Otra menor que estaba en la vivienda
siniestrada se encuentra internada en terapia intensiva en
Capital Federal y su estado era delicado.
Tres hipótesis manejan los peritos de
Bomberos de la Policía Bonaerense para tratar de determinar
el origen del fuego en el interior de una vivienda del barrio
El Ombú -lugar equidistante entre las localidades de Pueblo
Nuevo y Cortínez- que dejó como trágico saldo tres personas
muertas y una menor en estado delicado al afectarle el sistema
respiratorio por las emanaciones de humo que aspiró mientras
estuvo dentro de la casa donde ocurrió este luctuoso
episodio.
El incendio se desató pasadas las 3.40
de la gélida madrugada del domingo y en segundos tomó
prácticamente todas las habitaciones de una modesta casa
situada en Fray Mamerto Esquiú sin número, a metros de
Tropero Moreira.
Restringido el acceso con una cinta
plástica colocada en todo el frente de la vivienda, el lunes
a la tarde vecinos de las víctimas y compañeras de escuela
de la única hermana que no estaba en el lugar cuando ocurrió
el incendio, miraban en silencio hacia el interior del
inmueble como buscando una explicación a la desgracia.
En la cuadra, algunas personas relataron
a EL CIVISMO la impotencia de haber visto el intenso humo, las
llamas y escuchar gritos desesperados de la madre de las
chicas pidiendo auxilio pero sin poder hacer nada para
salvarles la vida.
Como consecuencia del incendio, las
hermanas Maira (13) y Estela Curva (22) murieron asfixiadas
ese mismo día. El fuego se encargó de calcinar los cuerpos
que quedaron abrazados entre los escombros y otros restos de
lo que había sido la casa.
Su mamá, María Rosa Aubert, de 43
años, alcanzó a salir de la vivienda por sus propios medios
pero su cuerpo estaba envuelto en llamas. Los primeros vecinos
que llegaron hasta el lugar del hecho le arrojaron una frazada
para apagarle el fuego y la trasladaron al Hospital Municipal
mientras personal de Bomberos Voluntarios del Destacamento
Pueblo Nuevo y efectivos de Luján Segunda se dirigían al
sitio del incendio.
VARIAS HIPÓTESIS
Derivada por su estado crítico a un
centro asistencial de mayor complejidad, la señora Aubert
finalmente murió este martes a las 13.30 en la Clínica
Privada de Merlo. Desde que ingresó, su estado era
desesperante debido a que presentaba quemaduras en el 90 por
ciento de su cuerpo de las cuales el 70 por ciento eran de
tipo profundas.
En tanto, la pequeña Julieta Fuentes,
de 13 años, que esa noche se había quedado a dormir en la
casa siniestrada, se encontraba en estado delicado en el
Hospital Italiano de Capital Federal. Sólo se salvó Yanina
Curva, de 17 años, quien al momento de desatarse el voraz
proceso ígneo no se encontraba en la casa y aunque llegó
minutos más tarde, la tragedia ya estaba consumada.
Una de las hipótesis que analizan los
peritos, y que más suena en el barrio, al menos hasta el
lunes a la tarde, relaciona el hecho con un corte de luz que
tenía el barrio por esas horas de la noche. Dicen que cuando
volvió el suministro de energía eléctrica pudo haber
ocurrido un corto circuito y provocar el incendio. En tal
sentido, a la Policía, en su tarea de recopilar datos,
también le llegó la versión de que en la casa habrían
ocurrido algunos desperfectos en la instalación eléctrica
días antes del luctuoso siniestro.
Otra posible causa apunta a una vela mal
apagada antes de que las cuatro mujeres se fueran a dormir, la
que habría tomado contacto con material combustible,
expandiéndose las llamas rápidamente por el interior de la
vivienda con el resultado ya conocido.
Mientras que una tercera hipótesis toma
como referencia a la salamandra que tenía la casa como
sistema de calefacción, conocida también como estufa a leña
o cocina económica. Hay una última llamada telefónica
-registrada cerca de la medianoche- entre María Rosa Aubert y
una prima en la que cuenta que dado el intenso frío que
estaba haciendo había decidido poner suficiente leña en la
salamandra para poder tener toda su capacidad calórica en las
horas que estaban por venir.
Lo cierto es que la casa en pocos
segundos se convirtió en una trampa mortal para sus
moradoras. Además de María Rosa, Julieta Fuentes logró
salir con vida gracias a la rápida intervención de su padre
(vive casa por medio) que pudo rescatarla de una habitación
ubicada en la parte trasera de la casa que no fue alcanzada
por el fuego. Otras personas dijeron que el hombre debió
arrancar una reja para extraerla de la vivienda.
Además de quemaduras en las manos, el
estado de la menor era "delicado" debido a
complicaciones en las vías respiratorias que sufrió por
intoxicación tras haber inhalado monóxido de carbono,
originado por la combustión de colchones que, entre otras
sustancias, contienen cianuro. Hasta ayer, se encontraba en
terapia intensiva y el pronóstico era "estable", de
acuerdo al parte médico que el Dr. Pablo Eulmesekian le
suministró al capitán Carlos Benagui de Luján Segunda.
TRISTEZA EN EL BARRIO
Residentes de toda la vida en El Ombú,
los vecinos contaron que la señora Aubert compartía la casa
con las tres hijas luego de su separación. Maira estudiaba en
la Escuela 24 y Yanina asiste a la Media 2 de Pueblo Nuevo.
Estela, por su parte, trabajaba en la fábrica Argensun de
Jáuregui.
Aproximadamente a las 5 de la madrugada
dos dotaciones lograron apagar las llamas. Luego, los peritos
trabajaron todo el domingo y este lunes retomaron sus labores
para finalizar sus tareas en horas de la mañana. La UFI Nro
2, a cargo de la Dra. Valeria Chapuiz, y el Juzgado de Menores
1, a cargo del Dr. Marcelo Giacoia, tomaron intervención
caratulando la causa en un primer momento como "Doble
muerte y lesiones por accidente", expediente que pasó a
denominarse ahora "Triple muerte y lesiones por
accidente".