Un joven fue detenido en General
Rodríguez por amenazar con matar a una pareja de novios que
estaba a punto de casarse.
También habría manifestado su
intención de colocar una bomba en el templo donde tenía
lugar la ceremonia religiosa.
La Policía debió escoltar al
futuro matrimonio desde la casa del novio hasta la puerta de
la parroquia Sagrado Corazón.
Al final, todo transcurrió con
absoluta normalidad, aunque el hecho llamó la atención de
varios medios nacionales.
Una pareja de novios a punto de
casarse fue escoltada por varios móviles policiales desde la
casa del novio hasta la capilla Sagrado Corazón de Jesús
ante las amenazas de muerte y la colocación de una bomba en
el templo que habría prometido cumplir la ex pareja de la
mujer, en caso de que llegara a concretarse la boda.
El inusual despliegue para un hecho
que no recuerda antecedentes, tuvo lugar en la mañana de
ayer. Todo comenzó alrededor de las 10 en una vivienda de Dr.
Real al 600, donde se habrían recibido varios llamados
telefónicos intimidatorios en los últimos días. Por las
dudas, la escolta policial siguió hasta el Registro Civil y
terminó en las puertas del templo, ubicado en Rawson al 1300.
Mientras la ceremonia nupcial se
llevaba a cabo, personal de la DDI Mercedes -con asiento en
General Rodríguez- procedía a detener al ex concubino
acusado de ser el autor de las amenazas.
El hecho, por cierto poco frecuente,
esta vez saltó sin escala de la pantalla grande o de una
novela de TV a la más cruda realidad, llegando a concitar la
atención de medios de alcance nacional, a tal punto que un
canal de noticias informó en horas de la tarde que habían
colocado una bomba en la Basílica.
Pero, en realidad, la presunta bomba
iba a ser colocada en el lugar del casamiento y presuntamente
programada para que estalle en el momento exacto en que los
novios se juraran fidelidad por el resto de sus días.
UNA DENUNCIA OPORTUNA
Hacía dos días que la policía
estaba notificada de este intento de baño de sangre que, por
suerte, no llegó a concretarse. Un amigo de la pareja había
radicado una denuncia en la comisaría de General Rodríguez,
alertando lo que podía llegar a pasar este viernes. Esta
persona conocía las intenciones que tenía el ex concubino de
la mujer, con quien lo une un hijo, fruto de esa relación que
no alcanzó a plasmarse en la libreta matrimonial.
Ahora no son pocos los que creen que
si al hombre le dejaban desarrollar su plan, posiblemente era
capaz de repetir la escena inicial del film "Kill Bill
1", esa que muestra a Kill ingresando a una pequeña
parroquia y masacrando a todo lo que encuentra a su paso,
pasaje que culmina con la violenta ejecución del personaje
llamado simplemente La Novia, a sangre fría.
Por fortuna, el asunto no llegó a
mayores y hoy todo quedó en una curiosa anécdota. No
obstante, móviles de Luján Primera y de la Policía
Distrital, con sus respectivos jefes a la cabeza, fueron hasta
la casa del novio a cumplir con una orden poco habitual. Los
efectivos no eran conocidos de la pareja, ni muchos menos
estaban invitados a la ceremonia religiosa, sino que debieron
velar por la seguridad de las personas que habían sido
amenazadas de muerte.
Paralelamente, en General Rodríguez,
personal de la DDI procedía a detener a la persona
comprometida con las intimidaciones. Se trataba de un joven de
unos 20 años que fue arrestado en su domicilio sin oponer
resistencia y trasladado a sede de la Dirección Departamental
de Investigaciones. Tras permanecer algunas horas, el fiscal
Zunino de la UFI Nº 4 de Mercedes dispuso su libertad, aunque
se le abrió una causa por "amenazas", delito que es
excarcelable.
A pesar de la presencia de las
patrullas, la boda entre María Sánchez Rey y Walter Malaisi
se llevó a cabo en la Parroquia Sagrado Corazón con absoluta
normalidad. El cura párroco Juan Castagno le dijo a EL
CIVISMO que "no hubo ninguna cosa rara, fue todo lo más
bien".
Más allá de esto, desde estas
páginas le deseamos a los recién casados nuestras más
sinceras felicitaciones por haber dado este paso trascendental
en sus vidas. Y que sean felices, comiendo perdices.