La concejal Ilma Vieiro decidió
renunciar en forma "indeclinable" a la Unión
Vecinal pero esto no implica el abandono de la banca en el
Concejo Deliberante sino que inmediatamente conformó un nuevo
y unipersonal bloque llamado Ciudad.
La noticia a muchos no les causó
ninguna sorpresa y a otros poca gracia. "Una larga lista
de desencuentros llevados a cabo entre personajes de su
confianza (y) miembros de esa junta de partido y algunos
concejales han llevado a solicitarme que proceda a renunciar
al bloque. Estos lamentables hechos me han hecho replantear
sobre mi permanencia en el mismo", fueron los argumentos
que le expuso por escrito Vieiro al presidente de la UV,
Gerardo Amado, este miércoles cuando le comunicó la
decisión adoptada.
18 líneas le llevaron a Vieiro explicar
su renuncia como integrante de la Unión Vecinal. Ratificó su
"compromiso político con todo el pueblo de Luján"
hasta que finalice el mandato en diciembre de 2007 y se
comprometió a "levantar las banderas de Silverio Pedro
Sallaberry" desde el bloque que acaba de conformar
"en pos de los vecinalistas bien nacidos que luchan por
una ciudad digna de vivir".
En tanto, le adelantó a Amado que
"desde este espacio político habrá lugar no sólo para
los vecinalistas que han sido espantados del partido en estos
últimos años, sino para todo aquel vecino, cualquiera sea su
ideología política, que busque el bien para nuestra
ciudad".
Con el antecedente más cercano de una
situación parecida ocurrida con Graciela Cucci, la edil optó
por renunciar a la fuerza vecinalista que la llevó a ocupar
una banca en 2003 por no sentirse a gusto. Sin embargo, en
lugar de sumarse a otro partido con representación en el
Concejo Deliberante, prefirió tener su propio bloque hasta
que finalice su mandato como concejal.
Distanciada de algunos de sus
compañeros de bancada -en especial con los ediles Héctor
Melo y Fernando Rosso-, prácticamente sin diálogo puertas
adentro del bloque, sumado al pedido de sanciones
disciplinarias por parte de algunos afiliados al vecinalismo,
Vieiro "rompió" el delicado equilibrio que había
dentro de la Unión Vecinal en los últimos meses a instancias
principalmente de su grupo familiar -asegura-, aunque también
contó con el respaldo de otros vecinalistas, varios
extrapartidarios y hasta de dirigentes de otros partidos que
consideraron acertada la decisión adoptada.
La creación del bloque unipersonal
Ciudad no habría sido bien recibida en el gobierno municipal
ya que esperaban que la concejal abandonara el cargo en lugar
de permanecer en el Concejo Deliberante. Enterados de la
decisión, en el primer piso de la Municipalidad más de uno
ve la sombra de un verborrágico candidato que se quedó en
las puertas de entrar al Concejo en la última elección,
cumpliendo ahora la función de asesor del flamante bloque.
El cimbronazo que causó en la UV será
tema de análisis en el partido vecinal en los próximos
días. La reunión para tratar el tema, hasta el jueves, no
tenía fecha de realización.
"ESTO ES COMO UN
DIVORCIO"
Mientras aguarda que el presidente del
Concejo Deliberante le asigne un espacio físico al bloque
unipersonal Ciudad, la edil recibió este jueves en su casa a
EL CIVISMO.
Tras entregar una copia de la renuncia a
un periodista de este medio, afirmó que hace 15 días se dio
cuenta que el final de su etapa en la Unión Vecinal estaba
más cerca que nunca. Fue cuando en una reunión le
solicitaron su renuncia. Pero terminó de convencerse que
había llegado el momento de dar un paso al costado el fin de
semana, luego de hablar con sus hijos y yernos. "Esto es
como un divorcio en un matrimonio: si las relaciones no andan
bien, es preferible irse para no seguir hiriendo",
graficó.
Vieiro ya piensa en los días que están
por venir. "Creo que no voy a hacer un mal papel. Hay
mucha gente que me quiere, el teléfono está al rojo vivo (no
paró de sonar en los minutos que duró la entrevista), me
llamó mucha gente que se fue de la Unión Vecinal. Esto es
borrón y cuenta nueva, aunque lamento lo que pasó porque no
quería dividir el bloque".
- ¿Le pidieron la renuncia para que
otra persona de la Unión Vecinal ocupara la banca?
- Me dieron a entender eso. En ese
momento dije: 'Señores, a mí me votaron 12.000 lujanenses'.
- ¿Esta decisión blanquea una
situación de crisis en la Unión Vecinal?
- Eso no lo puedo decir. Creo que en
algunos casos había intereses creados para que me fuera.
- ¿De parte de quién?
- De cierta gente que sigue estando
dentro del partido, pero no voy a dar sus nombres aunque el
presidente del partido y del bloque lo saben.
- ¿Cómo tomó Amado la renuncia?
- La tomó muy bien. Me va a seguir
respaldando. Cree que la decisión que tomé es la mejor
porque esto era insostenible.
- El comunicado dice que va a seguir
levantando las banderas de Pedro Sallaberry. ¿Hoy la Unión
Vecinal está levantando las mismas banderas?
- Yo creo que sí. Lo que pasa es que la
persona que me ofreció el cargo fue Pedro y para mí es el
padre de la Unión Vecinal, y que los demás piensen lo que
quieran. Mal que le pese a alguno, mi admiración es al modo
de gobernar de Sallaberry.
- ¿Con qué respaldo cuenta el
bloque Ciudad?
- Me respaldan afiliados de la Unión
Vecinal, gente que simpatiza por la Unión Vecinal y
periodistas. Salvo honrosas excepciones, me llevo muy bien con
todos, con el bloque del PJ, con algunos del Frente Para la
Victoria, con los radicales...
- En el Concejo Deliberante se habla
de que el secretario del bloque va a ser Carlos Porto, ¿qué
hay de cierto?
- No es verdad.
- ¿Canalizará Porto en este bloque
los proyectos que tenía cuando era candidato por el PAUFE?
- Hay que esperar. Toda ruptura tiene un
proceso. No es fácil alejarte de un lugar, pero tengo como 30
proyectos para presentar. Aunque no voy a ser kamikaze,
algunos los voy a consensuar con Oscar Luciani, con Amanda
Robles, con Manuel Silva, con Susana Haurié o con Gustavo
Sicca.
- ¿El bloque Ciudad es el punto de
partida para la conformación de una nueva agrupación
política de tendencia vecinalista y local?
- Hoy eso no está en mis planes. Mi
meta es terminar el mandato. Hay que tener en cuenta que el
año que viene cumplo 70 años y la palabra justa es haberme
dado el lujo de ser concejal tratando de que Luján se ponga
de pie. La gente juzgará si lo que hago está bien o mal. Yo
puedo tener la camiseta de San Lorenzo puesta y saber que San
Lorenzo es un desastre.
- En ese sentido, hasta hace 24 horas
tenía puesta la camiseta de la Unión Vecinal, ¿la UV es un
desastre?
- Creo que no. Hay muy buena gente y
otros que le hacen daño, pero eso yo no lo puedo solucionar.
"ACÁ NO SE HA
ROTO NADA"
No habían pasado 24 horas de la noticia
y el presidente del bloque de la Unión Vecinal trataba de
digerir la novedad. Con el texto original de la renuncia en la
mano, Oscar Luciani parecía cuidar las palabras más que
nunca a la hora de intentar saber cuáles serán las
consecuencias que puede tener en la Unión Vecinal el
alejamiento de Vieiro.
Admitió que la renuncia "era
previsible" ante "algunos desacuerdos" y
"algunos desencuentros con algunos integrantes dentro del
bloque", aunque lamentó que la UV no haya podido
alcanzar un entendimiento mutuo para que el vecinalismo
permaneciera con sus cinco concejales hasta diciembre de 2007.
"Esto
es como un divorcio en un matrimonio: si las relaciones no
andan bien, es preferible irse para no seguir
hiriendo", graficó Ilma Vieiro.
|
-
¿Por qué se llegó a esta situación?
- Creo que en un momento tenía
que llegar. Lo que no sé es por qué lo hizo hoy o
cuál fue la última gota que rebalsó el vaso para que
pidiera su separación.
- ¿Usted intentó recomponer
la relación?
- Yo le pedía que formáramos un
bloque uniforme, que llegáramos a acuerdos. |
- ¿Cómo y en cuánto afecta esta
crisis a la Unión Vecinal?
- Ahora no puedo determinarlo. Esto lo
vamos a evaluar con la junta de gobierno del partido. No
quiere decir que vamos a estar en contra de Ilma Vieiro
(porque) sigue siendo una compañera de trabajo más. Acá no
se ha roto nada. Ella pidió su separación porque no se
sintió cómoda y para trabajar más tranquila en otro bloque.
Yo le dije personalmente que voy a estar a su disposición,
voy a estar siempre para lo que necesite.
- ¿La Unión Vecinal va a sentir el
alejamiento de la concejal Vieiro?
- En este momento no podría decir
cuáles van a hacer las consecuencias. Quizás, si me lo
preguntás dentro de 1 o 2 meses puedo dar una opinión más
firme.
- ¿Beneficia a alguien el
alejamiento de Vieiro del bloque de la Unión Vecinal?
- No, porque ella sigue comulgando con
algunas ideas que tiene en defensa de los vecinos que son las
que tenemos en la Unión Vecinal: trabajar por los vecinos de
Luján. Y de esa idea, ella no sale.
- ¿Piensa que el oficialismo se
fortalece al quedar más fragmentada la oposición?
- No. En la renuncia ella dice que
seguirá levantando las banderas de Pedro Sallaberry en pos de
los vecinos de esta ciudad.
- ¿Esta situación marcará una
división dentro del vecinalismo?
- Estamos separados en el espacio
físico pero seguimos en una misma línea: la de defender las
ideas de Sallaberry.
- ¿Sospecha que tomó la decisión
influenciada por otras personas que no son de la UV?
- No.
- ¿Cree que esta decisión puede ser
imitada por otro concejal de la UV?
- Yo creo que no.
- En lo personal, ¿cómo tomó la
noticia?
- Yo no tengo ningún problema con ella.
Le tengo un gran aprecio y voy a respetar a rajatabla sus
decisiones. Siento que es como que uno se queda sin un brazo
pero sé que va estar a disposición de nosotros y que vamos a
trabajar todos juntos al servicio de Luján.
Gerardo Amado presidente de la UV