Hay temor en el barrio de que se
repita este tipo de hecho.
Una mujer de unos 29 años fue violada
en un lote baldío por un individuo que la interceptó cuando
se dirigía a su trabajo.
El hecho ocurrió el jueves 25 de mayo,
cerca de las 7 de la mañana, en el barrio El Quinto, más
precisamente en un terreno abandonado ubicado en calle Santa
Sofía entre San Lorenzo y Santa Rosalía.
La víctima, cuya identidad no se
conoció, sería conocida en el vecindario ya que todos los
días a primera hora de la mañana concurría a su lugar de
trabajo, aunque residiría en el barrio Juan XXIII.
En un primer momento, algunas personas
acusaban a dos hombres de haber tenido distintos grados de
participación en el episodio. Al respecto, señalaban a un
individuo apodado como "Cococho" de ser el autor del
abuso sexual y a un familiar de este sujeto de haber actuado
de "campana" en una de las esquinas de Santa Sofía
y Santa Rosalía.
La Policía, por su parte, no dio
ninguna información sobre el caso. Consultado el capitán
Silvestre por EL CIVISMO, el alto mando policial se mantuvo
hermético a la hora de hacer declaraciones.
Con el correr de los días, trascendió
que en lugar de dos hombres habría actuado un solo individuo.
En tal sentido, este medio pudo saber que el agresor sería un
joven del barrio que estaría viviendo en una casa ubicada muy
cerca del baldío donde fue sometida la mujer. Además, se
conoció que este sujeto sería familiar de un delincuente que
habitaba a escasos metros del terreno abandonado y que
actualmente se encuentra en prisión por haber cometido
distintos ilícitos.
Desde el jueves de la semana pasada hay
temor en el barrio de que este tipo de hecho aberrante se
repita ya que a 10 días de la violación no se ha producido
ninguna detención.
"Tenemos miedo que vuelva a
suceder. Yo tengo hijas mujeres y cuando se hace de noche no
quiero que salga de la casa", dijo una vecina que habló
con este medio pero por temor pidió que no se dé a conocer
su nombre. "Acá dicen que muchos saben quiénes son los
violadores de la piba", agregó un hombre con cara de
preocupación.
Frente al silencio que guardó el
capitán Silvestre, se deduce que la víctima habría
efectuado la denuncia en sede policial. De ser así, se supone
que estaría abierta una investigación para esclarecer el
caso y detener a su autor. Una vez resuelto esto, los vecinos
de El Quinto volverían a recuperar la tranquilidad que
perdieron apenas salió el sol del 25.