El
lugar funciona tres días por semana y asiste a más de 150
chicos. El martes, empleados comunales fueron con máquinas a
forzar el desalojo.
Ante el reclamo de las voluntarias,
la directora de Tierras planteó una "tregua" hasta
el lunes y ofrecería un terreno para el traslado.
Quienes trabajan allí dijeron que se
trata de un problema político, porque lo administra el Polo
Obrero.