Uno de los acusados del crimen de
"El Rusito" fue encarcelado este jueves en Sierra
Chica.
Familiares están preocupados por el
estado de salud que presenta el imputado.
En una medida que tomó por sorpresa a
sus familiares, un fiscal de Mercedes ordenó el traslado al
penal de Sierra Chica del detenido Rubén Darío Blanco quien
desde el miércoles de la semana pasada decidió iniciar una
huelga de hambre como señal de protesta hacia la Justicia que
lo acusa de haber participado en el crimen del menor Daniel
"El Rusito" Cánepa.
Blanco es una de las tres personas que
permanecen tras las rejas junto a Damián "El Manso"
Sánchez y Carlos Ginés Fernández Zabala. En un principio,
también había sido detenido Osvaldo Sánchez -padre del
"Manso"- quien recién esta semana este medio pudo
saber que había recuperado su libertad días después del
hecho.
El traslado de Blanco se produjo este
jueves en horas de la noche. Si bien sus familiares estaban
enterados de que podía producirse esta posibilidad, nunca se
imaginaron que se concretaría tan pronto, apenas horas
después de visitarlo en una celda de la comisaría Luján
Primera y, menos aún, al ver que su estado sanitario se
deterioraba con el paso de los días.
Desde ayer, sus familiares están
desconsolados y más preocupados que nunca ya que Rubén
Blanco lleva 10 días sin ingerir alimentos ni beber líquidos
como respuesta a lo que considera una injusticia por parte de
la Justicia. Blanco sostiene que fue detenido de manera
arbitraria por el solo mérito de ser amigo de uno de los
principales involucrados en el secuestro seguido de torturas y
muerte del menor de 14 años.
"A mi hermano lo trasladaron a
propósito porque fuimos a los medios a pedir ayuda. No
tenemos dinero para viajar y él tiene muchos chicos (5 hijos
para ser más exactos). Estamos todos muy mal", contó
Gisela Valeria Blanco a EL CIVISMO, hermana del detenido.
"Está muy mal y nervioso. Lloraba
porque dice que es inocente. Hace más de una semana que no
come, está muy débil. Ni siquiera lo llevaron al Hospital, a
pesar de que nosotros pedimos que lo lleven... Pobrecito,
está a la miseria", agregó.
"ESTO ES UNA
REPRESALIA"
Tras consultar a un abogado, Gisela dijo
que el letrado estimó que la decisión del fiscal de
trasladarlo al penal de alta seguridad pudo haberse apresurado
a partir de la difusión pública que tomó la medida de
fuerza. "Eso fue una represalia. No puedo creer lo que
está pasado. Si uno tuviera dinero esto no pasaría",
aseveró entre sollozos la joven.
De 24 años y origen humilde, Blanco
cayó preso por los testimonios que habrían brindado dos
amigos de la víctima y conocidos a su vez de las personas
detenidas. Estas personas lo asociaron a "El Manso",
el principal sospechoso de haber decidido la muerte del pibe
de 14 años como venganza por el robo de un caballo. Desde
entonces Blanco quedó involucrado en el crimen que dice no
haber cometido, ni siquiera participado, y menos aún tramado.
Con estos datos, la Policía lo fue a
buscar a su vivienda del barrio Lanusse y, según relató su
hermana a este medio, Rubén nunca opuso resistencia ya que no
sabía por qué motivo allanaban su domicilio. Sin embargo,
hasta ahora no pudo recuperar la libertad que tanto declama.
Blanco tiene prisión preventiva y su
familia no cuenta con dinero suficiente para costear el viaje
hasta el penal ubicado cerca de Olavarría. Por lo pronto, su
hermana confía en recaudar algo de dinero por medio de una
colecta entre los vecinos para que la esposa y uno de los
hijos de Rubén puedan ir hasta la cárcel de Sierra Chica con
el fin de tomar contacto con el detenido y saber en qué
condición física, anímica y judicial se encuentra.