Sábado 15 de Julio de 2006 - Año 91 - Edición 7167 - Edición digital 0497

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Una de bandidos rurales por campos de la zona

Persecución, tiros, vuelco y detenciones

Personal del Destacamento Rural de Cañada de Arias participó en la aprehensión de dos delincuentes luego de un intercambio de disparos en un camino de tierra cercano a la Ruta Provincial 6.

Habían asaltado a un poblador de la localidad de Enrique Fynn a quien le robaron una camioneta.

Uno de los malvivientes había salido de la cárcel hacía unos meses.

El lunes por la mañana, la patrulla rural fue protagonista de un episodio policial digno de una serie americana de los años 80 en la que un torpe alguacil persigue a los ladrones por todo el condado, sonorizado todo con melodías country y folk.

Aunque, en este caso, no hubo música ni sheriff despistado, las balas de fogueo fueron proyectiles de plomo y los delincuentes en vez de actores de reparto cargaban con reales como frondosos prontuarios. Por lo demás, hubo una persecución por varios partidos, un vuelco, muchos tiros cruzados, dos policías valientes que salvaron su vida de milagro, dos detenidos y un par de vehículos recuperados.

El hecho se desarrolló por caminos rurales de General Las Heras y General Rodríguez pero involucró a la fuerza policial con asiento en Cañada de Arias que cumple servicio bajo el mando de la Jefatura Distrital de Luján.

Todo se inició cerca del pequeño poblado de Enrique Fynn, partido de Las Heras, cuando dos sujetos que se movilizaban en un VW Gol, de color rojo, interceptaron a una camioneta que se desplazaba por el lugar.

Se trataba de una Ford modelo Courier (CJU 253), de color gris, y perteneciente a un vecino de la zona identificado como Domingo Eugenio López, jubilado, de 70 años. La víctima entregó el vehículo sin oponer resistencia al advertir que los asaltantes portaban armas de grueso calibre.

ATENTO QLQ

A las 10.20, personal al servicio del Destacamento Rural recibió el aviso y salió en busca de los delincuentes presumiendo que podrían haber escapado en dirección a Las Heras o Luján.

Conocedores de esta porción de territorio, los efectivos tomaron por distintos caminos de tierra, mientras partían refuerzos desde la comisaría Primera de Luján y de la Seccional de General Las Heras.

En una Ford Ranger 4x4, móvil 7596, iban dos policías en busca de los ladrones. En una de las butacas se encontraba el encargado del Destacamento Rural, el teniente Lucas Pérez, y al comando del volante lo hacía Ramón Martínez.

Al llegar a una curva, no muy lejos de la Ruta Provincial 6, la patrulla divisó a la Courier que era seguida de cerca por el VW Gol. Sin tiempo para dar la voz de alto, la Ranger de la Bonaerense se cruzó en el camino con la intención de obligar a detener la marcha de los delincuentes. Sin embargo, lejos de acatar la orden, la Courier intentó pasar por un costado del móvil con el objetivo de eludir la barrera policial que acababa de tenderse.

El malviviente que manejaba el vehículo que acababa de robar sacó una mano por la ventanilla y empezó a disparar. Varios proyectiles dieron de lleno en la patrulla. Una de las cuatro balas logró destrozar el vidrio de una de las ventanillas delanteras del lado derecho, otras dos perforaron el capot, la restante se incrustó en la carrocería cerca del guardabarro.

Los policías, como pudieron, se escudaron de la balacera y pudieron salvar sus vidas. Pero inmediatamente repelieron la agresión con más balas. En total, ocho proyectiles le dispararon a la Courier que pretendía escapar por Ruta 6. Varios de ellos alcanzaron a reventar los neumáticos. Pese a esto, la camioneta puso las ruedas sobre el asfalto y enfiló con rumbo a Marcos Paz pero para entonces una patrulla que venía desde Las Heras se aproximaba al lugar del enfrentamiento.

Al verse perdido, el delincuente atinó a una última maniobra: descendió de la Courier en llanta y, arma en mano, quiso detener a dos camiones que transitaban por el lugar, pero no tuvo éxito. Uno de los transportes de carga perdió el control, se fue hacia una de las banquinas y volcó.

En ese momento, la patrulla proveniente desde Las Heras logró detenerlo y secuestrarle el arma. Este hampón responde al nombre de Cristián Martínez, tiene 36 años y vive en San Miguel. En su poder, la Policía le incautó una pistola 9 milímetros con numeración limada. El arma supo pertenecer a la Policía Federal.

En tanto, en la curva del camino de tierra, los efectivos de Cañada de Arias procedían a aprehender al delincuente que iba al volante del VW Gol.

A diferencia de su cómplice, este viejo asaltante se entregó mansamente a la Policía ya que estaba desarmado. Se trataba de Jorge Alberto, de 54 años, con domicilio en San Miguel, y hacía 8 meses había salido del penal de Olmos.

El VW Gol tenía colocada una falsa patente (DFI 014) cuando, en realidad, debía llevar una chapa con el dominio UTW 784. Luego se estableció que este auto desde el 2 de julio tenía pedido de secuestro por robo de automotor por parte de la comisaría Morón Sexta de El Palomar, resultando damnificado una persona llamada Emanuel Silva.

Por su parte, los efectivos baleados resultaron ilesos y recibieron las felicitaciones de sus superiores aunque la camioneta Ford Ranger deberá ser reparada por los daños sufridos. El camionero que volcó debió poner en condiciones el transporte para seguir su camino. Los delincuentes volvieron tras las rejas. El VW Gol y la Courier fueron devueltos a sus propietarios aunque en el caso del utilitario su dueño tuvo que comprarle neumáticos nuevos.

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