Sábado 24 de Septiembre de 2005 - Año 89 - Edición 7116 - Edición digital 0416

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Debe pasar 8 años de prisión por abusar de una menor

Profesor sentenciado hace un año que está prófugo

Federico "Tete" Pignataro cumplió esta semana un año como fugitivo.

Había sido condenado por abuso sexual agravado contra una menor que era su alumna.

Los padres de la víctima exigen su captura y el Ministerio de Seguridad lo tiene como uno de los evadidos civiles.

Se cumplió esta semana un año de la condena al profesor de Educación Física, Federico "Tete" Pignataro, quien fue encontrado culpable del delito de abuso sexual agravado contra una alumna. Desde entonces, se mantiene prófugo de la Justicia, al tiempo que se ignora si la Policía se encuentra abocado a su captura.

En la actualidad, la foto con los datos del condenado aparece en la página en internet del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Su rostro figura en el apartado "Violación - Abuso sexual" junto con otros 56 prófugos encontrados culpables de haber cometido delitos de esta naturaleza, aunque es uno de los 7 que tiene una imagen como para que la población pudiera reconocerlo y dar a viso a las fuerzas de seguridad sobre el paradero del evadido.

Como se dijo, Pignataro no es el único -como tampoco fue el primero ni será probablemente el último- en estar en esta condición. De hecho, hay 10 hombres en su misma situación que tras ser sentenciados por el Departamento Judicial de Mercedes tomaron la misma decisión de declararse fugitivos.

Hoy, con 36 años, su paradero es un real misterio, aunque se presume que sólo su entorno familiar más cercano sabría dónde se encuentra. Mientras tanto, en la calle todo tipo de rumores se vinieron escuchando en los últimos doce meses. Hay quienes juraron que estaba en España y otros se inclinaban por decir que se había refugiado en el Uruguay. En definitiva, puro chusmerío de vecinos.

Los cierto es que el ex profesor del Porteño Atlético Club recibió la pena de 8 años de prisión al entender los jueces que había abusado de una menor que era socia de la institución y aprendía a jugar al voley con el consiguiente agravante que "Tete" era su profesor.

CONDENADOS Y PRÓFUGOS

Al igual que ocurrió en su momento con José Nicolás Chaín y meses después con Walter Marrano (condenado a 14 años por matar a su esposa Marta Olmos pero actualmente prófugo), Pignataro presenció todas las audiencias del juicio que se desarrollaron a puertas cerradas sin que pudiera acceder la prensa pero no asistió a la última, justo la que dio a conocer el fallo de los jueces del Tribunal Oral Nº 3.

El tribunal que lo condenó estuvo integrado por los jueces Alejandro Caride, Ricardo Marfía y Eduardo Costía, quienes entendieron como conveniente que el juicio no sea público para preservar así la integridad de la menor.

Tras escuchar el debate, uno de los magistrados consideró como probatorio que el profesor se había aprovechado de su condición para cometer el abuso sexual. Otro de los jueces se basó en la figura del agravante al entender que Pignataro era el encargado de la guarda de la menor mientras que un tercer magistrado le agregó el hecho de que era el educador.

Por sus características, el caso tuvo una fuerte repercusión en General Rodríguez donde ocurrieron los hechos y reside la familia de la víctima, como así también en Luján de donde es oriundo el profesor condenado y cuya familia es muy conocida por gran parte de la comunidad.

Los hechos que se le imputaron a Pignataro ocurrieron entre diciembre de 1999 y marzo de 2000. Por ese tiempo, "Tete" llegó a estar preso pero por muy poco tiempo debido a que la Cámara de Apelaciones le concedió la eximición de prisión al interpretar que no se había podido probar la existencia del agravante y llegó a cambiar la carátula de la causa por "Abuso sexual simple", cuya pena mínima es de 3 años de cárcel.

De esta forma, el profesor de voley permaneció libre, incluso durante el juicio, pero a la hora de los alegatos y al ver que la mano no venía bien, "Tete" pasó a la clandestinidad.

Para entonces, habían transcurrido 4 años y una gran cantidad de recursos legales interpuestos por la defensa del imputado que intentaron probar que entre la alumna y el profesor lo que en realidad había era una historia de amor no comprendida por algunos.

Esta postura fue sostenida por los padres del profesor que llegaron a enviar una carta al Porteño Atlético Club donde afirmaron la hipótesis de la historia sentimental que la Justicia nunca tuvo en cuenta y hasta presentaron cartas que habrían sido enviadas por la joven en las que confesaría su amor.

Pero ya era tarde. Los testigos que se presentaron en el juicio en forma abrumadora no fueron favorables a "Tete" Pignataro y tampoco lo habría ayudado una pericia psiquiátrica.

Con todo, el fallo fue bien recibido por los padres de la víctima y, como era de esperar, no así por familiares y allegados del imputado. La Justicia todavía tiene una materia pendiente: encontrar a Pignataro y hacerle cumplir en prisión la condena que le impuso en septiembre de 2004.

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