Un serio incidente entre dos
vecinas terminó con una mujer atacada de varias puñaladas
delante de los policías y la agresora detenida.
Ocurrió en la calle Jorge Newbery,
entre Repetto y Palacio, del barrio Juan XXIII.
La imputada en el hecho ya había
sido denunciada por su suegra en la comisaría tiempo atrás.
"Fue como en la película
`Psicosis' (Alfred Hitchcock - 1960)", dijo una alta
fuente policial que habló con este medio. Pero a diferencia
del mítico film en blanco y negro, la escena no ocurrió en
una ducha sino en una calle del barrio Juan XXIII. Fue a todo
color, y sin actrices famosas, pero con dos anónimas mujeres
que desde el jueves a la noche se convirtieron en el tema
obligado de todo el vecindario.
No se sabe el origen de la discusión
ni el tiempo que llevaba una relación que, indudablemente,
transcurría por senderos borrosos. Lo que sí se conoce es
que en horas de la noche, las palabras dejaron de tener
sentido y el nivel de violencia e intolerancia entró en
ebullición, a tal punto que a la vista de una comisión
policial, una de las mujeres extrajo una cuchilla como para
depositar un rinoceronte y le clavó varias puñaladas a su
vecina cuando intentaba escapar del espanto.
Del desenlace de la historia
dependerá si será incluida en la serie televisiva
"Mujeres asesinas". Por ahora, la víctima se
encuentra en la sala de terapia intensiva del Hospital
Municipal, con respiración mecánica asistida. Su estado es
"reservado", según indicó al cierre de esta
edición Luján Primera.
Todo como consecuencia de varias
puñaladas asestadas por su vecina en plena calle Jorge
Newbery, entre Repetto y Palacio. Hacía varios minutos que el
caldo se había puesto espeso entre Carolina Ferreyra (45) y
Carolina Patricia Ávalo (26).
Dado que el clima había empezado a
enrarecerse de manera peligrosa y temiendo los peor, los
vecinos dieron el aviso a la policía. Cuando el móvil estaba
llegando al lugar del hecho, observó a Ferreyra acercarse en
dirección de la patrulla, pero antes de llegar a destino,
Ávalo se le cruzó en el camino, sacó la cuchilla extra
large, la tomó del cuello y empezó a lastimarla, para horror
de los vecinos y sorpresa de los efectivos. "Todo esto lo
vio el policía que estaba llegando al lugar", comentó
el capitán Silvestre, todavía asombrado por lo que habían
visto sus subalternos.
DELANTE DE LA PATRULLA
A Ávalo poco le importó la presencia
policial, quería completar su obra macabra. "Al personal
le costó sacarla", agregó Silvestre. Pero al final, la
agresora logró ser reducida e inmediatamente detenida y
trasladada a la seccional local.
Ferreyra, en cambio, quedó en el piso
con serias heridas a la altura del tórax, por donde emanaba
abundante sangre. Sus últimas palabras fueron: "Me
caigo, me caigo" y luego perdió el conocimiento.
Enseguida se irradió el aviso para que envíen una ambulancia
al lugar que la trasladó a la víctima en estado delicado al
nosocomio local, donde fue intervenida quirúrgicamente
minutos después.
La Policía lo único que sabe es que
entre Ferreyra y Ávalo existía una relación de amistad pero
ignora las razones que produjo el distanciamiento, aunque
cuentan con el dato de que desde "hace un año venían
con problemas de convivencia vecinal".
La situación judicial de Avalo ahora
depende del estado de salud de Ferreyra. Por ahora, está
detenida y acusada por la UFI Nº 2 de "Tentativa de
homicidio", mas en la comisaría recuerdan que la suegra
de la imputada habría hecho una exposición hace un tiempo
contra su nuera por problemas familiares.