partido por una disposición de la
provincia de Buenos Aires. Entonces ¿qué hacemos? Estamos
entre la espada y la pared, mientras tanto no tenemos una
solución", sostuvo Santiago Leopardi.
"Dicen que la Planta no tiene
más capacidad y siguen haciendo cloacas a full", dedujo
Marcos Cammareri de "La Universal", una firma
familiar con más de 50 años en el mercado. "Los
camiones que nosotros tenemos son de un volumen muy pequeño
en relación a lo que recibe diariamente", añadió
Zunino.
Luego de abonar 10 pesos para que le
reciban una nota, los trabajadores de las empresas
atmosféricas fueron atendidos por el secretario de Salud, Dr.
Raúl Ré y el secretario de Control Urbano y Relaciones con
la Comunidad, Andrés Salvatto, mientras el jefe del
Departamento de Transporte, "Tato" Aguirre, los
invitaba a que retiren los camiones y dejen libre la
circulación, caso contrario se verían en la obligación de
aplicarles una multa.
Afuera, hacía media hora que los
camiones habían bloqueado la calle por una medida que no
habían tomado en forma caprichosa ni persiguiendo algún
interés político particular. "No tenemos nada contra la
Municipalidad", aseguró Leopardi, "simplemente que
nos den la importancia que tiene que tener porque vamos 10
veces a Bromatología y no nos dan respuestas. ¿Y si el día
de mañana tiro en un campo o en las cloacas quién se hace
responsable? Yo soy el delincuente cuando a mí nunca me
dieron un lugar para descargar. Que sepan que nosotros ponemos
la voluntad para hacer las cosas bien", planteó Zunino.