Sin hablar directamente de un rayo,
acusó a "una descarga atmosférica muy grande y que
habitualmente no se da" como la culpable de haber sacado
fuera servicio "tres alimentadores que son de la
Cooperativa: uno de 33 kilovoltios que lleva energía a Brahma,
otro de 33 kilovoltios que es para consumo de la CESPLL y uno
de 13.200 voltios que también usa la CESPLL.
Simultáneamente, quedaron fuera servicio los dos
transformadores, cada uno de 30 megavatios con lo cual se
cortó la luz".
Con este panorama, operarios empezaron a
reparar los equipos dañados. "Hicimos una serie de
pruebas y descubrimos que uno de los transformadores que pesa
65 toneladas estaba con una falla muy seria. Esto hace que no
lo volvamos a poner en servicio", explicó el ingeniero
Martín.
Descubierto el desperfecto, Transba puso
en marcha un impresionante operativo para lograr la
reparación del gigantesco equipo lo más rápido posible.
Para esto, movilizó por carretera un transformador de
similares característica que la empresa tiene en reserva en
Ezeiza. "Tiene medidas fuera de toda norma, se necesita
un transporte especial y si la lluvia no nos complica,
estimamos para el lunes la normalización de la situación en
Luján".
A juzgar por el ingeniero Martín, más
allá de la tormenta que sacó de régimen a toda una
estación transformadora, hay un problema estructural que
viene de arrastre y que escapa a la emergencia de este fin de
semana. "La situación en Luján está complicada desde
hace mucho tiempo. Los dos transformadores han trabajado al
límite y en los días que hizo tanto calor estuvieron, como
decimos en la jerga, al mango". Pese a todo lo malo,
reconoció que "no hubo daños severos" como un
incendio en la estación eléctrica, lo que prolongaría por
meses la reparación de la planta transformadora.
HORAS CLAVES
A medida que la luz volvía en forma
paulatina, la Cooperativa emitió un comunicado en el que
señalaba que el personal de la empresa se encontraba
trabajando en la falla para solucionar cuanto antes el
problema y también "en analizar el real daño en el
transformador (...) que permitirá en las próximas horas
redistribuir la energía existente rotativamente, al menos
durante las próximas 72 horas, período que se estima estará
solucionado totalmente el servicio".
Cuarenta y cinco minutos más tarde de
lo previsto, el gerente de la CESPLL, ingeniero Guillermo
Trípoli, flanqueado por la secretaria de Obras y Servicios
Públicos de la Municipalidad, arquitecta Isabel Otero, y el
presidente del Concejo Deliberante, contador Rubén Leopardi,
brindaron una conferencia de prensa.
Para entonces, Trípoli admitía que no
habían podido solucionar el sector "de 33
kilovoltios", comprendido por las localidades de Carlos
Keen, Torres, Open Door, Ruta 7 para el lado del barrio San
Francisco, Cerámica Cortínez, una cámara en el Hospital y
el área industrial sobre Ruta 6.
"Estimamos que estamos entre un 10
y 12% sin servicio y se trabaja en forma conjunta con el
Municipio en la solución del problema del Hospital con un
grupo electrógeno", decía el ingeniero Trípoli a las
12.20 de ayer. Y calculaba que para las últimas horas del
domingo estará reparado el transformador averiado.
Debido al cuadro de situación, la
Cooperativa solicita a la población restringir todo lo
posible el uso de la energía y consumir agua potable sólo lo
necesario, al menos hasta el lunes, "a efectos de reducir
la necesidad de efectuar cortes rotativos durante el fin de
semana". Mientras tanto, se informó están asegurados
los servicios sanitarios.
Apelando a la
conciencia ciudadana
Moderar el uso de energía para
minimizar las consecuencias que pudiera sufrir la población
es una de las recomendaciones que piden tanto en Transba como
en la CESPLL en el marco de la emergencia implementada para
este fin de semana.
En tanto, no descartan cortes rotativos
en horarios picos, al menos para ayer a la tarde cuando la
demanda es mayor en comparación con el consumo que se
registra el resto de la semana.
La aplicación del "esquema de
emergencia" implica el uso limitado de luz en las
marquesinas y vidrieras, cortes durante algunas horas en la
noche en el alumbrado público, aunque no está previsto el
corte del suministro en las viviendas.
Por su parte, el uso moderado en las
industrias alivia también la situación. "Si levantan un
poquito el pie del acelerador en ese horario, son muchas miles
de casas que pueden tener luz. Sabemos que muchos están
trabajando a full pero le pedimos que por hoy nos
acompañen", rogó el gerente de la CESPLL.
A media máquina
Según indicó el gerente de Transba,
Luján cuenta habitualmente con 60 megavatios y hasta que se
supere la emergencia energética lo hará con la mitad de esta
potencia.
De fondo existe una situación en que la
demanda energética creció en los últimos años a un ritmo
mucho mayor en comparación a las inversiones que hicieron (o
no) las empresas responsables de brindar el servicio.