Sábado 4 de Marzo de 2006 - Año 91 - Edición 7159 - Edición digital 0459

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Habría participado en el asesinato de un comerciante en Giles

Un hijo del homicida de Rocío Muro involucrado en un crimen

Fue detenido la semana pasada tras el crimen del dueño de un video club.

El hecho causa conmoción en San Andrés de Giles y el comportamiento de este joven recuerda la actitud que tuvo su padre luego del crimen de Rocío Muro.

El refrán popular dice: "De tal palo, tal astilla" y parece ajustarse como anillo al dedo para Pedro Cecilio Orozco, el asesino de la niña Rocío Muro y condenado a prisión perpetua, ya que uno de sus hijos está involucrado en el asesinato de un comerciante en San Andrés de Giles, en un hecho que causa conmoción en la comunidad de la vecina ciudad por el grado de alevosía.

Según confirmaron fuentes policiales de esa ciudad a EL CIVISMO, el menor de 15 años, que fue detenido junto con quien sería el ejecutor del hecho, se trataría de uno de los hijos de Pedro Orozco, quien purga condena por haber violado y asesinado a Rocío Muro en 1999.

En su edición de ayer, el quincenal gilense La Libertad consignó que el padre del menor detenido "se encuentra preso condenado a cadena perpetua por el crimen y violación de una sobrina en la ciudad de Luján. En aquel entonces su progenitor había tenido una actitud similar cuando luego de asesinar a su sobrina procedió a colaborar con la Policía para 'esclarecer' el crimen del cual fue su único autor".

A diferencia de ese recordado episodio, en este caso uno de los hijos de Pedro Orozco no actuó solo sino que lo hizo en compañía de un joven de 22, identificado como Sergio Daniel Sotelo, quien habría confesado ser el autor material de la muerte de Carlos Eduardo Liguori, propietario de un video club ubicado en pleno centro de la vecina ciudad.

Cabe mencionar que Pedro Orozco logró fugarse de una cárcel cercana a La Plata y tras varios días como evadido logró ser detenido precisamente en San Andrés de Giles donde vivía una de sus mujeres con quien tuvo el hijo ahora acusado de asesino.

ARCHIVO POLICIAL

Como alguna vez fueron los Puccio, conocidos con el mote de "clan" por actuar en familia y como una organización dedicada al secuestro y asesinato de empresarios en zona norte, el menor Orozco de 15 años parece haber heredado de su padre ciertos "genes" para el delito.

Pero en el historial local de hechos policiales en el que aparecen padre e hijo vinculados con el delito hay un caso famoso. Se trató de Juan José Lagisnestra, primogénito de Juan José Ernesto Lagisnestra, alias "Pichón", un pistolero de la vieja guardia, un malviviente con códigos dentro del hampa y de los que ya no quedan.

Lagisnestra hijo solía venir seguido al barrio Lanusse donde vivía una mujer con quien mantenía una relación sentimental. Pero en 1992 fue secuestrado en un operativo ilegal por la Brigada de Investigaciones de Mercedes, con sede en Luján. El 26 de abril de ese año su cadáver apareció en el paraje Los Cazadores, partido de Escobar.

Según investigaron los periodistas Carlos Dutil y Ricardo Ragendorfer, el secuestro fue encabezado por el comisario Mario Naldi, alias "El Ñoño" o "El Gordo". Lagisnestra operaba en la zona de San Martín pero tenía una amante en Luján que trabajaba para él y la visitaba a menudo.

De su casa, lo sacó la "patota" de la Brigada, ya bajo el mando de "Ñoño" -explicaron los periodistas en el libro La Bonaerense-. La amante del delincuente, por su parte, acusó directamente a la Brigada mientras que sus vecinos habían visto cuando los efectivos se lo llevaban, consignó el periodista Osvaldo Aguirre en su libro Enemigos Públicos.

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