Isolina
Culacciatti de Zunino e Hilda Vergara fueron homenajeadas este
miércoles con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Los actos, organizados por la
Municipalidad, culminaban, al cierre de esta edición, en el
Museo de Bellas Artes.
Este miércoles, la Municipalidad de
Luján junto con la Comisión Permanente de Homenaje a la
Mujer, comenzaron la conmemoración del Día Internacional de
la Mujer con un acto realizado en la Plazoleta de las Mujeres
(Alsina y Vélez Sarfield) en el que fueron recordadas Isolina
Culacciatti de Zunino e Hilda Vergara. Las actividades
programadas tenían previsto culminar ayer por la noche, al
cierre de esta edición, con una disertación, entrega de
recordatorios y un espectáculo musical en el Museo de Bellas
Artes.
Ante un pequeño número de asistentes,
este año fueron homenajeadas y destacadas dos mujeres que
forjaron, cada a una a su manera, parte de la historia local.
Una de ellas, dejó una importante huella por su labor social
y comunitaria, mientras que otra se comprometió y luchó por
un mundo más justo, costándole eso la vida al ser asesinada
durante la última dictadura militar.
Como ya es una costumbre, el cura
párroco de San Cayetano, Luis Fornero, tuvo a su cargo la
invocación religiosa. Buscando dejar lado por un momento
cierta solemnidad que lo caracteriza al religioso, el
sacerdote se permitió contar "un cuento machista"
logrando desprender tenues sonrisas en algunas de las damas
que se hicieron presentes. "Cuando Dios creó al mundo,
creó última a la mujer para que no le complique la
creación", relató. Aunque enseguida explicó que
"la razón real" de la creación obedeció a
"un orden de perfección" en el cual la mujer tuvo
un lugar de privilegio. "La mujer es la corona de todo lo
que se puede ver. Es como el resumen de todas las cosas
bellas", dijo Fornero, e invocó a Dios para que "la
lucha por los derechos de la mujer en el mundo sea reconocida.
Los derechos de la mujer han sido conculcados durante mucho
tiempo por la Iglesia".
"POR UN MUNDO
MEJOR"
Por su parte, la nuera de Isolina
Culacciatti de Zunino trazó una extensa semblanza de la vida
y de la labor tanto como madre, docente y como directora del
Hogar "Dr. Ricardo Castellanos".
Para Marta Siri de Zunino hablar de su
suegra implicó "una misión muy especial" porque
Isolina Culacciatti despertó "un gran cariño y
admiración en mí, además de lazos familiares",
admitió.
"Mi suegra era una gran amiga, una
maestra, una compañera en todo sentido y hasta de trabajo. A
quien extrañé y sigo extrañando por ser una excepcional
abuela de mis hijos", agregó antes de contar en forma
minuciosa varios pasajes de la vida y la labor en el ejercicio
de la docencia de esta mujer homenajeada que fue madre de dos
hijos biológicos y de unos "500 hijos adoptivos".
"De Isolina, o Zoila como yo la
llamaba cariñosamente, de 'La Señora' como la llamábamos en
nuestro lugar de trabajo, aprendimos muchas cosas. (...) Nos
enseñó a trabajar con responsabilidad, con respeto,
compresión, creatividad, con total apertura a la comunidad y
con verdadera autoridad. Es decir: la que se gana y no la que
se impone. Quienes la recordamos, sabemos que este sencillo
homenaje es para todas las mujeres que han luchado por un
mundo mejor", puntualizó emocionada Marta Siri.
"UN ANTÍDOTO
CONTRA EL OLVIDO"
Por su parte, Graciela Vergara habló de
su hermana Hilda a quien definió como una mujer que dio su
vida por un mundo mejor como tantas otras que hoy se
encuentran desaparecidas por la misma causa. "El fuego no
pudo con ellas: luchadoras obreras contra la avaricia de ese
país imperial del norte", afirmó Graciela, quien
también fue detenida y permaneció desaparecida en 1977 en el
centro clandestino de detención conocido como
"Automotores Orletti" del barrio de Flores.
Resaltó el rol de las Madres de Plaza
de Mayo y de las mujeres constructoras "de este barajar y
dar de nuevo" a 30 años del Golpe Militar. "Muchas,
miles. Las asesinadas, desaparecidas, torturadas, deportadas,
humilladas cotidianamente, ofendidas en su dignidad a lo largo
de la historia pero presentes hoy con sus reclamos redoblados
en nuestros corazones y cabezas. Y entre ellas, quiero
recordarla en voz alta".
"Hilda. Acribillada, indefensa,
fusilada por la espalda. En su caso, el Estado burocrático y
cómplice emitiría un certificado de defunción apócrifo que
lo extendía el Poder Judicial y lo firmaba un militar.
Nosotros, sin su cuerpo de hermana por 30 años y sin cerrar
el duelo. Las mismas manos asesinas que servían a los mismos
privilegios te alcanzaron en Corrientes y desapareciste",
enfatizó su hermana.
Por último, destacó que luchadoras
como Hilda hoy estarían orgullosas de que "este rescate
es ingrediente de un antídoto contra el olvido de los
pueblos. Desterrándolo, con la decisión de enarbolar sus
banderas: las de las luchadoras por una patria con dignidad,
con justicia social, donde el trabajo sea posible. Por ellas y
por todas, decimos que nunca renunciaremos a sus
sueños".
Luego de ser recordadas en voz alta cada
una de las mujeres lujanenses que se encuentran desaparecidas
por parte de las Madres de Plaza de Mayo, Rosa Pallazo y Ana
Aguirre, tuvo lugar el cierre del reconocimiento por parte del
intendente Miguel Prince.
El jefe Comunal, tras hacer hincapié en
los espacios abiertos promoviendo una "política de
Estado ligada a la memoria y la reconstrucción del
pasado", presentó la remera con la inscripción
"Aguante la memoria", "A 30 años del Golpe
Militar. Verdad y Justicia. 1976-2006. Luján", que las
Madres de Plaza de Mayo se encargarán de entregar a quienes
crean conveniente hacerlo. Al final, repartió un clavel a
cada una de las mujeres que se dieron cita al homenaje.