A pesar de todo, Antonio Cañellas la
sacó barata. Si bien fue robado, golpeado y maniatado de una
forma tal que ante el menor intento por zafarse de las
ataduras terminara por estrangularse, hoy puede contar lo
sucedido.
A los 85 años, este anciano que vive en
un viejo ómnibus de larga distancia que permanece estacionado
a un costado del barrio 12 de Abril y colectora de Gaona,
estuvo a punto de ser la segunda víctima mortal de un sujeto
de 33 años que en compañía de un menor de 16 decidieron
cometer un atraco y -no conforme con ello- atacarlo de manera
despiadada, aprovechándose de la indefensión propia de una
persona en edad avanzada.
El hecho ocurrió el 27 de julio pero la
Policía tomó conocimiento este martes cuando fue notificada
por personal del Hospital acerca del ingreso de una persona
que presentaba golpes como consecuencia de un episodio de
violencia.
No fue sencillo para los efectivos
encontrar a la víctima ya que la dirección que habían dado
sus familiares no correspondía con el sitio donde decidió
residir y cuando una comisión policial se presentó en el
Hospital, a Antonio Cañellas los médicos le habían dado el
alta.
No obstante, pudieron saber que al
abuelo le habían robado 300 pesos, un reloj y varios
cuchillos. Iniciada una investigación, la Policía centró su
atención en dos individuos que, según los testimonios de
varios vecinos, serían los autores del robo y de la posterior
golpiza.
De esta manera, los principales
sospechosos resultaron ser un joven y un hombre que
temporariamente solía residir en el fondo del barrio Ameghino.
Con estos datos, y ante las evidencias
existentes, fueron pedidas dos órdenes de allanamiento que la
Justicia otorgó este jueves para que la Policía proceda a
ingresar a las dos viviendas donde estarían los presuntos
autores de este vil episodio.
En consecuencia, hubo dos aprehensiones.
Se trató de un menor de 16 años que vivía con su abuela en
Fernández Moreno entre Adelina de María y Capitán Luján,
mientras que el mayor de edad fue identificado como Marcelo
Orellano, de 33 años, con domicilio en La Plata aunque lo
encontraron en Capitán Luján entre Fernández Moreno y
Florentino Ameghino.
Al nuevo jefe de calle de Luján Primera
ese rostro le resultó conocido. En efecto, hace 5 años lo
había detenido en la ciudad de Salto en oportunidad de haber
cometido un asalto y dado muerte a otro anciano. A pesar de
cargar en sus espaldas con un homicidio seguido de muerte,
Orellano hacía poco que había recuperado la libertad.
Interviene la UFI 2 que caratuló la
causa como "Robo calificado por el uso de armas y
aprehensión de autores".