Finalmente, este martes por la noche
se realizó la esperada reunión.
Estuvo presente la plana mayor de la
Policía local, miembros del Consejo Permanente para la
Seguridad Ciudadana y varios concejales de la oposición.
La gente reveló haber sido víctima
de una cantidad de hechos delictivos aunque reconocen no haber
efectuado la denuncia correspondiente.
Unos 100 vecinos de los cerca de 300 que
firmaron una nota para pedir una reunión con autoridades
políticas y policiales ante el incremento de la inseguridad
en el barrio Sarmiento, participaron este martes por la noche
del esperado encuentro llevado a cabo en la sociedad de
fomento.
Durante varias horas -la reunión
comenzó a las 21.15 y finalizó pasada la medianoche- los
vecinos expusieron la situación que están padeciendo, muchos
descargaron su bronca contra el poder político, la Justicia y
el accionar de la Policía, y otros aprovecharon para
desahogarse de la angustia que sienten tras haber sido
víctimas de uno o más ilícitos.
Arrebatos, hurtos en viviendas, robos
reiterados a mano armada, asaltos a comercios, sustracción de
bicicletas, ciclomotores y hasta ropa de los tendederos,
vaciamiento de obras en construcción, amenazas a escolares,
ataques a piedrazos dirigidos contra vecinos, fueron algunos
de los casos relatados por quienes resultaron damnificados en
los últimos meses.
Hay quienes dicen que la situación se
desmadró este verano pero otros aseguran que todo se agravó
en el último semestre. Lo cierto es que en barrio Sarmiento,
hoy los vecinos están atemorizados por la ola de inseguridad
e indignados por ver que la situación parece no cambiar.
Sin embargo, la Policía tiene otra
apreciación. Basándose en denuncias radicadas en el
Destacamento Estación, el inspector y residente del barrio,
Luis Correale, mostró una planilla donde figuran sólo ocho
hechos en los últimos dos meses.
Lo hizo en el arranque de la reunión y
apenas segundos después de reconocer la falta de personal
suficiente que hoy requiere atender esta zona de la ciudad.
"No tenemos personal" pero "si no denuncian, al
Sarmiento lo tenemos en el mapa del delito como un barrio
tranquilo", dijo el inspector.
Correale no estuvo solo. Llegó
acompañado por los principales jefes policiales que lo
secundan. Los uniformados se ubicaron en el centro de una
larga mesa de tablones que también estuvo integrada por
cuatro integrantes del Consejo Permanente de Seguridad
Ciudadana (CPSC). En tanto, que en primera fila se ubicaron
los concejales del PJ, Humberto Guibaud y Pablo Tonini y la
vecinalista Ilma Vieiro.
PREGUNTAS Y
RESPUESTAS
Entre algunas preguntas que no siempre
fueron del agrado de los destinatarios y otras tantas
respuestas que no dejaron conforme a los vecinos, la gente
pidió que se refuerce la vigilancia policial, al menos en el
horario de cierre de comercios cuando, dicen muchos, ocurren
los asaltos, y se desmalece los costados de la vía, lugar por
donde pasan muchos de los malvivientes que pululan por el
barrio.
"Patrulleros y combustible tenemos,
lo que falta es personal para tener capacidad operativa",
insistió Correale, y reiteró el pedido para que los vecinos
superen el miedo que los paraliza y se animen a efectuar la
denuncia pertinente, como así también los invitó a que
hagan saberle las quejas ante la falta de respuestas de sus
subalternos.
A su vez, admitió "falencias"
detectadas en el Destacamento Estación, aunque indicó que
están siendo subsanadas a partir de la intervención de un
capitán en la pequeña dependencia que desde hace unos días
está siguiendo de cerca su funcionamiento.
Como ocurre en este tipo de encuentro,
no estuvieron ajenos los cuestionamientos dirigidos al Consejo
de Seguridad por la forma de administrar el dinero que recauda
en la factura de la luz y el destino que le da a esos recursos
públicos. "Eso es un negocio que hicieron los políticos
para que nosotros nos enfrentemos con ustedes", dijo
Lorenzo, un conocido habitante de este barrio que defendió a
las autoridades policiales distritales.
Tampoco faltaron críticas al gobierno
municipal y a los concejales por considerar que no actúan con
el rigor que requiere la problemática. "Lo que pasa es
que Prince no nos tiene en cuenta. Pedimos muchas cosas y las
rebotaron a todas. No le interesa la seguridad, la salud, la
iluminación, el corte de pastos ni nada de nuestro barrio.
Nunca nos llevaron el apunte", enfatizó el presidente de
la sociedad de fomento, Carlos Malaisi, quien aseguró haber
realizado innumerables reclamos en carácter de fomentista,
aunque nunca obtuvo el resultado esperado.
Para el edil y jefe de bloque del PJ,
Humberto Guibaud, "este es un problema de difícil
solución", al tiempo que admitió que como concejal
"tenemos una doble responsabilidad pero -dijo- tratamos
de hacer, en lo posible, desde el lugar que nos toca ocupar,
lo que está al alcance. Este problema que tiene el barrio
Sarmiento, lo tiene también el Ameghino, Pueblo Nuevo. Si lo
dejamos al comisario Correale solo, a Prince solo o al Consejo
de Seguridad, seguramente no pueden solucionar nada (...) Este
tema es grave y no lo resuelve uno solo sino que se va a
resolver con el apoyo de todos ustedes".
UN CÍRCULO VICIOSO
En cambio, un vecino pidió la palabra
para responderle al concejal Guibaud y de paso aportar su
visión acerca de la situación que hoy atraviesa el barrio.
Coincidió, en parte, en que están siendo víctimas de un
"problema de difícil solución", aunque sostuvo
"que viene de mucho más arriba: con leyes demasiado
permisivas que no están al alcance de esta comunidad".
"Acá hay un círculo vicioso: se
roba para tener dinero para comprar droga. Es así. La
mayoría de los robos son de televisores, motos, bicicletas,
electrodomésticos. Hay muy pocos asaltos a mano armada, la
mayoría son ladrones que invaden la propiedad, roban y venden
para comprar droga. Lo que menos roban es dinero", dedujo
el hombre, tal vez haciendo la mejor síntesis que se escuchó
en toda la noche a la hora de explicar lo que está pasando en
el barrio Sarmiento.