El
polémico religioso pensaba cerrar un Encuentro de Formación
Católica con una ceremonia en el Santuario Nacional, pero se
tuvo que conformar con una misa "privada" en la
Capilla Marista.
En la procesión de los feligreses
ultracatólicos se escuchó un discurso antisemita y se
alertó, en especial a la juventud, del "peligroso avance
del comunismo".
El ministro del Interior de la Nación
se mostró sorprendido por la participación en la marcha de
una banda militar con asiento en Campo de Mayo. Se estudian
posibles sanciones para gendarmes.