Casos parecidos habían sido
denunciados en Luján por personas que residen en Mercedes.
Por lo general, invocaban lugares
pocos comunes hasta que un hombre cometió un error que lo
depositó en la cárcel.
Si bien no fue el primer caso denunciado
en los últimos tiempos que venía llamando la atención de la
Policía, esta vez hubo un dato aportado erróneamente por la
presunta víctima de un delito que terminó por conducirlo a
la cárcel y ahora está siendo investigado por la Justicia.
Para un vecino de Mercedes la maniobra
le salió mal y de supuesto damnificado pasó a ser sospechoso
principal de estafa contra la compañía que le que había
asegurado su automóvil.
A diferencia de otros mercedinos que
también eligieron la comisaría Luján Primera para radicar
una denuncia por el presunto robo de su vehículo, a Juan
Carlos Palacio le jugó una mala pasada no conocer las calles
de esta ciudad.
Es que el hombre se presentó el 16
junio en la seccional local para denunciar el robo de su Ford
Falcon. Dijo que el auto era de color rojo y que se lo habían
sustraído ese día entre las 16 y las 21.
Hasta ahí nada que llamara la
atención, salvo que la víctima residía en Mercedes, ciudad
de donde proceden muchos de los propietarios de automotores
que aseguran haber sido víctimas en los últimos meses del
hurto de sus vehículos cuando los dejaron estacionados en
alguna calle céntrica de Luján.
Palacio agregó para más datos que
había estacionado su Falcon, de color rojo, en Colón entre
Las Heras y Mitre pero su plan empezó a desmoronarse cuando
aseguró que lo había hecho sobre la mano izquierda algo
imposible debido a que en esta arteria sólo se permite
estacionar de la mano derecha.
El hombre, de 53 años y con domicilio
en calle 14 entre 107 y 109, quedó inmediatamente detenido e
imputado por "falsa denuncia" por la UFI Nro. 2 de
Mercedes ya que la Policía pudo comprobar que nunca le
habían robado el auto sino que "lo habría entregado a
otra persona a cambio de una suma de dinero que también fue
incautada en poder de esta persona", informó el capitán
Adrián Silvestre de Luján Primera.
"Nos venía llamando la atención
esta particularidad", afirmó el capitán en relación a
la cantidad de denuncias por sustracción de vehículos
recepcionadas en la comisaría local por mercedinos que, por
lo general, invocaban lugares que despertaban sospechas en los
investigadores.
Ahora, la Policía cree que todo se
trata de una maniobra para engañar a la compañía
aseguradora consistente en vender "en negro" y
entregar el auto a un precio menor a otra persona y luego de
unos días denunciar su robo para que la aseguradora le pague
la cobertura por robo. El destino del vehículo sería
desguazarlo o adulterar su documentación y numeración de
chasis y motor para poder seguir circulando por las calles
pero de manera ilegal.