Una banda fuertemente armada logró
sortear distintas barreras de seguridad y se habría apoderado
de gran cantidad de dinero. La policía dio una versión muy
diferente: "Sólo fue un intento de robo", informó.
Ocho sujetos encapuchados y portando
armas de diversos calibre robaron en la suntuosa vivienda que
el empresario del transporte Julio Forastieri tiene en la
calle San Martín, entre Vicente López y Ramauge.
Según fuentes de primera mano
consultadas por este medio, los ladrones ingresaron a la casa
en la mañana del domingo. Para perpetrar el hecho, los
delincuentes aprovecharon los fondos del inmueble, sobre la
calle 25 de Mayo, y lograron entrar al chalet mediante la
rotura de una ventana. La familia Forastieri no estaba en el
domicilio porque pasaba sus vacaciones en la costa atlántica.
Con llamativo profesionalismo
delictivo, los sujetos consiguieron reducir al único personal
de seguridad (un gendarme) que en ese momento cumplía tareas
en la vivienda. Más tarde harían lo propio con otro empleado
de seguridad que llegó a la casa para hacer el relevo. Uno de
los trabajadores habría resultado herido.
Trascendió que los ladrones no sólo
burlaron la seguridad privada, sino también un sistema de
alarmas y cámaras de video que registran absolutamente todos
los movimientos de los alrededores de la vivienda.
Para dar una idea de la seguridad que
tiene el hogar del empresario, basta con indicar que las
cámaras, las rejas y los custodios hacen imposible tocar el
timbre sin que con anterioridad alguien pregunte "qué se
le ofrece".
En el atraco -siempre según versiones
extraoficiales- la banda se alzó con gran cantidad de dinero
que habría estado oculto en una o dos cajas de seguridad. Y
también se habrían aportado de algunos objetos de valor.
También hay fuentes que hablaron de
la sustracción de dinero correspondiente a subsidios
estatales para el servicio de trenes. Como se recordará,
Forastieri tiene participación empresarial en Trainmet, una
de las concesionarias de Trenes Metropolitanos, y en la firma
de colectivos Atlántida.
La versión que entregó la Policía
ante la consulta de este medio fue, por decirlo de algún
modo, "distinta". Según altas fuentes de esa
fuerza, sólo se trató de "un intento de robo. Quisieron
romper una ventana para entrar y se encendió el sistema de
alarmas. Por eso los delincuentes desestimaron la acción y
huyeron. Según testigos, se trataba de cuatro personas y no
actuaron con capuchas".