También dijo que se encienden los
pastizales "en la peor hora, en el momento de más calor
o de más viento y esto genera condiciones de alto
riesgo".
La primer salida en el 2006 del Cuerpo
de Bomberos Voluntarios de esta ciudad fue pasados diez
minutos del nuevo año para asistir a una persona con
epilepsia y minutos más tarde comenzó la preocupante
seguidilla de incendios de pastizales. Durante el día domingo
los bomberos intentaron sofocar 17 incendios y el lunes
tuvieron que desplegar su ardua tarea en 15 intervenciones más.
EL CIVISMO diálogo con el segundo
jefe de cuartel, Luis Goenaga, sobre las causas que generan
estos hechos: "Hay cosas que a la gente la pone mal como
los terrenos abandonados y sin mantenimiento y la basura que
arrojan en ellos. Hay lugares donde hay mucho pasto y animales
e incluso algunos vecinos tienen miedo de que alguien se
esconda ahí. Hay una serie de cosas que hacen que los vecinos
se preocupen. Entonces, muchos juntan la basura en esos
terrenos y después la prenden fuego", describió Goenaga.
También aseguró que algunos factores
climáticos y momentos determinados agudizan la grave situación:
"En la gran mayoría de los casos encienden los
pastizales en la peor hora, en el momento de más calor o de más
viento. Estas condiciones climáticas no ayudan a la prevención.
Por lo tanto, estas situaciones se tornan muy peligrosas y el
incendio toma mayores dimensiones.
"Hay veces- continuó- que en las
cercanías del hecho hay casas precarias y son de más fácil
combustión. Hay que tomar conciencia que cuando se enciende
fuego en terrenos y pastizales, se están ocasionando otros
problemas y puede ser grave. El riesgo que corren las
viviendas y lo que genera el humo donde a veces puede haber
gente enferma".
Por otra parte, la gran cantidad de
siniestros con estas características ha generado, también,
muchos inconvenientes en el trabajo que despliega el Cuerpo de
Bomberos. "No se da a basto, quizás hay situaciones
donde, por ejemplo, las propiedades están en peligro y
nosotros nos encontramos en otro lugar y a muchos kilómetros",
dijo el jefe y ejemplificó: "Hoy -por el lunes- estábamos
en dos lugares a la vez con focos grandes de fuego y a una
gran distancia. Éramos 30 personas en un horario crítico y
atendiendo todo lo que tiene ver con el incendio de
pastizales. Todo se pone muy caótico".
También describió el desgaste en los
recursos que producen los incendios de terrenos, pastizales o
montes: "Este tipo de trabajos rompe muchos los vehículos
y las bombas. Y se entra en un estado crítico para la
prestación del servicio. Además, perjudica otros servicios,
como el de ambulancia, se nos complica mucho comprometernos en
horarios".
Según Goenaga, este tipo de hechos se
pueden evitar ya que casi en el 99 por ciento de los casos
tiene intervención el hombre. El jefe aseguró que no sólo
los adultos generan el incendio para quemar basura o
pastizales sino que también "hay muchos chicos que se
dedican a prender fuego como "cosa de chicos, si medir
ningún tipo de consecuencias".
"Todo esto es muy peligroso. Uno
entiende que muchos vecinos necesitan que eso no esté así-
refiriéndose a la condición de algunos lotes-, pero no es el
método. No se soluciona nada y genera un alto grado de
riesgo. Si bien nuestras salidas son muy rápidas, cuando
llegamos lo único que podemos hacer es evitar que se queme más
de lo que ya se quemó", concluyó.