Sábado 1º de Julio de 2006 - Año 91 - Edición 7163 - Edición digital 0493

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Fue baleado, torturado e incinerado

Luján fue el escenario de un asesinato macabro

El menor había sido capturado en Moreno por tres hermanos, dos de ellos pertenecientes a la Armada, y trasladado por la fuerza a la localidad de Luján donde se produjo el crimen.

Uno de los detenidos habría reconocido su autoría en el hecho y habló de una supuesta venganza por el robo de un televisor.

El cuerpo de un joven de 15 años fue encontrado el martes a la mañana, baleado e incinerado, en un descampado sobre la calle Del Pilar, del barrio Elli de esta ciudad. Por el caso, fueron detenidos tres hermanos -dos de ellos integrantes de la Armada-, todos domiciliados en la ciudad de Moreno.

Los forenses confirmaron que la víctima, identificada como Lucas Sebastián Ivarrola, recibió 3 impactos de bala, y luego fue arrojada al fuego mientras aún agonizaba.

Por estas horas, el abogado de los familiares del joven pedirá la realización de una segunda autopsia, para que, según sus palabras, "quede perfectamente acreditado" que la víctima fue torturada antes de fallecer, lo que agravaría la calificación del hecho contra los tres detenidos.

Al momento del hallazgo, al cadáver le faltaban partes de una mano y una oreja, lo que fue interpretado por la Justicia, en primera instancia, como el resultado de brutales torturas. Sin embargo, las supuestas mutilaciones no fueron provocadas por los homicidas sino por alimañas sueltas en el descampado donde fue encontrado el cuerpo sin vida. Además, la calcinación del cuerpo impidió acreditar golpes o torturas.

DETENIDOS

La primera de las personas aprehendidas por este hecho fue Carlos Romero, un cabo principal de la Armada Argentina que prestaría servicios en el Edificio Libertad.

Mediante otros procedimientos realizados en el barrio La Perla de Moreno, se produjeron las detenciones de Jorge y Oscar Romero, hermanos del primer imputado.

En declaraciones ante la fiscal María Gabriela Urrutia, Carlos Romero habría confesado su autoría en el hecho. Además, desvinculó a sus dos hermanos, quienes admitieron haber participado del secuestro, pero no de lo que siguió.

El sospechoso detalló cómo torturó, baleó y prendió fuego a Lucas Ivarrola y las supuestas razones que lo motivaron a cometer tal aberrante hecho.

LA VERSIÓN

Según se pudo saber, y contrariamente a lo que se pensó en un primer momento, esta historia no empezó el lunes pasado con la captura de la víctima, sino unos días antes, con el asalto a la casa del papá de los hermanos detenidos, en el que habría estado involucrado Lucas Ivarrola, aunque el episodio nunca fue denunciado.

Los Romero "indagaron" entre los responsables y todos habrían apuntado a Lucas. Éste, sabiendo que lo buscaban, se refugió en la casa de su padrino, en Moreno.

Hasta ese lugar se dirigieron los tres hermanos

y se llevaron por la fuerza al menor a bordo de un Ford Falcon color verde.

Según fuentes judiciales, durante la indagatoria a los Romero, éstos habrían dicho que el menor les informó que podían llevarlo a la casa donde se encontraría el televisor que supuestamente había robado y que al no encontrar en ese lugar al aparato, dejaron al joven allí.

Luego, y según su propio testimonio, Carlos Romero volvió a su casa, y al ver a su padre enfermo decidió tomar su arma reglamentaria y fue a buscar nuevamente al menor, pero esta vez para matarlo.

De acuerdo con la versión del imputado, Romero aseguró ante la Justicia que en esta ocasión fue a buscar a Ivarrola sólo, sin sus hermanos, y que se lo llevó hasta la localidad de Luján, donde lo mató.

 

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