En la sesión ordinaria del viernes
pasado, con la contundencia que sólo los
hechos pueden aportar, quedó demostrado el
uso político y oportunista que en ciertas
ocasiones realiza la gestión encabezada por
el intendente Miguel Ángel Prince de la
"memoria".
El jefe comunal salió a apoyar el pedido
de un grupo de familiares y amigos de
detenidos-desaparecidos de Luján para que
las autoridades de la Universidad Nacional
de Luján retiren el retrato de Gerardo
Amado del hall del rectorado, donde se
encuentra junto a las imágenes de todos los
que tuvieron la máxima responsabilidad en
la casa de altos estudios.
Para que la solicitud tome más fuerza,
el oficialismo creyó conveniente que el
Concejo Deliberante apoye la iniciativa. Y
por ello el expediente ingresó al temario
de la última sesión ordinaria.
El retrato de Amado está colgado en un
pasillo del rectorado de la UNLu desde hace
años. No resulta casual que las acciones
contra la figura del ex concejal y actual
presidente de la Unión Vecinal se realicen
en coincidencia con la decisión de Amado de
iniciarle una querella por injurias a dos
funcionarios municipales y dirigentes del
Partido Justicialista.
Esos dirigentes, mediante un documento
público, trataron a Amado de genocida o, en
todo caso, de colaborador en el genocidio de
la última dictadura. Justamente la
interpretación de esas afirmaciones es lo
que intentará dilucidar la Justicia de
Mercedes.
No menos casuales se presentan estas
acciones en tiempos en que desde el
vecinalismo nadie se anima a negar el rumor
que indica que Amado tomó distancia de los
cargos públicos para ordenar los detalles
de una inminente candidatura a intendente.
Lo cierto es que, especulaciones futuras
al margen, las intenciones de quitar el
protagonismo de Amado en ciertos hechos de
la historia local chocaron en el Concejo
contra argumentos muy fuertes, algunos de
ellos expuestos por astilla del mismo palo.
Como se decía más arriba, argumentos
como los expuestos por el peronista Humberto
Guibaud dejaron al descubierto el
oportunismo con el que el gobierno actual
maneja su memoria; dejaron al descubierto
que se podrá intentar manipular la memoria,
pero no será tan sencillo hacer lo mismo
con los hechos de la historia.
Días atrás, en una nota enviada al
rector de la UNLu, con copia para el
Concejo, Prince aseguró que "ninguno
de nuestros vecinos de Luján resultó tan
funcional a las dictaduras militares como el
citado Amado". Y luego de enumerar los
cargos "dictatoriales" por los que
pasó el ingeniero, manifestó que "es
pública su adhesión a la teoría de los
dos demonios, como asimismo su negativa
también pública a ensayar una mínima
autocrítica por su pasado
ignominioso".
Guibaud se encargó de recordar que en
diciembre de 2001, cuando la crisis
arreciaba y Prince no encontraba en su
partido a nadie que lo convenciera para
presidir el Concejo, le ofreció el cargo al
ingeniero Amado. En lugar de hablar de
"pasado ignominioso" como en la
actualidad, Prince (el mismo Prince)
destacaba la "ejemplar
trayectoria" del vecinalista.
Estos hechos son tan reales como que
Amado fue interventor de la UNLu y que
también ocupó ese cargo en la Intendencia
de Luján, entre otras responsabilidades
públicas. Su trayectoria,
"ejemplar" según Prince versión
2001, demuestra cierta predisposición de
Amado a aceptar cargos de origen castrense.
Pero denunciar esa realidad es muy diferente
a querer borrarla con el codo.