El
menor había sido capturado en Moreno por tres hermanos, dos
de ellos pertenecientes a la Armada, y trasladado por la
fuerza a la localidad de Luján donde se produjo el crimen.
Uno de los detenidos habría
reconocido su autoría en el hecho y habló de una supuesta
venganza por el robo de un televisor.
El cuerpo de un joven de 15 años fue
encontrado el martes a la mañana, baleado e incinerado, en un
descampado sobre la calle Del Pilar, del barrio Elli de esta
ciudad. Por el caso, fueron detenidos tres hermanos -dos de
ellos integrantes de la Armada-, todos domiciliados en la
ciudad de Moreno.
Los forenses confirmaron que la
víctima, identificada como Lucas Sebastián Ivarrola,
recibió 3 impactos de bala, y luego fue arrojada al fuego
mientras aún agonizaba.
Por estas horas, el abogado de los
familiares del joven pedirá la realización de una segunda
autopsia, para que, según sus palabras, "quede
perfectamente acreditado" que la víctima fue torturada
antes de fallecer, lo que agravaría la calificación del
hecho contra los tres detenidos.
Al momento del hallazgo, al cadáver le
faltaban partes de una mano y una oreja, lo que fue
interpretado por la Justicia, en primera instancia, como el
resultado de brutales torturas. Sin embargo, las supuestas
mutilaciones no fueron provocadas por los homicidas sino por
alimañas sueltas en el descampado donde fue encontrado el
cuerpo sin vida. Además, la calcinación del cuerpo impidió
acreditar golpes o torturas.
DETENIDOS
La primera de las personas aprehendidas
por este hecho fue Carlos Romero, un cabo principal de la
Armada Argentina que prestaría servicios en el Edificio
Libertad.
Mediante otros procedimientos realizados
en el barrio La Perla de Moreno, se produjeron las detenciones
de Jorge y Oscar Romero, hermanos del primer imputado.
En declaraciones ante la fiscal María
Gabriela Urrutia, Carlos Romero habría confesado su autoría
en el hecho. Además, desvinculó a sus dos hermanos, quienes
admitieron haber participado del secuestro, pero no de lo que
siguió.
El sospechoso detalló cómo torturó,
baleó y prendió fuego a Lucas Ivarrola y las supuestas
razones que lo motivaron a cometer tal aberrante hecho.
LA VERSIÓN
Según se pudo saber, y contrariamente a
lo que se pensó en un primer momento, esta historia no
empezó el lunes pasado con la captura de la víctima, sino
unos días antes, con el asalto a la casa del papá de los
hermanos detenidos, en el que habría estado involucrado Lucas
Ivarrola, aunque el episodio nunca fue denunciado.
Los Romero "indagaron" entre
los responsables y todos habrían apuntado a Lucas. Éste,
sabiendo que lo buscaban, se refugió en la casa de su
padrino, en Moreno.
Hasta ese lugar se dirigieron los tres
hermanos
y se llevaron por la fuerza al menor a
bordo de un Ford Falcon color verde.
Según fuentes judiciales, durante la
indagatoria a los Romero, éstos habrían dicho que el menor
les informó que podían llevarlo a la casa donde se
encontraría el televisor que supuestamente había robado y
que al no encontrar en ese lugar al aparato, dejaron al joven
allí.
Luego, y según su propio testimonio,
Carlos Romero volvió a su casa, y al ver a su padre enfermo
decidió tomar su arma reglamentaria y fue a buscar nuevamente
al menor, pero esta vez para matarlo.
De acuerdo con la versión del imputado,
Romero aseguró ante la Justicia que en esta ocasión fue a
buscar a Ivarrola sólo, sin sus hermanos, y que se lo llevó
hasta la localidad de Luján, donde lo mató.