El
viernes a la noche, dueños de almacenes y
despensas de distintos barrios de Luján
volvieron a insistir en que se frene la
radicación de negocios de capitales
orientales.
Si bien la
convocatoria juntó menos gente de la
esperada, sirvió para volver a hacer
pública una preocupación que mantiene el
sector desde hace algunos años.
La veintena de
personas que se autoconvocaron coincidieron
en señalar la imposibilidad de competir en
precios y la necesidad de que el municipio
cumpla con la ordenanza que regula esta
actividad.