Sábado 8 de Abril de 2006 - Año 91 - Edición 7170 - Edición digital 0470

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Una mujer al frente de la Departamental Mercedes

Caras conocidas en la última "purga" policial

LAS DOS CARAS DE UNA MONEDA: Cosimano fue ascendido. A Martínez lo echaron.

Una compañera de trabajo del ex policía y sospechado de estar detrás del atentado a la AMIA, Juan José Ribelli, fue designada al frente de la Departamental Mercedes.

A un ex comisario de Luján Primera lo nombraron titular de la Departamental Lanús y a otro ex comisario lo echaron por serias irregularidades.

<texto>Por primera vez, una mujer fue designada al frente de la Departamental Mercedes. Se trata de Liliana Balacco, quien de este modo reemplaza en el cargo al comisionado Ernesto Horacio Valdez, pasado a retiro obligatorio -al igual que otros 71 jefes policiales- por exceder los años de servicio.

Suerte dispar tuvieron viejas caras conocidas de la Policía que supieron prestar servicio en esta ciudad. Mientras que el ex comisario Daniel Cosimano fue nombrado titular de la flamante Departamental Lanús, el ex comisario Claudio Martínez fue uno de los cinco jefes policiales que quedó "prescindible" de la fuerza por presunto enriquecimiento ilícito. Ambos, fueron predecesores de la gestión de Luis Correale, actual inspector y jefe de la Policía Distrital.

También por causa del exceso en los años de servicio, el gobernador Felipe Solá incluyó dentro de un grupo de 42 altos mandos que debieron dejar de la fuerza y quedando en "situación de disponibilidad, al ex titular de la DDI Mercedes, comisionado Héctor de la Portilla, recordado en estos pagos por tener la (ineficiente) misión de buscar al médico asesino José Nicolás "El Turco" Chaín.

DECISIÓN POLÍTICA

La decisión política de renovar la estructura jerárquica de la Policía de la Provincia de Buenos Aires fue adoptada por Solá durante una extensa reunión que mantuvo con el ministro de Seguridad, León Carlos Arslanián.

Dichos cambios incluyen una renovación profunda en los cuadros de conducción policial y son el resultado del proceso de reforma emprendido hace casi dos años, cuya continuidad se acordó, según se informó oficialmente.

En ese contexto, se resolvió pasar a retiro obligatorio a 72 funcionarios y designar a los nuevos titulares de las Jefaturas Departamentales, en el marco del proceso de reformas que se viene llevando a cabo en la institución policial, para lograr el reordenamiento funcional estipulado en el nuevo estatuto de personal, la adopción de un nuevo escalafón y demás medidas tendientes a normalizar el funcionamiento.

En orden a la puesta en marcha de las nuevas áreas policiales, se dispusieron los ascensos del personal designado para la cobertura de los cargos, así como de aquellos que hasta el momento venían desempeñando en los cargos de las distintas policías bonaerenses.

Entre las promociones figura otro nombre familiar para los lujanenses: el superintendente Hugo Matzkin, quien estuvo al frente de la detención de Chaín y estaba al mando de la Dirección General de Investigaciones de Delitos Complejos.

CAMBIOS NECESARIOS

Oficialmente, desde el Ministerio de Seguridad descartaron que la inesperada medida adoptada suponga demérito alguno de los jefes relevados, salvo claro para los cinco declarados prescindibles entre los que se encuentra el capitán Claudio Martínez, quien directamente fue echado de la Policía luego de una investigación que iniciara Asuntos Internos por enriquecimiento ilícito.

Con todo, los cambios podrían entenderse a partir del texto de la resolución 317 que sostiene como "necesarios proveer a la cobertura nuevos cargos".

Por eso, la salida de los jefes fue acompañada de nombramientos y ascensos de 150 hombres, que no alcanzaron sin embargo al jefe uniformado de la fuerza, el superintendente Daniel Rago.

Además, a fines de 2005 no se había producido el habitual ascenso y retiro generalizado de policías -posiblemente porque se aguardaba para tomar la medida que se anunció- lo que hizo aún más necesario el recambio, en línea con la nueva política de promoción dentro de la fuerza, que privilegiará la formación por sobre la antigüedad. Y contiene, por supuesto, un fuerte mensaje político: se potencia de este modo la reforma Arslanián. Es una señal clara, aunque la mayoría de los jefes que salieron llegaron a su cargo durante la gestión del actual ministro.

Según se especifica en el anexo I de la resolución 310, ahora la bonaerense contará con 22 nuevos comisionados a cargo de Departamentales de Seguridad, mientras que otros diez estarán a cargo de Departamentales de Investigación. También cambiaron los jefes en otras áreas claves, entre ellos los de la Coordinación General de la Policía Científica y los de la mayoría de sus dependencias; el jefe de la Unidad Especial de Lucha contra el Narcotráfico, junto con los titulares de 7 departamentales antinarcóticos; el encargado de Antecedentes Personales y el de Seguridad en Islas.

La resolución 318, en cambio, declara prescindibles a cuatro capitanes -Claudio Martínez, Antonio Mercado, Jorge Fiallo, Marcelo García- y a un comisionado, Rodolfo Coronel. Estos hombres, sospechados de enriquecimiento ilícito e investigados por Asuntos Internos, engrosan la lista de más de 1000 policías que debieron abandonar sus cargos por estar investigados administrativa o judicialmente en vinculación con delitos penales desde que Arslanián asumió la conducción de la cartera de Seguridad.

 

Curriculum vitae

-Daniel Cosimano: fue designado titular de Luján Primera cuando era sub-comisario. Reemplazó a Raúl Lezcano en tiempos que la inseguridad era galopante, los crímenes sin esclarecer moneda corriente y la imagen de la Policía se emparentaba con la ineficiencia y la corrupción. Tuvo que lidiar con los serios problemas que causó la crisis del servicio de colectivos urbanos y mereció elogios por su actuación durante el 19 y 20 de diciembre cuando Luján no pudo aislarse de la ola de saqueos. Sin embargo, su labor fue ponderada por distintos sectores de la comunidad ya que no hubo que lamentar muertos ni heridos.

Ascendió a comisario mientras dirigía la dependencia local. A poco más de un año, el intendente pidió su reemplazo. Entre los motivos que precipitaron su alejamiento figuran los asesinatos del comerciante Ramón Cajaravilla y el cobrador de Tele Red, Pablo Ronsoni, ninguno de estos hechos de sangre pudo ser resuelto.

-Claudio Martínez: su estadía en Luján Primera duró, por suerte, poco. Si bien en esa época contaba con un par de móviles, su actuación no quedará en el recuerdo por buena. Proveniente de Merlo, donde reprimió a luchadores populares y vecinos asambleístas, era hombre de confianza del intendente Raúl Othacé. Esa metodología represiva la aplicó con un vecino de 72 años a poco de llegar. Días más tarde, uno de sus subalternos dio a conocer a través de EL CIVISMO una serie de denuncias y causas que tenía abiertas por pedir coimas y, por supuesto, de enriquecimiento ilícito, el mismo motivo que lo alejó definitivamente de la fuerza. Lo reemplazó Luis Correale.

-Liliana Balacco: nació el 25 de enero de 1954 en Sarandí. Actualmente vive en Lanús Este. Egresó de la Escuela de Policía en 1978 e ingresó a la Brigada de Investigaciones donde estuvo en forma ininterrumpida hasta el 9 de enero de 1984 ocupando entre otras funciones la de "agrupamiento de comando". Luego se fue pero regresó en septiembre de 1999 para desempeñarse ya como sub-comisario en la Oficina de Judiciales.

Allí trabajó con varios policías involucrados en la causa AMIA, entre ellos con Juan José Ribelli. Por este motivo, prestó declaración en el juicio oral.

Ya como inspectora tuvo a su cargo la Coordinación Policial de Comisarías y fue titular de la Comisaría de la Familia de Alte. Brown.

Junto con Elizabet Policano (Chascomús) es una de las 2 mujeres que fueron designadas al frente de una de las 22 Departamentales.

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