El hecho fue detectado por el propio
edil en las primeras horas de ayer.
El auto había quedado estacionado en
Mariano Moreno entre Mitre y Las Heras.
Ya suman tres los concejales que
estando en funciones son víctimas de la inseguridad.
A un promedio de un hecho por año, otro
concejal fue víctima de la inseguridad. En este caso resultó
damnificado el edil por el Partido Justicialista, Pablo Tonini,
quien pasó a integrar esta lista cuando ayer, a primera hora
de la tarde, le fue robado el auto que había dejado
estacionado en la zona céntrica.
Concretamente, el hecho tuvo lugar en la
calle Mariano Moreno entre Mitre y Las Heras, casi frente a la
sede local del sindicato ASIMRA. En el momento en que ocurrió
el ilícito, el concejal se encontraba cumpliendo con sus
tareas a pocas cuadras de allí, en el Concejo Deliberante.
Tonini advirtió el robo recién cuando
fue a buscar su vehículo, un VW modelo Senda que, por
fortuna, tenía cobertura de una compañía de seguros.
Minutos después, el edil se dirigió a
la Comisaría Primera donde radicó la denuncia pertinente.
Antes de abandonar la dependencia policial mantuvo una breve
charla con el capitán a cargo de la seccional y, al salir,
pidió a un cronista de EL CIVISMO que se destaque la buena
atención recibida a pesar del mal momento que le tocó pasar
en esta ocasión.
Por otra parte, éste no es el primer
robo que sufre el concejal Tonini, aunque si el primero que
toma trascendencia pública. En los últimas días, ladrones
ingresaron a su propiedad de donde sustrajeron una máquina de
cortar el pasto y otros objetos de valor.
LOS ANTECESORES
Nadie está a salvo de la inseguridad.
Dos ya ex concejales fueron robados cuando, casualmente, se
encontraban en funciones. Ninguno de los casos tuvieron
connotaciones políticas sino que se trató de hechos
cometidos uno "al voleo" y otro, se especuló, con
una previa tarea de inteligencia. En ambas situaciones
estuvieron a cargo de malandras de poca monta.
En enero de 2004, la familia del por
entonces concejal por el PJ Gabriel Jurina, fue asaltada en su
propia casa del barrio Sarmiento en horas de la madrugada.
En esa oportunidad los delincuentes
-posiblemente dos individuos que nunca pudieron ser
localizados por la Policía- fueron directamente a un lugar
preciso de la vivienda donde había guardado algo de dinero.
A pesar de haber dejado huellas por
diferentes sectores de la casa, los delincuentes no fueron
detenidos y el caso jamás pudo ser esclarecido.
En 2005, pero en este caso en marzo, el
concejal en ese tiempo por el vecinalismo Enrique Códega
sufrió la desagradable visita de los ladrones en el taller
que posee al lado de su propiedad.
Los malvivientes se apoderaron de
herramientas y otros objetos de valor. Al igual que en el caso
de la familia Jurina, también se sospechó que los ladrones
que actuaron esa noche pudieron haber sido dos personas.
Pese a la cercanía que existe entre la
casa de Códega y la Comisaría (apenas dos cuadras y unos
metros), este caso que involucró a un concejal en la plenitud
de su mandato tampoco fue resuelto.