El
jefe comunal, sin conocer aún las últimas expresiones de
Roberto Almeida, dijo que "hubo un tratamiento judicial
para Sayaavedra y otro para Chaín". Y planteó que
"Bocacci siguió una línea de provocación para el
vecino común".
Todavía no había leído ni le
habían comentado las duras declaraciones que Roberto Almeida
realizó a este medio, en las que, entre otras cosas,
denunció presuntos encubrimientos de Miguel Prince y su
entorno para el condenado José Nicolás Chaín. Sin embargo,
a partir de la repercusión que causó en Luján la decisión
del juez Roberto Bocacci de conceder la excarcelación para el
médico prófugo (sentenciado por el asesinato de su ex esposa
Ana María Domínguez), el intendente aceptó opinar al
respecto. Lo hizo el viernes a la noche, telefónicamente, en
el programa radial "Código R" (FM 104.1, RCL,
viernes de 21 a 24).
En primer lugar, Prince aclaró que
"técnicamente no es una excarcelación, aunque por los
efectos y de modo sencillo se continúa con lo que sería una
morigeración de su libertad".
Según el intendente, que atravesó
años de estrecha amistad con Chaín, la determinación de
Bocacci "continúa en una línea que, objetivamente y
frente al común del vecino, termina siendo una provocación,
una irritación".
"En su momento, la Cámara la
otorgó a aquel que estaba imputado de un delito y que
finalmente fue condenado en primera instancia como autor
intelectual o ideológico, la posibilidad de esperar libre el
fallo. Ahora resuelve lo mismo ante la segunda instancia. Y el
autor material permanece detenido", comparó.
"En realidad, -dijo Prince- el
fallo de primera instancia sanciona con mayor gravedad, con
reclusión, al autor ideológico. Este profesional está libre
y, entre otras cosas, desde mi punto de vista, se configura
una desigualdad frente a la ley. Un simple vecino (Martín
Sayaavedra), condenado como autor material, que no es poca
cosa, esperó el fallo de primera instancia y ahora de segunda
instancia detenido".
Prince también se
"aventuró" a dar una opinión técnica. "El
error del primer otorgamiento de libertad morigerada olvidó
un concepto que se debe tener en cuenta para estas figuras de
excarcelación: la repercusión social del hecho".
"La comunidad, el sistema
democrático y el poder judicial están pagando caro una
decisión que se tomó con mucha ligereza. Ese al menos es mi
punto de vista, sin meterme en la Justicia y opinando como un
vecino".
- "Almeida habló de actitudes
corporativas desde ciertos espacios políticos, de
complicidad, y dijo que Arslanián, también como ciudadano,
pedirá el enjuiciamiento de Bocacci", planteó Eduardo
Racedo, conductor del programa.
- "Yo he charlado con Almeida en
muchas oportunidades y siempre estuve a su disposición. Me
consta también que siempre mantuvo una permanente
comunicación con Arslanián y con sus equipos para tratar de
que cese esta condición de prófugo y que lo capturaran (a
Chaín). El fallo ahora da por tierra la condición de
prófugo, pero conozco el pensamiento de Almeida y es correcto
que pida que la gente se defina".
"Por eso -repito que a priori- el
sentimiento, la racionalidad mínima, el sentido común, la
lógica hace que todos nos sintamos totalmente molestos,
sorprendidos, disgustados, inicialmente, por esta desigualdad
ante la ley. Hubo un tratamiento para Sayaavedra y otro para
el doctor Chaín".
Por último, Prince añadió:
"Más allá de que algunos tengamos un compromiso mayor o
una pretensión de pelear por la verdad y la justicia, a
cualquiera lo primero que lo asalta como sentimiento es por
qué Sayaavedra está detenido esperando una definición del
Poder Judicial y el otro está libre. ¿Por qué? ¿Porque es
médico? ¿Porque tiene vinculaciones? Creo que ese es el
primer análisis que se hace".