Un
grupo de gente, junto a pequeños
comerciantes, exigen a las autoridades
municipales medidas para frenar la apertura
de un autoservicio administrado por personas
nacidas en China.
Argumentan que no
pueden competir con los precios y ello
generaría el cierre de negocios
tradicionales en la zona. Están dispuestos a
sostener el reclamo el tiempo que sea
necesario.
El inversor chino,
naturalizado argentino, dialogó con EL
CIVISMO. Dijo sentirse discriminado por la
actitud vecinal. "Tenemos todo en regla",
aseguró.