En enero aumentaron los delitos,
según reconoce la fuerza policial.
Aseguran que se debe a que salieron
de prisión "conocidos delincuentes" que creían que
estaban tras las rejas purgando condena.
La situación se complica porque
para esta época una parte del personal suele irse a cumplir
servicio a la costa atlántica.
Una cantidad no determinada de
personas que la Policía creía que estaba cumpliendo
condenas, para sorpresa de la fuerza de seguridad, antes de
fin de año recuperó la libertad. En tanto, que en el primer
mes de 2006 los índices de determinados delitos ocurridos en
Luján y algunas localidades del distrito aumentaron en
comparación a enero de 2005, según admiten altos jefes
policiales, aunque se mantienen reticentes a la hora de
graficar con números esta conclusión, de la misma manera que
no suelen hacer públicas las estadísticas cuando la
situación es favorable.
Para la Policía, una cosa tiene que
ver con la otra y, por lo tanto, estas dos variables están
relacionadas. Es decir, que detrás de muchos de los hechos
delictivos cometidos en las últimas semanas se encuentra
"mano de obra desocupada", representada por ex
convictos que recientemente salieron de prisión. "No es
un alto incremento sino que son algunos hechos puntuales que
alarman", reconoció un alto mando policial esta semana.
La preocupación, que empezó a
escucharse en vísperas de las fiestas en los despachos de los
jefes policiales, se traslada de modo mucho más crudo a los
vecinos que fueron víctimas de la inseguridad perpetrada, por
lo general, bajo dos modalidades: el hurto en casas que por
alguna razón estaban deshabitadas, y el robo a mano armada de
autos en la vía pública pese a que en su interior se
encontraba su conductor.
Pero también debe ser contemplado el
asalto a comercios como sucedió recientemente con un golpe
tipo comando en un supermercado de Los Laureles o los
ilícitos sucedidos en un kiosco de Ituzaingó y Rawson y en
una carnicería de 9 de Julio y Dr. Muñiz, por citar algunos
ejemplos.
VARIANTES DELICTIVAS
Si bien en el primer caso (hurto a
viviendas), para esta época del año suele aumentar este tipo
de delito debido a que los delincuentes aprovechan que los
moradores de las viviendas elegidas están de vacaciones, no
ocurre lo mismo con una preocupante seguidilla de robos
"de caño" que tuvieron como blanco a automovilistas
en distintos sectores de la ciudad.
En tal sentido, la Policía tiene en
su poder no menos de 4 denuncias, cifra que dispara la media
mensual de sustracción de automotores que habitualmente
oscila entre 10 y 14 vehículos que son
"levantados", mayoritariamente, en la zona
céntrica, durante los fines de semana y en horas de la
madrugada.
Pero lo que desvela a los
investigadores, y atemoriza a muchos, es la forma de robar
autos. Al respecto, desde la Jefatura Distrital dicen tener
individualizados a una banda de malvivientes que salen
"de caño", al tiempo que sospechan que esos autos
tienen como objetivo ser utilizados para realizar otros
atracos y luego terminan siendo abandonados, mas no creen que
tengan como destino el desguace en desarmaderos, tal como
suele ocurrir con aquellos vehículos que son
"levantados" en la calle aprovechando que su
propietario no se encuentra en el lugar.
Desde que se conoció el robo de un
Daewoo, con posterior persecución, enfrentamiento y huída de
los malvivientes, la Policía acumula varias denuncias que
repiten de manera casi calcada el modus operandi que aplican
los delincuentes.
Sabe también que son tres los
hampones, todos ellos salidos hace poco de la cárcel, lugar
al que habían sido trasladados al ser encontrados culpables
por robar autos a mano armada.
A todo esto, los pesquisas se muestran
optimistas de poder detenerlos ya que no sólo aseguran
tenerlos identificados -y hasta consiguieron que la Justicia
le expida la orden de captura-, sino que manejan el dato de
los lugares donde podrían refugiarse, aunque algunos
allanamientos ya efectuados no arrojaron el resultado
esperado. No obstante, confían en que "a la brevedad
podría haber novedades", dijo entusiasmado una alta
fuente policial.
"Hay muchos conocidos
delincuentes que han egresado. Los metemos presos pero
después no depende de nosotros. Por ahí los excarcelan, los
largan por buena conducta", agregó la misma fuente.
CARAS CONOCIDAS
Lo cierto es que "los vigis"
-como le dicen a los oficiales de menor rango dentro de la
fuerza- empezaron a ver por las calles caras que les
resultaban conocidas mientras patrullaban la ciudad. Y no era
una o dos, sino varias.
No tardó mucho tiempo para que
empezaran a subir las denuncias. No son pocos los barrios
donde el malestar de los vecinos ya es evidente. En algunos,
comenzaron a reunirse para elevar reclamos a las autoridades
pertinentes y en otros se quejan porque no ven con la misma
asiduidad de antes el móvil recorrer sus cuadras.
A todo esto se añade que las
comisarías, en época estival, ven disminuidos sus planteles
de personal debido a que muchos efectivos aprovechan para
sumarse al Operativo Sol y así obtener una remuneración
adicional a su salario.
Mientras tanto, las calles parecen no
ser las mismas, al menos esa parece ser la sensación que
tienen los uniformados de azul. Por su parte, muchos vecinos
ruegan no ser las próximas víctimas alcanzadas por este
nuevo espiral de inseguridad.