Anoche, dos ladrones robaron un
auto y al escapar se tirotearon con personal policial.
Luego de chocar contra una
alcantarilla lograron huir aprovechando una zona descampada
cerca del predio de la UOM.
El jueves, cerca de Cortínez, dos
delincuentes fueron atrapados tras volcar cuando huían por
Ruta 7.
Una pareja de novios fue sorprendida
por dos delincuentes que a punta de pistola se vieron en la
obligación de abandonar el auto en el que se encontraban a la
1 de la madrugada de este martes y entregar las pertenencias
que llevaban a cambio de preservar sus vidas.
Sucedió en Hipólito Yrigoyen entre
General Paz y Rawson. La policía tomó conocimiento del hecho
a partir de la llamada de un vecino que vio lo que estaba
pasando a metros de su casa.
A partir de ese momento, la fuerza de
seguridad salió en busca de los malvivientes.
Simultáneamente, se giró una orden a los destacamentos para
que monten un operativo tipo cerrojo con el fin de interceptar
el vehículo que acababa de ser robado.
A toda marcha, los dos delincuentes se
subieron a un Daewoo de color verde y escaparon del lugar del
hecho buscando una vía de salida rápida que los pudiera
alejar lo más pronto posible de la ciudad.
Para entonces, el personal policial
logró divisar el auto dando inicio a una persecución casi
cinematográfica que se extendió por algunos kilómetros. No
muchos, aunque suficientes como para que los ladrones de autos
sacaran algunos cuerpos de ventaja.
Efectivos de Luján Primera,
Destacamento Estación y Seguridad Vial intervinieron en la
acción. El Daewoo se presume que tomó por Las Heras o Mitre,
luego siguió por Constitución y al llegar a la rotonda
enfiló hacia Gaona con rumbo probable hacia el Conurbano.
Pero no iba a ir muy lejos. Las luces
azules de los móviles policiales eran una señal inequívoca
para los ladrones de que los estaban esperando.
Sin más, los hampones sacaron sus
armas y empezaron a disparar sin dar en el blanco. La
Policía, por su parte, no se quedó con los brazos cruzados:
contestó con más fuego demostrando tener la misma puntería
que los cacos. Un silbido de balas que picaron cerca pero que
no llegaron a destino en ninguno de los bandos quebró el
silencio y la quietud de la noche.
El Daewoo robado siguió su marcha.
Jugados, los delincuentes buscaron escapar de cualquier forma.
La Policía, a esa altura de los acontecimientos, se
envalentonó como para hacerse respetar.
El conductor del auto robado, según
fuentes policiales, "en el momento en que se produce el
intercambio de disparos hace un giro a la izquierda en la
calle Pasteur, impacta contra la alcantarilla y al bajarse del
rodado empieza a disparar al personal policial. La agresión
es repelida y logra fugarse por la oscuridad reinante en la
noche".
Con el radiador destrozado y el frente
dañado, el Daewoo terminó su alocado raíd a unos 100 metros
del campo deportivo de la UOM.
Tal como explicó una alta fuente
policial a EL CIVISMO, los dos delincuentes, "personas
jóvenes", se perdieron en la espesura de la noche.
Huyeron hacia una zona de descampados que comunica con los
barrios Lanusse, Villa del Parque y Manzana 9B. Enseguida, se
inició un rastrillaje que no fue efectivo.
Se cree, en base al rumbo que
eligieron los ladrones, que el auto iba con destino a algún
punto del Gran Buenos Aires y que los autores del hecho no
serían de Luján. Esto último lo deducen en Luján Primera a
partir de la brusca maniobra que efectuó el conductor, lo que
demostraría que desconocía el lugar por donde transitaba.
A pesar del intercambio de fuego,
ningún efectivo policial resultó herido como así tampoco
los móviles fueron dañados por impactos de bala. Por su
parte, la Policía piensa que los malvivientes no sufrieron ni
un rasguño dado que al Hospital Municipal durante la
madrugada y la mañana de ayer no se registró ingreso alguno
de persona herida por arma de fuego o con lesiones que puedan
semejarse a las provocadas por un choque similar al que tuvo
lugar en el marco de la espectacular persecución. La alerta
policial fue irradiada a seccionales vecinas de General
Rodríguez y Moreno que respondieron en forma negativa.
PARECIDO PERO SIN BALAS
En un hecho que reúne algunas
características similares al ocurrido este martes en horas de
la madrugada, personal de Luján Segunda persiguió y atrapó
a otros dos delincuentes que pretendieron huir de un control
policial caminero en un auto que había sido robado un día
antes en Quilmes.
Ocurrió el jueves, en horas de la
noche, en el kilómetro 78 de Ruta 7, llegando al cruce de
vías de Cortínez, cuando una comisión policial que se
encontraba controlando vehículos dejó su labor asignada y
salió a perseguir a un Fiat Duna que acababa de eludir el
dispositivo policial.
En el auto iban dos hombres que, al
parecer, no estaban armados, aunque no se descarta que hayan
arrojado sus armas cuando un móvil policial le empezó a
pisar los talones.
El Duna venía en actitud sospechosa
detrás de un camión que circulaba en sentido Luján-San
Andrés de Giles. Eran cerca de las 23 cuando este vehículo
eludió el llamado "Operativo Vigilancia General".
La maniobra no dio lugar a dudas a los
efectivos, quienes salieron decididos a detener al atrevido
conductor.
La persecución duró unos pocos
kilómetros y terminó cuando el Duna intentó tomar un camino
rural pero el conductor perdió el control y el auto volcó.
Los dos ocupantes fueron inmediatamente detenidos.
Se trataba de Oscar Ángel Gito, de 49
años y sin ocupación conocida que no fuese la de delinquir,
con dirección en Aristóbulo del Valle 70 de San Luis, y el
acompañante era Mario Abel Piris, de 35 años, y con
residencia en Calle 111 entre 9 y 10 de Berazategui. Como
consecuencia del vuelco, este último resultó con heridas de
poca importancia.
La Policía estableció mediante
consulta al sistema informático que posee la fuerza que el
Fiat Duna (DNS 142) había sido robado un día antes en
jurisdicción de la comisaría Quilmes Tercera.
Remitidos los ladrones de autos y
presuntos piratas del asfalto a la Fiscalía de Quilmes, la
Justicia ordenó que permanezcan detenidos debido a los
antecedentes y causas pendientes que poseía.