La Policía reconoce por los menos
dos hechos en los últimos días pero no los relaciona.
Una de las víctimas sospecharía
que los ladrones que lo asaltaron serían los mismos que la
semana pasada robaron en dos domicilios de esta ciudad.
Un tercer asalto no fue denunciado
y tuvo como damnificado un matrimonio que comercializa
productos lácteos.
Reforzada la presencia policial en las
localidades de Jáuregui y Pueblo Nuevo, ahora el foco de la
inseguridad en la zona se trasladó a Cortínez. En las
últimas semanas no menos de tres ilícitos sacudieron la
tranquilidad habitual de este pueblo.
La Policía admitió tener
conocimiento sólo de dos casos, aunque no los relaciona entre
sí. Se trata del robo al principal minimercado (conocido como
Autoservicio "Pipi") ubicado frente a la Parroquia
Cristo Santo, hecho cometido hace un par de semanas por dos
jóvenes que se movilizaban en una moto de baja cilindrada. En
ese caso, el botín fueron 30 atados de cigarrillos, según
informó la capitana Nora Cavallero, titular de Luján
Segunda.
El otro caso, que también fue
denunciado en sede policial, tuvo como víctima a la familia
Swinnen, residente frente a la planta industrial Indumeco. En
este domicilio, dos ladrones armados entraron en horas de la
noche del domingo y más allá de no haber tenido un trato
descortés hacia sus víctimas, se llevaron algunos
electrodomésticos y el automóvil, un Mitsubishi Lancer
modelo 98, donde cargaron el botín.
De acuerdo a lo que habría expresado
el denunciante, uno de los delincuentes estaba muñido de una
pistola 9 milímetros y a partir de este dato, sumado a la
modalidad del hecho, podría tener conexión con los dos robos
ocurridos la semana pasada en dos domicilios de la calle
Mariano Moreno entre San Martín y Mitre de esta ciudad. Allí
resultaron perjudicados las familias Rodríguez Casalle y
Rosadas.
Por estos casos, fue detenido el
sereno de una obra en construcción que se levanta en la misma
cuadra. El hombre, según trascendió, habría confesado luego
de dos interrogatorios en sede judicial, la autoría de varios
robos pero se habría declarado inocente en relación a los
dos asaltos céntricos que merecieron la atención de la
comunidad hace 10 días.
Por su parte, en el robo a la familia
Swinnen, el contador y jefe de familia entregó unos 200 pesos
que tenía en ese momento, mientras que los delincuentes
habrían comentado que tenía que salir a robar para darle de
comer a sus hijos y les prometieron que no les iba a pasar
nada a nadie, como finalmente sucedió. Al tiempo que le
anticiparon que el vehículo japonés pronto iba a aparecer,
aunque desde entonces no se tuvieron más noticias del mismo.
El tercer robo
Si bien no fue denunciado en la
comisaría Luján Segunda, otro de los robos que fue el
comentario obligado en Cortínez tuvo como blanco a una
familia dedicada a la comercialización de productos lácteos
de origen vasco. La versión más fuerte recogida por este
medio señala que los ladrones robaron en la casa ubicada en
la calle Moscón, a tres cuadra del boulevard. Dicen en el
pueblo que no sólo se llevaron dinero sino que habrían
actuado con violencia.