Un matrimonio lujanense viajaba, el
lunes pasado, en el micro que iba a Pinamar y Villa Gesell
cuando rozó su costado izquierdo con el de un pequeño
camión de carga y terminó por perder el control, cayendo en
una profunda alcantarilla.
Murieron cuatro personas y hubo 50
heridos, convirtiéndose en el accidente de mayor envergadura
de la Costa Atlántica en lo que va de la temporada. El hecho
fue a la altura del kilómetro 41 de la Ruta 56, a sólo 20
kilómetros de la localidad de General Madariaga.
Zulema Cichero, de 64 años, y
Norberto García, de 68, se dirigían a la ciudad balnearia de
Pinamar. Partieron desde la Terminal de esta ciudad y en
Ciudadela fueron las dos únicas personas que hicieron
trasbordo hacia el micro que protagonizó la tragedia.
"Nos ubicamos en los primeros
asientos del sector derecho del colectivo. Las personas que
fallecieron estaban sentadas detrás del conductor (lado
izquierdo)", comentó Norberto en diálogo con EL
CIVISMO.
Habían decidido pasar unos días en
la casa que tiene uno de los hijos de la pareja. Norberto
relató los momentos previos a la tragedia: "Íbamos
durmiendo. Habíamos terminado de ver una película, tomamos
unos mates y como veníamos un poco cansados, nos dormimos. Al
rato ocurrió el hecho."
De lo que sucedió después no
recuerda nada más. "No sentí nada. Me desperté en el
Hospital" aseguró.
El colectivo se desvió hacia la
banquina opuesta al lugar donde estaban ubicados los pasajeros
lujanenses. "Nosotros íbamos del lado de la banquina. El
micro rozó con el camión del otro lado, zigzagueó, perdió
el control y fue hacia la zanja izquierda, recorrió unos
cuantos metros hasta que chocó con el montículo de tierra.
Ahí fue cuando falleció el chofer. Menos mal que no chocó
de frente porque sino no la podríamos contar",
manifestó el hombre.
Zulema también narró una parte de la
historia: "Yo también desperté en la Sala de Rayos del
Hospital. Fue justo en el momento en que llegó mi hijo que
recuerdo que me dijo 'mamá, estamos con vos'. Ahí me
comentaron lo que había sucedido".
"El colectivo venía un poquito
ligero. Pero no nos dimos cuenta porque no se veía bien
adelante y los vidrios estaban empañados".
"El matrimonio que falleció iba
cerca nuestro, del otro lado. Todo el choque se produjo del
lado izquierdo".
La señora fue traslada al Hospital de
Madariaga. "Me trataron bien. Ahora sí, en el momento
que me dieron el alta me despacharon enseguida",
expresó. En cambio, Norberto fue derivado luego del impacto
al nosocomio de Pinamar.
Norberto sufrió traumatismos varios,
uno fuerte en su ojo derecho y fractura de mandíbula y debe
realizar trabajos traumatológicos.
Zulema tiene un golpe muy grande en la
espalda, ocho puntos en la cabeza, tres en la mano y muchas
quemaduras en sus piernas. El diagnóstico que se comunicó
desde Madariaga fue "traumatismo encéfalo craneal sin
pérdida de conocimiento y fractura costal".
Ambos fueron traslados en una
ambulancia hacia esta ciudad dos días después.
HORAS DESESPERANTES
Los hijos del matrimonio vivieron un
gran momento de angustia cuando se enteraron de lo ocurrido.
"Mi hermano los estaba esperando en la Terminal de
Pinamar. Como no llegaba el micro, fue a consultar y le
comentaron que hubo un accidente muy grande con muchos
muertos. Me llamó por teléfono, encendí la televisión, y
me entero que los muertos no eran tantos sino que había
muchos heridos. Le avisé a mi hermano y comenzó a
buscarlos", comentó Estela, una de las hijas de la
pareja.
"Primero -continuó- la ubicó a
mi mamá y no encontraba a mi papá. Desde acá comencé a
llamar a los hospitales y nos enteramos que se encontraba en
el Hospital de Pinamar, pero no podían decirme cómo estaba.
Mi hermano fue en busca de mi papá, mientras una de sus hijas
se quedó con mi mamá"
También agradeció al Hospital de
Luján "porque los atendieron muy bien y se preocuparon
por ellos y se ocuparon por conseguir la historia clínica de
los dos que estaba en los hospitales donde fueron
asistidos".
IRREGULARIDADES
El micro que volcó pertenecía a la
empresa Alvarez Hermanos. Según informaron medios nacionales,
en este momento la Justicia investiga por qué el ómnibus no
estaba registrado a nombre de la compañía Alvarez Hermanos,
sino de otra empresa, y si tenía la habilitación en regla.
Desde la Comisión Nacional de
Regulación del Transporte (CNRT) manifestaron que "el
micro que prestaba servicio para la empresa Alvarez Hermanos
figura a nombre de Transportes Boomerang SRL y tiene una
habilitación nacional y no provincial". "La
habilitación nacional no sirve porque ese vehículo prestaba
servicio provincial; debía estar habilitado para ese
recorrido", agregó la fuente consultada por este diario.
Boomerang es una empresa ubicada en la
localidad bonaerense de Pilar. Desde Alvarez Hermanos afirman
que el interno 104 tenía todas las habilitaciones
correspondientes y que todo está en manos de los abogados.