Miércoles 3 de Agosto de 2005 - Año 89 - Edición 7101 - Edición digital 0401

Portada
Editorial
Clasificados
Archivo
Historia
Links
Suplementos              Sociales
Servicios
Farmacias de turno
Teléfonos útiles
Horarios de trenes
Cartas de lectores Guía de Profesionales

 

 

El delincuente abatido en Open Door tenía 27 años

El triste destino de otro Carlos Bianchi

El hampón muerto por un conocido numerario de la vecina localidad, era un sujeto famoso en Saladillo, su ciudad natal.

Tenía dos pedidos de captura y lo buscaban por haber matado a un comisario hace unos meses.

Todavía queda un prófugo por detener mientras está en marcha una investigación que podría arrojar interesantes resultados.

<< click para ampliar

Se llamaba Carlos Bianchi pero no tenía "El celular de Dios", a lo sumo se comunicaría con "San La Muerte" o tal vez con San Jorge, el santo protector de los delincuentes. Le decían "Carli", estaba a punto de cumplir 28 años pero no llegó a festejarlo: el subteniente Carlos Cáceres, del Puesto de Vigilancia de Open Door, lo mató de un certero disparo después de mantener un feroz enfrentamiento con parte de la banda de delincuentes que intentó el viernes robar un camión con un cargamento de 600 bolsas de cemento, valuado en 13.800 pesos.

El malviviente abatido era de Saladillo, donde la noticia impactó como pocas veces ocurre en una ciudad sin sobresaltos, de 27 mil habitantes, ubicada a la vera de la ruta 205, a 180 km. de la Capital Federal.

Allí, "Carli" era una persona conocida. Había nacido en 1978 en un hogar de bajos recursos y con serios problemas familiares y sociales a tal punto que varios de sus hermanos y primos han tenido -y otros aún tienen- problemas con la ley. El que no robó, intentó cometer una violación o se tiroteó con la policía, pero ninguno carga con un prontuario semejante al joven abatido en una solitaria calle de tierra de una localidad de este distrito.

Según contaron fuentes periodísticas de esa ciudad a EL CIVISMO, en marzo de este año, "Carli" Bianchi en compañía de una mujer y la hija de ésta, contestaron a balazos después de robar un auto. No alcanzó a ser detenido ya que pudo darse a la fuga. A partir de ese momento, sumó su segundo pedido de captura de parte del Departamento Judicial de La Plata y ya no volvió aparecer por el pueblo.

En Luján Primera, dijeron esta semana que Bianchi tenía "frondosos antecedentes penales" y era buscado por haber matado a un comisario de la Policía Federal el 26 de enero de este año cuando intentó robarle. En Saladillo, señalan que ese hecho no quedó del todo claro. Algunos recuerdan que purgó una corta condena pero lo soltaron. "Eso fue en Lobos donde encontraron al comisario muerto. A este chico lo llevaron preso y lo vimos por Crónica TV pero después lo soltaron".

"En sus calles enmarcadas de añosos tilos y edificios de elegante y solemne arquitectura", como gusta describir la página oficial de la ciudad, "Carli" forjó una vida corta y difícil. Hacía unos años que había dejado de residir en forma estable en el pueblo para mudarse al conurbano donde la delincuencia tiene su caldo de cultivo como en pocos lugares del país.

Su cuerpo fue identificado por dos tatuajes que tenía en el cuerpo y velado en la casa mortuoria que posee la Cooperativa de Saladillo desde la medianoche del sábado hasta el mediodía del domingo. En su ciudad natal los restos fueron inhumados en una sepultura que había sido reservada hacía poco tiempo por su madre, quien meses antes había reempadronado a "Carli" en el Servicio Funerario para que el día de mañana tuviera su morada de descanso eterna.

Conocido el destino de "Carli", desde el viernes no son pocos los que en Saladillo piensan que la madre del delincuente abatido habría presentido el final de su hijo.

BAJO SECRETO DE SUMARIO

Carlos Bianchi era uno de los cinco malvivientes que intentaron robar un camión en un hecho de "piratas del asfalto". Los otros cuatro están con vida: tres fueron detenidos. Uno está alojado en Luján Primera, el otro en la comisaría de Salto porque era un ex policía de la Federal, y un tercero permanece en el Hospital Municipal con custodia policial mientras se repone de una operación en el tórax como consecuencia de una herida recibida en el enfrentamiento. Todavía queda uno prófugo, pero la Policía tiene algunos datos que podrían conducir a su aprehensión.

Por orden del fiscal Adrián Landini de la UFI Nº 6, la Policía tiene orden de no suministrar las identidades de los delincuentes. No obstante, se pudo saber que el ex policía apresado residía en la localidad de Olivera donde dos días antes personal policial de Luján Primera realizó tres allanamientos. Lo buscaban por un robo a mano armada cometido el 15 de junio junto con otro hampón contra una docente del barrio Lanusse ocurrido hace un par de meses.

Fuentes con acceso a la causa, contaron que este ex numerario hacía alrededor de 5 años que no pertenecía a la Policía Federal. En tanto, otros dos malvivientes eran de esta ciudad y un restante de General Rodríguez. Por su parte, el Renault Megane con el que se movilizaba no tenía hasta ayer pedido de secuestro.

Los dos delincuentes que están en condiciones de prestar declaración ayer se negaron a hacerlo, amparándose en un derecho legal que tienen todas las personas.

Todos conformaban una gavilla que se enfrentó a los tiros, primero con el subteniente Cáceres, y luego con varias patrullas pertenecientes a los Destacamentos Carlos Keen, Open Door y Torres.

La banda estaba armada con una pistola Bersa calibre 380, con numeración suprimida y varios cartuchos quedaron en la recámara. También usaron una escopeta calibre 12/70. En el auto se hallaron 5 pasamontañas de color negro. 5 pares de guantes de tela con palma antideslizante, 2 rollos de cinta de embalaje para atar a las víctimas, 11 cartuchos intactos de 9 milímetros y 10 de calibre 12/70.

Además, la policía incautó un cuaderno con anotaciones varias, documentación correspondiente al camión Mercedes Benz, 3 camperas de color oscuro, 2 celulares e innumerables vainas servidas producto del enfrentamiento.

Con estos elementos, los investigadores buscan determinar las ramificaciones que tenía la banda como así también los motivos que llevaron a los hampones a robar un camión en Ezeiza y trasladarlo hasta Open Door. Tampoco está claro si quería -como manifestó el camionero- el camión solamente o si otra banda se llevaría la carga y/o el semiremolque.

"No podemos precisar si querían llevar el camión o con otro camión se llevaban la carga por otro lado", dijo el capitán Adrián Silvestre, titular de Luján Primera, quien agregó que el secreto de sumario impuesto por el fiscal obedece a que aún resta dilucidar "el destino de la carga y otros hechos de distintos modus operandi pero no precisamente de `piratas del asfalto'".

La carátula de la causa, por el momento, fue titulada: "Robo triplemente calificado por el uso de arma en despoblado y en banda de mercadería en tránsito, tenencia ilegal de arma de guerra, atentado a la autoridad agravado, homicidio y lesiones".

 

Premio y felicitaciones

La labor policial en el hecho del viernes y en particular la actuación del subteniente Carlos Cáceres mereció el reconocimiento de las autoridades policiales. En tanto, el Destacamento Policial de Torres recibió una camioneta 4x4 que muchos atribuyen al desempeño que tuvo en la persecución y posterior aprehensión de buena parte de la banda.

>>> arriba

>>> principal