Miércoles 9 de Agosto de 2006 - Año 92 - Edición 7204 - Edición digital 0504

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Así no hay plata que alcance

Con sorprendente soltura, desde el Departamento Ejecutivo admitieron la semana pasada que gastarán, monedas más o menos, 6 millones y medio de pesos más de los presupuestados. Para ser más exactos, se debería indicar que gran parte de esos millones ya fueron gastados y no tendría que sorprender que la cifra final del año supere lo admitido hasta ahora.

La versión oficial del derroche de la billetera explica que el aumento en los salarios municipales es la principal causa para el gasto excesivo. Puntualmente, se informa que el salario de bolsillo de los agentes comunales recibirá, escalonado en tres veces, un incremento total de 130 pesos.

También se explica que los "gastos operacionales" suben la hemorragia monetaria en otros 3 millones de pesos, pero en este caso por culpa de la inflación.

Tanto el argumento de los salarios como el que apunta a los "gastos operacionales" merecen alguna reflexión. En definitiva, se trata de 6.5 millones de pesos "públicos" más que el gobierno municipal piensa gastar, y es un derecho ciudadano conocer las razones de esa situación.

Basta con entrar a cualquier dependencia municipal para comenzar a comprender por qué se necesitan 3.5 millones de pesos más para sueldos de empleados con trajecito verde. En los últimos meses, sin previo informe a la comunidad, ingresaron decenas y decenas de empleados y pasantes a la casa municipal, a la Cúpula y a todas las oficinas al servicio de la gestión.

Sirva como ejemplo señalar que cuando se empezaba a salir de la crisis económica de 2001, el gobierno de Miguel Prince pagaba un sueldo para el trabajo de Prensa y Publicidad. En la actualidad, la misma área tiene un coordinador, un director, un "contacto de prensa", tres trabajadores en el edificio municipal y otros tres en la calle, sin contar las contrataciones esporádicas. Si bien también es cierto que existe un cambio profundo en la producción de ese sector (atrás quedó la época de dos gacetillas por semana y entregadas sólo a los medios de prensa afines con la política ideológica de la gestión), su incremento en materia de recursos humanos tiene un correlato casi exacto con todas las áreas de gobierno. Y en muchas de ellas no hay rastros de mejoras en la producción.

Sin la crisis golpeando los talones, Prince entendió que se debía aumentar el plantel de empleados municipales. Eso genera gastos y, se presupone, también cambios o resultados en la administración.

Lo que no expone mejoras (ni tampoco explicación racional), más allá de que sigue ampliándose hasta cantidades sorprendentes, es el plantel de coordinadores.

Son tantos que algunos no saben específicamente para qué cobran, o tienen cargos tan decorados en su denominación que no entrarían en una tarjeta personal. Desarrollando una tarea periodística, todos los días se conoce el nombre de un funcionario nuevo. ¿Es esto primordial para la gestión, o tiene olor a amiguismo? ¿El pueblo tiene que pagar tantos coordinadores o es un derroche de Prince que aprovecha esa figura para complacer a sus allegados?

Hace años, indagar sobre la figura de los coordinadotes, su función, su desempeño y su salario, era una de las tareas comunes dentro de la oposición. Hoy parecen ocupados por otros menesteres.

También ameritan un desglose los 3 millones de pesos más que insumirán los "gastos operacionales". Una partida que aumentará y nadie lo discutirá es la contemplada para uniformes de empleados. Con tantos ingresos, la fábrica de trajes verdes debe estar saturada. Pero la mayoría de los servicios (luz, teléfono, entre otros) que utiliza la comuna, como así también los combustibles de los vehículos oficiales, no cambiaron entre el año pasado y el corriente. 3 millones de pesos en un año por culpa de la inflación es un tema que merece un replanteo serio no sólo en Luján, sino en las áreas de Economía de Nación. Si las cosas aumentaron tanto y la inestabilidad financiera es tan marcada, no estamos tan bien como lo afirman Kirchner, Solá y Prince desde los palcos oficiales.

 

 

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