El fin de semana pasado era uno más
en la vida de Juan Castiñeira y Daniel Torres. Ambos se
encontraban festejando el cumpleaños de un amigo en común
-Alberto Tornatore- y entre charla y charla, surgió la
posibilidad de ir a presenciar una competencia de vehículos
4x4 a Brandsen -localidad cercana a La Plata-. La propuesta
fue aceptada, sólo que Juan Castiñeira decidió pasar de
espectador a competidor ante la sorpresa de sus amigos. Aunque
había un pequeño problema, la camioneta de Juan estaba
averiada y ante tal circunstancia "Lubribat Luján"
le ofreció una. Había poco tiempo y se tenían que llevar a
cabo varios retoques (conseguir cuatro cubiertas especiales
para el terreno y ajustar algunos detalles). A pesar de que el
piloto pasó toda la noche en vela, a la mañana siguiente,
con gran amor propio, se encontraba listo para largar.
PRIMERA DIFICULTAD
En las pruebas los primeros
inconvenientes surgieron en que las llantas rozaban en el
caliper de freno y entonces hubo que apelar al ingenio de
"Caby" Cabral, que al mejor estilo de Mac Guiver,
arregló con lo que pudo el desperfecto. En la primer serie,
les tocó en suerte enfrentar a otro lujanense -Leonardo
Espinosa- con una Ford naftera V-8, en tanto que Juan y su
copiloto Daniel Torres participaron con una Toyota. Ya en
plena competencia, al entrar ambos pilotos apareados a un
zanjón, la cubierta delantera izquierda del vehículo de
Castiñeira se reventó. Los banderilleros apostados en el
circuito respondieron a la voz de alerta desde la cabina e
intentaban detener al piloto lujanense, que hizo caso omiso a
las advertencias y siguió participando en tres ruedas,
sorteando difíciles obstáculos y ganando la serie.
En la segunda serie, se debió
reemplazar la cubierta averiada por una común, enfrentando
otra vez a Espinosa que en esta oportunidad se quedó con la
serie.
SEMIFINALES
El lujanense "Tonino" Morano,
por haberse adjudicado las dos series, clasificó a la final
en forma directa. En tanto que los demás participantes
debieron eliminarse en una semifinal contra-reloj en la cual
clasificaban los dos mejores tiempos. Para sorpresa de propios
y extraños, en una gran actuación, el binomio compuesto por
Castiñeira-Torres no sólo se quedó con la semifinal sino
que además consiguió batir el récord del circuito con un
tiempo de 58s37m.
LA FINALISÍMA
La final estuvo entonces destinada a
dos lujanenses y al campeón de la ciudad de Morón. Otra vez
volvió a utilizarse el sistema de contrareloj y al haberse
adjudicado la semifinal, el que primero giró en el circuito
fue el vehículo conducido por "El Loco" Castiñeria,
quien no sólo apabulló a sus rivales sino que además
volvió a bajar su propio récord despertando la algarabía de
la numerosa hinchada que lo siguió hasta Brandsen. Más allá
del trofeo recibido, el mayor premio para los dos lujanenses
esta dado en lo demostrado en el circuito, lo que le abre las
puertas para mayores hazañas.