Los que no conocían la información y
comienzan a enterarse, no logran salir del asombro. Para
muchos, en especial para los comerciantes de la plaza Belgrano
y sus alrededores, sólo se trata de una confirmación de
sospechas: no menos de 15 chicos en situación de calle
habrían sido abusados sexualmente por gente vinculada con ese
sector de Luján, muchos de ellos dieron positivo en análisis
de sífilis y también hay registro en la Comuna de dos
embarazos, aunque no está certificado que se hayan producido
en las mismas circunstancias.
A raíz de la investigación que se
desarrolla por dos carriles judiciales (Juzgado de Menores a
cargo del Dr. Marcelo Giacoia y UFI Nº 1 a cargo de la Dra.
Miriam Rodríguez) en los primeros días de esta semana se
concretaron tres detenciones, pero habría más novedades en
los próximos días ya que se libraría, al menos, una orden
más de detención.
Según pudo certificar este medio, desde
Desarrollo Social de la Comuna, hace aproximadamente un año
se informó al Juzgado de Menores de Mercedes a cargo del Dr.
Giacoia sobre "indicios" acerca de la situación
actual. Se hablaba de una persona que tenía esa práctica
entre enferma y delictiva con un menor, pero aún hoy no se
dan mayores datos "porque restan otras detenciones".
Entre el mencionado Juzgado y un oficial
de la Policía, dependiente de la Jefatura Distrital, se
comenzó un trabajo de investigación que se aceleró por la
aparición en el Hospital Municipal de un chico abusado
sexualmente, al que los estudios médicos le diagnosticaron
sífilis.
Ese menor fue el primer eslabón para
iniciar una serie de declaraciones testimoniales, único medio
con el que cuenta la Justicia para recolectar pruebas.
Las afirmaciones de otros menores en
situación de calle, pero especialmente relacionados con la
mendicidad en la plaza Belgrano, confirmaron sospechas y
ampliaron el panorama de la información disponible.
A partir de allí -informaron a EL
CIVISMO fuentes judiciales- se logró determinar que "hay
unos 15 chicos con sífilis y dos embarazos", que
tendrían relación con la situación denunciada. Esos niños
fueron abusados sexualmente durante un período no
determinado, por gente que de una u otra manera tiene
relación comercial con la plaza Belgrano y su entorno más
estrecho.
Lo cierto es que a raíz de ello a unos
20 menores y familiares de los mismos se les realizan por
estos días análisis para detección de sífilis, HIV y otras
enfermedades de transmisión sexual.
El primer camino transitado luego de
conseguir datos concretos sobre el abuso, fue la realización
de reuniones entre personas del Juzgado de Menores,
trabajadores del Hospital y funcionarios de la Dirección de
Niñez. Allí se evaluó qué pasos dar. De esos primeros
intercambios de información surgió la necesidad de asistir
sanitariamente a cerca de 20 familias.
Por su parte, el Juzgado de Menores
reunió la prueba suficiente como para radicar una denuncia en
la Fiscalía pertinente (a cargo de la Dra. Miriam Rodríguez)
y se consideró que había elementos como para librar tres
órdenes de detenciones, aunque al cierre de esta edición se
aguardaban más decisiones al respecto.
TRES DETENIDOS
Uno de los detenidos se llama Aldo y su
apellido sería Montelpare. Sería el responsable del edificio
donde se guardan las cajas de santos "grandes",
ubicado en 9 de Julio entre Lavalle y 25 de Mayo. Ese predio,
por razones ajenas a la causa judicial, fue clausurado por la
Municipalidad a principios de esta semana.
En este caso, se trata de una persona
conocida en el ámbito de la Justicia y la Policía ya que
tiene antecedentes y una entrada a la cárcel por instigación
al robo en una causa en la que hubo un asesinato.
También fueron apresados dos
cuidacoches (padre e hijo) de apellido Huenchunir, que hasta
hace días trabajaban en la calle San Martín, entre Francia y
9 de Julio, y solían parar en la vereda del restaurante Otro
Carrito Más.
Los tres presuntos degenerados están
acusados de abuso sexual agravado reiterado en concurso ideal
y podría incorporarse a la causa la figura de corrupción de
menores. En el caso de la confirmación oficial de la
transmisión de sífilis, se añade la acusación por
transmisión de enfermedad venérea.
Tanto desde la Policía como desde la
Justicia y el municipio admitieron que "siguen de
cerca" los movimientos de un comerciante que tendría
relación con los mismos ilícitos. Constan en los testimonios
narraciones que hablan de una persona que
"levantaba" chicos en una camioneta, cerca de la
Basílica de Luján y los llevaba a una quinta para perpetrar
el aberrante delito.
Las mismas fuentes mencionadas
coincidieron en que "hubo ciertos problemas con las
detenciones que hasta la semana pasada estaban en pie a raíz
de que un medio de prensa consiguió información desde el
Juzgado asegurando que no sería difundida pero terminó
publicándola". La directora de Niñez, Adolescencia y
Familia, Claudia Garavano, fue una de las más duras al
referirse a lo ya publicado (ver aparte).
Al margen de esta situación, en estos
días se desarrollan investigaciones paralelas por delitos
"menores". Hay declaraciones en las que se asegura
que los chicos eran incitados por santeros o vendedores
ambulantes para robarle a otros comerciantes y, minutos más
tarde, comprarles esa mercadería a menos del costo del
mercado.
"Esa es la misma gente que después
se calla para declarar o se queja de la presencia de los
chicos dando vuelta. En la plaza, con más o menos detalles,
se sabía todo", aseguró a este medio, con marcada
indignación, una irrefutable fuente judicial.
Las generalizaciones nunca son buenas. A
pesar del temor generalizado para dar testimonio, una mujer
que trabaja en la zona se presentó a declarar, con la única
condición de que se respete su reserva de identidad.
FALENCIAS
Uno de los eslabones que no funcionó
como correspondía es la asistencia. En el ámbito judicial de
Mercedes se observó que "sin perjuicio de que estas
familias están siendo asistidas por el municipio, estarían
mal asistidas".
Uno de los investigadores de la causa lo
graficó de la siguiente manera: "La asistencia no puede
ser tres vasos de leche y dos medialunas por día. Los chicos
tienen seguimiento a través de programas sociales o de
asistencia, o se atienden en las salas periféricas o el
Hospital. Por eso, tiene que existir una coordinación. De lo
contrario es imposible trabajar. Eso en otros municipios se
logra; acá no".
"Nadie niega el trabajo desde la
órbita municipal, porque existe y es mucho, pero hay que
revisar la forma de hacerlo. Está claro que el Programa
Reencuentro no sirvió para nada. Si hacés un taller de
mimbrería pero a los pibes no les interesa esa actividad,
tendrás que trabajar de otra manera. Dentro del municipio de
Luján hay gente que entiende esta situación y otras personas
que no", dijo la misma fuente consultada por EL CIVISMO.
Desde el Juzgado a cargo de Giacoia se
recomendó a los chicos en riesgo que durante un tiempo
"prudencial" no concurran a la plaza. En paralelo, a
unos 15 chicos se les realiza tratamiento con penicilina para
paliar la enfermedad contraída. Por el momento y
afortunadamente, ninguno de los estudios restantes dio
resultado positivo.
Si bien a los chicos y en particular a
sus familias se les pidió desde el Juzgado de Menores que no
se envíen a los chicos a la plaza, se busca conseguir una
mejor coordinación con Inspección General de la Comuna.
Explicaron que si por la plaza andan inspectores, deben estar
enterados de los riesgos que pasan estos chicos y tienen que
saber qué hacer. Es algo que parece sencillo, pero en todos
los municipios cuesta.
En todos los ámbitos donde se conoce la
noticia se habla de "una cadena de
responsabilidades" y desde el Juzgado de Menores, en una
de las últimas resoluciones, se agregó un párrafo en el que
se pide a todos los ciudadanos de Luján "no
desentenderse del problema".
A partir de ahora, se esperan mejoras en
el tratamiento de contención y -aunque suene extraño- en la
actitud de los vecinos y comerciantes. "Todo el mundo
sabía lo que pasaba pero los denunciantes fueron las propias
víctimas. Por lo que se pudo saber, le tenían pánico al
compromiso y a uno de los detenidos", precisó uno de los
investigadores del caso.
En tal sentido, se supo que el Juzgado
de Menores pidió directamente al intendente Miguel Ángel
Prince la asistencia sanitaria de un listado de familias en
situación de riesgo, todas vinculadas con la mendicidad en la
plaza Belgrano de modo directo o indirecto.
Entre otras cosas, sobre todo a partir
de las detenciones, se espera que las autoridades de COPROTUR
(Comisión de Promoción Turística) se dignen a prestar
declaración testimonial. Desde la Justicia se tiene la
certeza de que los dirigentes de esa entidad pueden aportar
mucha información importante para el avance de la causa.
El intendente Prince reconoció la
compleja situación
Mediante una gacetilla de prensa a la
que accedió EL CIVISMO, se da una versión de lo ocurrido en
la plaza, aunque sin la magnitud que el tema realmente tiene.
En su primer párrafo se indica que
"fue el Estado Municipal, a través de la Dirección de
Niñez, Adolescencia y Familia, el que inició una causa penal
por abuso sexual de menores. Ningún comerciante, aún
sabiendo qué es lo que allí ocurre, se comprometió
judicialmente. 'Los sospechosos están en ese mismo medio',
sostuvo el intendente".
En mismo documento señala que "la
Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia a cargo de la
Lic. Claudia Garavano, inició hace más de un año una causa
en el Juzgado de Menores Nº 1 de Mercedes, a cargo del Dr.
Marcelo Giacoia, por abuso sexual de menores. En un trabajo
conjunto de la dependencia municipal de minoridad con el juez,
se pudo determinar que existen dos sospechosos y ya hay
identificados dos menores, quienes están recibiendo
tratamiento sanitario y psicológico".
La fuente oficial agrega que "la
causa ya pasó a la fiscalía, la cual solicitó ampliar la
investigación de manera de probar los hechos, y
eventualmente, solicitar detenciones (algo que ya
sucedió)".
Por su parte, se manifiesta que
"irresponsable medio periodístico, de carácter
sensacionalista, dio cuenta de más de 20 chicos y una especie
de mafia que abusa de menores, además de relacionarlos con
casos de sífilis. Son temas muy delicados que no podemos
tratar con semejante liviandad". En ese caso, se trata de
afirmaciones de Garavano, quien también pide que "no se
interfiera en la investigación con información tergiversada
sobre una causa en pleno proceso".
Al respecto, el intendente Prince
aseguró que "hay mucha hipocresía entre los prestadores
de la zona turística que ven estas escenas a diario y no son
capaces de denunciarlas, sino que es el Estado Municipal el
único que denuncia y se compromete".
"De la misma manera, trascendió
que son los mismos santeros que compran mercadería robada a
otros santeros de mano de chicos de la calle, los mismos a los
que les venden estampitas para que mendiguen por la
ciudad", indica el último párrafo de la gacetilla de
prensa.
"ES MUY
COMPLEJO"
Garavano se acercó a EL CIVISMO para
ampliar su versión de lo sucedido. Dijo que la cantidad de
chicos enfermos sería menor a la estimada desde el Juzgado y
que "son muy pocos los chicos que hablaron de
abuso".
"La investigación se inició hace
tiempo, la realiza la Justicia y la Policía. Desde lo
sanitario, en diciembre hubo dos resultados que dieron
positivo y desde entonces se está trabajando, tal vez más
allá de lo que realmente existe. Trabajamos no sólo con las
consecuencias directas del hecho delictivo, sino también con
las relaciones. Todas las medidas sanitarias están
tomadas", precisó la funcionaria.
EL CIVISMO le preguntó a la directora
de Niñez qué tiene que fallar para que suceda algo
semejante, en especial con chicos o familias que reciben hace
semanas contención desde el municipio. "Indudablemente
hay poca colaboración familiar; la situación general provoca
ciertas libertades que antes no existían y por ahí también
falta de entrenamiento de los operadores para trabajar con
cuestiones penales de estas características",
respondió.
"Vos podés revisar si los chicos
están vacunados, pero no te fijás si tienen una enfermedad
venérea", indicó Garavano.
- ¿Cómo evalúa la actitud de la
gente de esa zona, a la que Prince criticó con dureza?
- "Creo que en el sector había
comentarios o decían que pasaban cosas a determinadas horas,
pero tenían temor sobre todo a uno de los detenidos.
Existían quejas por la presencia de los chicos o por robos
entre cajas para después vender, pero son cuestiones que se
hablaban. También habrá falencias, pero el tema es muy
complejo".
Garavano adelantó a este medio que se
realizan reuniones constantes con profesionales del Hospital y
de Medicina Preventiva para ahondar las campañas, "y
quiero armar un programa de prevención de la
prostitución". "Hay que trabajar sobre esa
problemática, al menos en facilitarle a la gente la
realización de denuncias", concluyó.