El tema, de suma importancia para el
desarrollo futuro del establecimiento académico, sigue
generando mucha polémica. Sin embargo, los distintos
integrantes del Consejo Superior, algunos con más
resignación que otros, coincidieron en señalar que el paso
de la autopista por el predio de la UNLu parece inevitable.
La Comisión Técnica Asesora del
Rectorado presentó un listado de distintas observaciones que
fueron elevadas al Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI),
y que éste, a su vez, respondió de manera favorable.
Entre los compromisos asumidos por
OCCOVI se encuentra el de asegurar la conexión del predio de
la Universidad a través de un puente vehicular-peatonal de 22
metros de ancho, que comprenderá 4 carriles de 3 metros cada
uno y una calzada peatonal de 8 metros de ancho.
Otro de los puntos importantes destaca
que las tareas se desarrollarán en período de receso y se
adoptarán las medidas necesarias para no interferir en las
actividades normales del establecimiento.
Este listado de "promesas"
incluye también distintas gestiones que el organismo de
control -en conjunto con la UNLu- llevará a cabo ante la CNRT
para adecuar los recorridos del transporte público de
pasajeros. Además, contempla la realización de un estudio
referido al impacto ambiental que generará el proyecto,
iniciativa que será llevada a cabo por la Escuela de Caminos
de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos
Aires.
Por otra parte, en el documento figura
la forestación y el reemplazo de especies afectadas, como
así también futuras gestiones tendientes a trasladar la
línea de alta tensión que actualmente cruza el predio de la
universidad hacia una zona más próxima a la autopista.
DEBATE
Leonardo Moreno, integrante del Frente
Universitario de Luján (FUL), estuvo presente en la sesión y
planteó la falta de información sobre el tema que tiene la
comunidad universitaria en su conjunto. En este sentido,
destacó que "el estudiantado no está al tanto de la
situación y esto impide que tomen una posición".
En un comunicado emitido horas antes,
Moreno puntualizó que el impacto ambiental no permitiría
mantener las condiciones actuales de funcionamiento de la casa
de estudios. Además, en ese texto se critica duramente al
actual rector, Osvaldo Arizio, al expresar que esta iniciativa
atenta contra la autonomía de la universidad, cuestión que
"era defendida apasionadamente por el rector durante su
campaña".
Arizio, por su parte, puntualizó que
para él "los tiempos se acabaron". Señaló que
"llegó el momento de conversar, la sociedad está
reclamando la autopista, y debemos evitar un conflicto de
intereses con el resto de la comunidad".
Al igual que el rector, fueron muchos
los presentes que, ante un hecho que parece consumado,
pusieron especial hincapié en la necesidad de
"negociar" con el objetivo de buscar soluciones que
disminuyan al máximo los inconvenientes que generará el paso
de la autopista.
Otro de los que dejó oír su opinión
fue el consejero Tomás Demaio, quien se mostró tristemente
resignado ante la concreción de este proyecto y destacó que
"este (la autopista) es un hecho irremediable, pero una
cosa es una resolución del Consejo Superior y otra muy
distinta una imposición del OCCOVI".