Una noche, no hace mucho, cayó la
Policía pero no encontró lo que estaban buscando.
Por lo tanto, fue negativo un
procedimiento que buscaba terminar con el negocio de apuestas
y juego clandestino que estaba siendo investigado a partir de
varias denuncias en el Juzgado de Paz.
Por orden del Juzgado de Paz, a raíz de
varias denuncias efectuadas por personas que se ampararon en
el anonimato que otorga prestar declaración bajo la
condición de que su identidad no sea divulgada, personal
policial de la Jefatura Distrital llevó a cabo un
allanamiento en la sede del Centro Español de esta ciudad
(San Martín al 200) ante la presunta práctica de apuestas y
juego clandestino.
El procedimiento tuvo lugar hace unos 10
días cuando los plazos previstos por los pesquisas -que
estaban llevando a cabo una investigación relacionada con
este asunto-, se vieron abruptamente alterados ante una
panfleteada por puntos claves de la ciudad -uno de ellos fue
la puerta de este medio- haciendo referencia a la supuesta
existencia de una especie de casino ilegal a pocas cuadras de
la comisaría, el cual era explotado por un conocido
empresario que supo estar vinculado (según su propia
confesión que hizo a la revista TXT) al negocio ilegal que
genera el juego clandestino.
Sin embargo, al llegar la Policía no
encontraron nada que pudiera llamarle la atención y mucho
menos dar con personas habitué a este recinto céntrico con
actitudes sospechosas. Una fuente que habló con este medio
dijo que al arribar los policías varios parroquianos tenían
una actitud similar a la que podía ofrecer un monje tibetano
jugando al scrabel y otros parecían asemejarse a hermanitas
descalzas que acababan de tomar una chocolatada.
Por su parte, una alta fuente policial
que habló con este medio reconoció el fracaso del operativo,
al tiempo que atribuyó como una de las causas el hecho de
haberse arrojado en la vía pública y hasta divulgado el
panfleto por este medio, lo que hizo que las personas que
estaban siendo investigadas dejaran por un tiempo de practicar
las actividades ilegales que al parecer realizan casi a diario
en el sitio allanado.
Con todo, uno de los investigadores
presume que la denuncia pudo partir de alguna persona que se
sintió decepcionada por algo en particular, mientras que una
versión que circuló por estos días hacía mención a que
uno de los denunciantes abrió la boca al verse perjudicado
como consecuencia de haber perdido una suma de dinero en
algún tipo de apuesta ilegal que era centro de la
investigación trunca.