Fueron incautados alimentos de la
cantina, y tanto este lugar como el resto del parque fue
clausurado en forma preventiva. Ayer volvió a abrir las
puertas.
"El deceso pudo sobrevenir por
muerte súbita". Esa fue la explicación que dio a la
Justicia de Mercedes el médico que le realizó la autopsia al
niño de 3 años muerto el domingo a la tarde cuando se
encontraba en un pelotero en el Zoo Luján. La información
fue confirmada a EL CIVISMO por el titular de la comisaría
Luján Primera, Adrián Silvestre.
La causa del fallecimiento del
chiquito Tomás Bufali habría obedecido a un paro
respiratorio no traumático debido a una falla del corazón.
Más allá de ciertas dudas que puede tener el hecho, lo
cierto es que el deceso del pequeño domiciliado en Haedo en
el zoológico local, acaparó el interés de muchos medios
nacionales.
El nene se encontraba en el pelotero y
sufrió una descompostura. "Se detuvo y se sentó.
Empezaron a llamarlo y no les contestaba. No había otros
chicos en el juego. Pidieron la ayuda de la encargada y
sacaron a Tomás", describió Clarín, al explicar la
secuencia de los últimos instantes de vida del nene.
"En ese momento estaba solito en
el pelotero, se sentó en una escalerita", dijo Jorge
Farrán, apoderado del Zoo Luján, en declaraciones al
programa "Mónica y Cesar" que se emite por Radio
Del Plata y descartó en un "100 por ciento" la
hipótesis de un accidente.
LA HORA SEÑALADA
Eran las 15.30 cuando ocurrió la
fatalidad. De inmediato, fue asistido por personal médico del
lugar mientras una enfermera del lugar le realizó masajes
cardíacos, pero como no reaccionaba lo trasladaron al
Servicio de Guardia de Pediatría del Hospital Municipal. Sin
embargo, ya era tarde: ingresó sin vida.
"Para ganar tiempo, los tíos
decidieron ir por su cuenta (...) en vez de esperar al
servicio de emergencia. Se trasladaron en un vehículo del
zoológico, acompañado por la enfermera", destacó el
mismo matutino que citó como fuentes al apoderado legal y al
segundo jefe de la Policía Distrital, Roberto Gabín.
Como el nene acababa de fallecer,
personal médico dio intervención a la Policía local desde
donde giraron las actuaciones a la Fiscalía en turno, la Nro.
6 de Mercedes, a cargo del Dr. Héctor Zunino.
El fiscal, como primera medida,
ordenó la incautación de los alimentos de la cantina del
zoológico donde había comido la víctima. Ahora, la
Dirección de Bromatología de la Municipalidad de Luján
deberá determinar si los alimentos que había consumido
Tomás estaban en buen estado o si la descompostura fue
producto de una presunta intoxicación.
Luego de ser clausurada en forma
preventiva, la cantina fue reabierta por orden del juez de
Menores, Luis Torcoletti, sobre quien recayó la causa. Esta
decisión se tomó al quedar descartada algún tipo de
intoxicación, según se desprendió del informe médico que
no contempló esa posibilidad.
El Zoo Luján abrió sus puertas el
lunes por la tarde al ser levantada la clausura preventiva y
despejada cualquier sospecha de negligencia por parte del
personal del parque privado.
El cuerpo sin vida del niño fue
trasladado a la morgue judicial, para su autopsia. El Cuerpo
Médico Regional de General Rodríguez determinó que no
había signos de violencia externa.
Ante esto, Farrán difundió un
comunicado que publicó el diario Página/12 en donde indica
que el menor fue "inmediatamente asistido",
trasladado "instantáneamente" al Hospital y que la
autopsia pudo establecer "fehacientemente" que el
cuerpo no presentaba signos de violencia externo. "En 7
minutos el chico estaba en el Hospital de Luján",
precisó Farrán en Radio Del Plata el lunes por la mañana.
De esta manera, despejaba el misterio
que en un principio rodeó al caso a tal punto que La Nación,
al titular la noticia, no dudó en sostener que se trató de
un "confuso episodio".