La denuncia fue radicada en la
comisaría y este lunes la víctima le contó a EL CIVISMO la
agresión recibida por personal de seguridad de un pub.
Aseguró que no fue la única persona
golpeada y que el local viola la capacidad máxima permitida.
Un joven denunció en la comisaría
Luján Primera a los patovicas de un pub céntrico por haber
sido golpeado duramente el sábado por la noche cuando se
encontraba acompañado por un amigo. Ahora analiza seriamente
iniciar acciones legales contra el propietario del local
nocturno debido a las secuelas físicas que le quedaron tras
el brutal ataque recibido sin motivos aparentes que pudieran
justificar semejante acción por parte del personal
supuestamente contratado como "seguridad" del lugar.
Ocurrió en el bar Krono's, de Lavalle
al 300, resultando víctima de este incidente Ignacio
Robledal, de 25 años, quien estaba en el interior del pub
junto a Pablo Meis.
Según le dijo Robledal a EL CIVISMO, la
pelea desatada por los patovicas comenzó en un baño tras no
poder convencer al personal de seguridad de permanecer al lado
de su amigo Meis mientras superaba un cuadro de descompostura
que tenía, producto de haber comido "lechón
caliente" y tomado vino provocándole esto ataques de
vómitos.
Casi sin mediar palabras, Robledal fue
sacado a golpes y patadas por cinco personas "en forma
violenta" y llevado afuera del pub por una salida de
emergencia, al tiempo que sufría un ataque de epilepsia.
Segundos después, recobró el conocimiento pero para entonces
tenía el ojo izquierdo destrozado, varios dientes flojos, la
mandíbula a punto de quedar fracturada, algunas costillas
fisuradas y dolores por todo el cuerpo como consecuencia de la
agresión desmedida. A su lado estaba su amigo, también
golpeado.
Según dijo Robledal, Meis habría sido
llevado a un cuarto donde lo habrían golpeado. "Se
cubrió la cabeza pero tenía un par de hematomas. Pero las
costillas se las hicieron mierda" dijo.
UNA NOCHE VIOLENTA
Los dos muchachos fueron socorridos por
personal policial, bomberos y llevados hasta el Hospital
Municipal en una ambulancia. Al llegar, se encontró con
varios jóvenes en un estado parecido aunque habían sido
heridos en otros locales bailables y en calles del microcentro
luego de una madrugada particularmente violenta. "Había
dos pibes que tenían cortes de botellas y golpeados por la
seguridad de la (Vieja) Bailanta", contó el joven
golpeado en el pub Krono's.
Robledal recuerda haber compartido una
cerveza con Meis esa noche y acusados de estar ebrios en un
lugar no permitido del local fueron sacados a los golpes por
los patovicas. "De repente, me cazan del cogote y me
dicen que me tenía que ir por las buenas o por las
malas".
"Me dieron una patada y me caí en
el piso. Cuando intento pararme, me dan una patada y caí otra
vez. Ahí me agarró un ataque de epilepsia y cuando vuelvo en
sí me doy cuenta que me están sacando a las piñas y todo
era hemorragias internas. Quedé boca abajo y cuando me estoy
por levantar me dan otra patada", relató el joven
Robledal, conocido también como "Pipo", quien hoy
espera una explicación por parte de los agresores o del
propietario del local por lo sucedido.
Denuncia colateral
Al margen de la agresión física,
Ignacio Robledal denunció ante este medio que el pub Krono's
viola todos los fines de semana la capacidad permitida por la
Municipalidad. "Tiene declarado que entran 300 personas
cuando en realidad hay más de 800. No podés pasar para pedir
una cerveza. Además, tiene como diez patovicas cuando no
pueden tener más de cinco".
Policía ausente
El domingo a la madrugada se vivió en
pleno centro de Luján otro hecho violento. El episodio
ocurrió cerca de las 6 de la mañana en la esquina de las
calles San Martín y Colón, cuando cuatro jóvenes fueron
sorprendidos por un grupo de aproximadamente diez personas,
quienes comenzaron a agredirlos físicamente.
Los agresores derribaron a uno de los
jóvenes y le propinaron una fuerte golpiza que incluyó
patadas, trompadas y botellazos. Como consecuencia del ataque,
la víctima sufrió la pérdida de cinco dientes y un fuerte
traumatismo en el ojo derecho.
Por su parte, otro amigo de la primera
víctima terminó con fractura de tabique producto de los
golpes y alcanzó a ser socorrido por una persona que se
encontraba en una remisería cercana.
Según pudo saber este medio, una mujer
que presenció lo ocurrido alcanzó a llamar a la Policía,
pero desde la comisaría le habrían cortado el teléfono. En
este sentido, el padre de uno de los jóvenes agredidos le
contó a EL CIVISMO que al dirigirse a la seccional le
comunicaron que no estaban enterados del hecho, por lo que
prefirió no efectuar la denuncia.
Por esta razón, el hombre habló de
"zona liberada" y también explicó que al llegar a
la comisaría se encontró con la madre de una chica que
había sido agredida y con un remisero que sufrió la rotura
del parabrisas de su auto.
Accidentes callejeros
El domingo, después del mediodía, se
produjo un accidente entre un remís y un Gol gris que
terminó incrustado en el frente de un local de apuestas.
El rodado particular era conducido por
un matrimonio, que resultó ileso. La misma suerte corrió el
conductor del remis -que pertenece a la agencia San Martín-.
Por otra parte, también el domingo en
horas de la tarde un colectivo de la línea 57 de la empresa
Atlántida embistió a un automóvil en la calle Mitre esquina
Rawson. El colectivo terminó arriba de la vereda luego de
intentar esquivar al auto, que no habría alcanzado a frenar
producto del asfalto mojado.