En su discurso, Cristina K abundó
en buenas intenciones, pero no puntualizó su proyecto de
trabajo para el Congreso.
La senadora nacional Cristina
Fernández de Kirchner y candidata a la reelección en ese
cargo, pero esta vez por la provincia de Buenos Aires, visitó
Luján ayer para compartir un almuerzo con empresarios,
comerciantes, dirigentes políticos, autoridades
eclesiásticas y algunos invitados especiales.
Este último fue el primer punto de
conflicto. Las invitaciones las cursó el intendente Miguel
Prince, a través de la Dirección de Prensa, pero también
fueron entregadas por la viceministra de Salud de la Nación y
candidata a diputada por el Frente Para la Victoria, Dra.
Graciela Rosso. Eso derivó en un escándalo: gran cantidad de
personas que tenían en su poder la invitación "made in
Rosso", se quedaron afuera. No sólo eso: horas antes del
arribo de la señora del presidente Kirchner, se bajaron una
decena de pasacalles que rodeaban al salón "Ebis" y
que difundían la candidatura de Rosso.
Desconociendo el choque sectorial que
su presencia provocaba, Cristina K arribó a Luján una hora
después de lo anunciado, en un helicóptero oficial que
aterrizó en el Campo Municipal de Deportes. Accedió al
salón del almuerzo por una puerta trasera.
A la candidata le tocó compartir mesa
con el intendente Prince, con el arzobispo de Mercedes-Luján
Rubén Di Monte, que gentilmente aceptó participar de este
acto de campaña, con el primer candidato a concejal del FPV
Ariel Notta, y el presidente del Parque Industrial Flandria,
Carlos Diforti. En las mesas más cercanas a la principal -es
decir, ocupando los sitios por lo que había gente dispuesta a
sacarte un ojo- se sentaron los funcionarios nacionales y
provinciales Rosso, Carlos Kunkel, Remo Constanzo, Claudia
Prince, Eduardo Sícaro y Gabriel Miranda, junto al obispo
Oscar Sarlinga, el rector de la Basílica Jorge Torres
Carbonell, el vicerrector de la UNLu Carlos Rodríguez, el
dirigente Mariano West, la candidata Diana Conti y los
intendentes de Ituzaingó y Mercedes.
El intendente Prince abrió el juego
desde el micrófono, mencionando a algunos de los presentes.
Seguidamente, se enfocó en "el entusiasmo muy marcado
que tenemos por todo este proceso que está viviendo el país.
Luján no es ajeno a la asociación entre Nación, Provincia y
Municipio, con datos positivos que nos obligan al
reconocimiento, como lo son los trabajos en la Basílica en el
marco de la primer licitación pública del presidente
Kirchner y el ministro De Vido".
"El 23 de octubre no se juega una
cosa menor -agregó Prince-. Nos interesa que a partir del 10
de diciembre Cristina Fernández de Kirchner sea también
nuestra senadora para que todos sigamos luchando para una
nación y una provincia mejor".
La senadora inició su discurso
hablando de recuerdos personales que la ligan con Luján
("veníamos de muy chica con mi madre y mi tía y
comprábamos unas velas para bendecirlas") y de señales
positivas, como "la sorpresa" que le generaba
enterarse que la primera licitación del gobierno de su marido
había tenido como destino a la Basílica local.
En dirección directa a los
empresarios, los destinatarios centrales del encuentro, la
senadora y la candidata los instó a ayudar a recuperar la
"capacidad de consumo de la sociedad", mediante
"la responsabilidad social".
"Hubo quien le habló a los
empresarios y dijo que les hablaba con el corazón y le
respondieron con el bolsillo. Yo les pido que trabajen por el
país con una mano en la cabeza y otra en el bolsillo",
planteó. Según ella, "es indispensable la solidaridad
de los empresarios, que son los más favorecidos en la
distribución de la riqueza" porque "hoy puede irme
bien a mí, pero si no le va bien a todos, tarde o temprano,
me toca. Ya sea cuando salga de mi gran casa y me asalten para
sacarme 100 pesos, tarde o temprano, me toca".
No podía faltar en alocución una
crítica al periodismo: "tenemos siete millones de pobres
menos. Algún periódico tituló que todavía hay 15 millones
de pobres. Es una manera de ver las cosas. Es verdad y nos
duele, pero es importante que siete millones dejaron esa
condición".
Por último, prometió regresar el
próximo 12 de octubre, con su esposo, para
"inaugurar" la obra terminada de la Basílica.
Justamente, como obsequio de manos de Prince, recibió una
réplica de las nuevas cruces realizada por el platero Pablo
Maluzardi.
A pesar de que en algún momento se
barajó la posibilidad de agregar oradores, Rosso y Notta se
quedaron con sus discursos en la garganta.
A la única mesa que Cristina K se
acercó a saludar fue la ocupada por la Madres de Plaza de
Mayo Ana Aguirre y Rosa Palazzo, quienes le entregaron una
carta y el libro "Viernes 25", de Dardo Dorronzoro.
Casualmente, esa fue la mesa que le tocó al representante de
este medio.
Ensalada de gastos
Párrafo aparte en la crónica del
almuerzo merece la constante y repetida confusión de
actividades que tenían un inocultable color partidario y de
campaña, pero que fueron realizadas con la estructura y los
recursos del gobierno tanto municipal como nacional.
Organización del trabajo de los medios de prensa, reparto de
invitaciones, uso del helicóptero del gobierno, fotos y
filmaciones oficiales. ¿Todo sale de la misma caja?