Los delincuentes buscaban un Peugeot
que acababa de adquirir un vecino, por eso los investigadores
creen que se confundieron de vivienda.
Los asaltantes no fueron violentos ni
maltrataron a sus víctimas quienes no opusieron resistencia
durante el atraco.
La Policía asegura contar con pistas
que podrían esclarecer el hecho.
Tres delincuentes con los rostros
cubiertos por medias y cuellos tipo polar ingresaron a una
vivienda en la localidad de Pueblo Nuevo de donde robaron
dinero y otros objetos de valor. Antes de huir, dejaron atadas
en la cama a sus víctimas, llamaron a un remís desde la casa
en la que cometieron el robo y escaparon con rumbo incierto en
un auto de alquiler.
Ocurrió el domingo, aproximadamente a
las 4 de la madrugada, en Tropero Moreira 1234, domicilio en
el que residen Carlos Rebotaro y su mujer Lilian Ravera. El
matrimonio estaba durmiendo y fue sorprendido por los
malvivientes que entraron armados a la casa logrando abrir la
puerta principal presuntamente con un duplicado de la llave o
una ganzúa, según estimaron los peritos.
Conocido carnicero de la localidad,
Rebotaro posiblemente fue confundido con un vecino. No
obstante, fue reducido rápidamente por los ladrones al ser
atado en la cama, mientras que su esposa fue obligada a
entregar el dinero que había en la casa. Luego, también la
ataron junto a su esposo. Pese al mal momento, los asaltantes
no fueron violentos ni maltrataron a sus víctimas quizás
porque el matrimonio no opuso resistencia al atraco.
La Policía informó que el botín
denunciado ascendió a 4.000 pesos en efectivo, algunos
dólares y algunas alhajas, un equipo de música y un
teléfono celular marca Nokia con el cual los asaltantes se
comunicaron con una agencia de remís para huir del lugar del
hecho.
Por las características del caso, no se
descarta que los delincuentes se hayan equivocado de domicilio
ya que mencionaban un modelo de automóvil que recientemente
acababa de adquirir un vecino. Ante la insistencia, el
carnicero les ofreció que se llevaran su propio auto -un VW
Gol- pero los asaltantes insistían con un Peugeot que no
tiene. Al final, creyeron en la palabra de "Cacho"
Rebotaro, prefirieron dejarle el vehículo al carnicero y
escaparon en un remís.
En la investigación están trabajando
personal de la comisaría Luján Segunda y la DDI Mercedes que
por estas horas cuenta con pistas que podrían ayudar a
esclarecer el caso.