El
inmueble pertenece al programa Procasa V y, al igual que otras
construcciones aledañas, permanece sin terminar desde hace
varios años.
La semana pasada, un matrimonio con
su hija de un año se instaló en la propiedad "por
razones de fuerza mayor". Desde el municipio, intimaron a
los ocupantes para que desalojen la casa.
Una situación polémica se vive por
estos días en el barrio El Ombú de Pueblo Nuevo debido a la
usurpación de una casa a medio terminar del programa Procasa
V.
La vivienda está ubicada en la calle
Padre Varela y, pese a haber sido adjudicada hace años, su
construcción aún no está finalizada. En la misma situación
se encuentran varios inmuebles de ese barrio que pertenecen a
la última etapa del programa mencionado.
Distintos funcionarios municipales
coinciden en señalar que la crisis que vivió el país a
partir de diciembre del 2001 provocó la detención de las
obras. Recién ayer, una cuadrilla comenzó a trabajar en una
de las casas.
Una semana atrás, un matrimonio y su
beba de un año, luego de haberse quedado sin hogar, decidió
instalarse en el lugar. Ahora, desde la Secretaría de
Planeamiento, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad
intimaron a las personas que están ocupando la vivienda para
que la desalojen. Éstos, a su vez, denuncian que el municipio
hizo oídos sordos a sus pedidos de ayuda, y al verse en la
calle decidieron instalarse en el inmueble. En el medio de esa
complicada situación, las personas adjudicatarias continúan
sin saber cuándo se terminarán las obras.
LA VOZ OFICIAL
EL CIVISMO dialogó con la directora de
Tierras, Graciela Silvia Galarraga, para conocer la posición
del municipio sobre la situación. "Siempre hay algo de
picardía criolla, y este es uno de los casos. Hubo un pícaro
que le dijo a esta gente: andá y metete. Eso es un acto de
irresponsabilidad absoluta", explicó Galarraga.
"Hay que tomar medidas serias. El
señor que ocupó esta vivienda me ha reconocido que alguien
le recomendó que se meta en la casa".
La funcionaria también dijo conocer la
identidad de la persona que habría sugerido a la familia que
se instale en esa propiedad, pero prefirió no dar nombres
para que la cuestión "no se convierta en un tema
político".
"Les ofrecimos alternativas, se
pactó construirles algo en la casa de sus familiares de
manera inmediata, para luego reubicarlos en un terreno
legalmente regularizado", manifestó Galarraga en
referencia a la familia que desde hace varios días ocupa la
construcción.
También contó que las casas están
todas adjudicadas, aunque todavía no está determinado qué
vivienda le corresponde a cada beneficiario ya que ese punto
se decide por sorteo, luego de la finalización de las obras.
El programa Procasa fue promovido
durante la gestión Antonio Cafiero como gobernador de la
provincia de Buenos Aires. La iniciativa intentaba mejorar la
rentabilidad social de la inversión en vivienda para atender
al mayor número posible de familias, mediante el uso de
prototipos de menor costo inicial, viviendas pequeñas y plazo
más corto de realización.
Los municipios, a través de un convenio
con el Instituto de la Vivienda bonaerense, tenían a su cargo
conseguir el terreno, proyectar y construir las viviendas
definiendo el sistema de contratación, administrar los
fondos, seleccionar los adjudicatarios, cobrar las cuotas y
remitir los recuperos a la provincia.
Pero lamentablemente el programa no
siempre llegó a buen fin, como en el caso de las viviendas
del barrio El Ombú, que permanecen a medio hacer.
LOS OCUPANTES
La familia que está ocupando la
vivienda se comunicó con EL CIVISMO para contar su versión
de los hechos.
"Hablé con representantes del
municipio 60 días antes de que nos instalemos. Le comenté
nuestra situación, hablé por el tema de estas casitas y no
nos supieron dar ninguna solución", comentó Fabián
Velázquez.
Según el testimonio de Velázquez, su
familia estaba viviendo en una casa prestada que debieron
entregar. Por esta razón, optaron por ubicarse en una de las
viviendas sin terminar.
En un sector del inmueble, los ocupantes
improvisaron una pequeña piecita que habita el matrimonio y
su hija, una bebé de un año que por distintos problemas de
salud es atendida periódicamente en el Hospital Garrahan.
"Me quieren dar materiales para que
nos hagamos una piecita, pero no tenemos terreno para hacerlo.
También nos ofrecieron ayudarnos a pagar un alquiler por tres
meses. Pero para nosotros eso es sólo una manera de salir del
paso, y lo que queremos es una solución".
"La única manera que nos saquen de
acá es que presenten una orden judicial firmada y sellada por
un juez de Mercedes. Ese día les vamos a entregar la casa,
mientras tanto vamos a seguir en este lugar, porque no tenemos
dónde ir. Cuando uno realmente precisa algo, la Municipalidad
no tiene respuestas", agregó Velázquez.