Miércoles 7 de Junio de 2006 - Año 91 - Edición 7156 - Edición digital 0486

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Su mujer sufrió graves heridas y la casa quedó parcialmente destruida

Explotó un pozo ciego y mató al dueño de casa

El trágico hecho tuvo lugar ayer por la tarde en una vivienda ubicada en Rivadavia al 1800.

La víctima habría arrojado la noche anterior varias pastillas de carburo en la cámara séptica para su limpieza.

DESTRUCCIÓN: detrás de la frazada quedó sostenido sobre la reja el cuerpo del dueño de casa. Los daños en la vivienda fueron de magnitud.

Esto generó un gas que al tomar contacto con una chispa provocó una poderosa y mortífera explosión.

La combinación entre el medio líquido de la cámara séptica y oxígeno con varias piedras de carburo dio lugar a un gas tóxico y letal que tras acumularse toda la noche resultó una bomba de tiempo horas más tarde al generar una reacción en cadena. Ese gas, al entrar en contacto con una chispa de una máquina amoladora, terminó por costarle la vida a un vecino de 59 años, quien murió como consecuencia de una poderosa explosión ocurrida en la puerta de su casa.

Ayer por la tarde, José Siciliano estaba realizando tareas de herrería en el frente de su domicilio cuando lo sorprendió un potente estallido. Trabajaba en la reparación de una reja y como resultado de ello falleció en el acto, mientras que su mujer, que se encontraba barriendo la vereda, recibió graves heridas siendo su estado crítico al cierre de esta edición.

El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en Rivadavia 1867, entre las calles Urquiza y Saavedra del barrio Antigua Estación Basílica, y conmocionó a los vecinos que habitan a varias cuadras a la redonda.

Entre sollozos, una mujer que conocía a las víctimas desde que llegaron al barrio en 1960, le dijo a EL CIVISMO que José Siciliano había limpiado el pozo ciego en la noche del lunes pero nunca se imaginó las consecuencias que podía llegar a tener esa tarea un día después.

LA HIPÓTESIS MÁS FIRME

Desde un primer momento quedó descartado que la explosión haya sido por un escape de la red de gas natural o de una fuga de gas de algún artefacto del hogar. La Policía aseguró que al llegar al lugar de la tragedia no había el característico olor que emana la red, sino que encontró varias piedras de carburo, las que se utilizan para soldar, y algunas de ellas estaban en el interior de la cámara séptica. Para despejar toda duda, personal de la empresa Gas Natural se hizo presente en el domicilio pero no fue necesaria su intervención.

Las primeras averiguaciones tendientes a establecer la causa de la letal explosión apuntaron a la limpieza del pozo ciego que había efectuado la víctima, aplicando un peligroso método que terminó con su vida.

"Alguien le sugirió que pusiera carburo y eso es altamente combustible", dijo una fuente policial en el sitio del hecho.

Tal vez ignorando el riesgo que esto implicaba, José Siciliano, un jubilado de nacionalidad italiana, se dispuso a reparar la reja con una amoladora. Al cabo de unos minutos, su cuerpo pendía de la reja al quedar atravesado por uno de los fierros a la altura de su mentón. Su mujer, Delicia Rosa Tapia, fue despedida varios metros tras la estampida, mientras que parte del frente de la vivienda quedó destrozado.

Un enorme hueco en el suelo indicando el sitio exacto donde se encontraba la cámara séptica quedó con las dimensiones que deja el estallido de una mina terrestre. Parte de la vereda fue arrancada de cuajo y algunos trozos de baldosas terminaron en la acera de enfrente. Por milagro, una persona que pasaba en moto por Rivadavia estuvo muy cerca de ser impactado por uno de los trozos de mampostería en el instante mismo que se producía la explosión. El hombre detuvo el rodado y al bajarse una piedra de gran tamaño cayó en el asiento.

El portón de madera del garaje fue arrancado de su lugar al igual que un sector del techo de tejas que tenía la casa. Restos de distintos materiales quedaron esparcidos en la calle.

Numerosos curiosos se acercaron hasta la casa al tiempo que la Policía acordonó con cinta plástica e interrumpió el tránsito para preservar el lugar del hecho mientras aguardaba la llegada de los peritos policiales.

El cuerpo sin vida de Siciliano permaneció un par de horas sujeto a las rejas aunque cubierto con una frazada para evitar que los vecinos observaran una imagen escalofriante.

Al momento de la explosión, en el interior de la casa se encontraba una hija quien salió ilesa aunque con un fuerte shock emocional. Escenas de similar dolor se vivieron a pocos metros del lugar donde vive un hermano de José Siciliano. La UFI Nro. 6 en turno tomó intervención en el caso.

<isla>José Siciliano estaba realizando tareas de herrería en el frente de su domicilio cuando lo sorprendió un potente estallido. Como resultado falleció en el acto.

 

Una combinación letal

No se recuerda un hecho de similares características en Luján, al menos en los últimos 10 años. Ayer, y mientras se aguardaba la llegada de los peritos, la Policía trataba de explicar el origen de la explosión.

Aunque nadie era un experto en cuestiones químicas, todos coincidían en que las piedras de carburo halladas en la cámara séptica suelen ser usadas por los chapistas y los mecánicos pero nunca para limpiar pozos ciegos.

El acetileno que se usa en los talleres se genera industrialmente por medio de una reacción controlada de carburo de calcio en agua. El carburo de calcio es una sustancia gris parecida a la piedra que se hace fundiendo piedra caliza y coque en un horno eléctrico.

El gas puede fabricarse en una planta central y comprimirlo introduciéndolo en cilindros para su distribución o bien puede generarse según la necesidad del cliente. La desventaja principal del acetileno es que es peligroso si no se maneja con cuidado, como pudo suceder en este caso.

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