Los jóvenes golpeados regresaban a
sus hogares cuando fueron interceptados en Humberto y San
Martín.
Además de la tunda recibida, a uno
le robaron un par de mocasines.
En dos hechos diferentes, 10 menores
y un mayor fueron demorados y detenidos por destrozar vidrios
de autos y de un comercio céntrico.
Dos jóvenes fueron brutalmente
golpeados en la madrugada del sábado por una patota
conformada por, al menos, cinco muchachos, tras ser
interceptados en la céntrica esquina de San Martín y
Humberto.
Según el testimonio brindado a este
medio por el padre de una de las víctimas -quien pidió
reserva de identidad de los chicos agredidos por temor a
nuevas represalias- los dos jóvenes regresaban a sus hogares
cuando fueron sorprendidos por el grupo de violentos que a esa
hora de la noche (cerca de las 5) se movilizaban en
bicicletas.
El motivo aparente que puede explicar
semejante ataque radicaría en el intento de las víctimas de
evitar ser asaltadas. Pese a la diferencia numérica, la
patota desató toda su furia contra los dos jóvenes que no
pudieron hacer nada para impedir que le sustrajeran un par de
zapatos y otros efectos personales de escaso valor, aunque no
pudieron llevarse el teléfono celular que tenía uno de los
menores golpeados.
No obstante, uno de los damnificados
recibió un fuerte golpe en la cabeza debiendo permanecer
internado en observación hasta las 20 del sábado. El otro,
sufrió cortes en la boca como consecuencia de la salvaje
agresión.
Ocurrido este episodio, remiseros de una
agencia cercana ayudaron a las víctimas y dieron aviso a la
Policía, cuyo uno de los móviles que patrullaba la zona
segundos antes había pasado por el lugar donde tuvo lugar la
emboscada.
Radicada la denuncia en la comisaría
Luján Primera se iniciaron dos causas, una en la UFI Nº 5 y
otra en el Juzgado de Menores. De momento, no hay detenidos.
LOS ROMPEPARABRISAS
Un total de nueve menores de entre 12 y
17 años, todos domiciliados en esta ciudad, que se
movilizaban en bicicletas, permanecieron demorados en la
comisaría Primera por romper los parabrisas de varios
automóviles que habían sido estacionados en avenida Humberto
entre Dr. Real y Alte. Brown. Ocurrió el viernes a las 22.45
y varios vecinos alcanzaron a divisar a los pequeños
vándalos cuando arrojaban piedras con una honda sin otra
razón que hacer daño.
Los nueve muchachos quedaron imputados
del delito de "Daño", de acuerdo a lo que dispuso
el Juzgado de Menores. La Policía logró secuestrar el arma
utilizada por los menores.
VIDIRIERA DESTROZADA
Este lunes, a las 4.20 de la madrugada,
dos jóvenes fueron detenidos en Rivadavia y Las Heras minutos
después de destrozar el vidrio de un kiosco ubicado en San
Martín entre 9 de Julio y Francia. Los autores del daño se
movilizaban a pie y era un grupo de tres personas. Si bien no
alcanzaron a robar, apenas cometieron el hecho empezaron a ser
localizados por el móvil policial que recorre el microcentro
de la ciudad. Finalmente, dos de ellos fueron aprehendidos a
pocos metros de la seccional local.
Se trataba de un mayor de edad
identificado como Eduardo Daniel Gómez, de 18 años, y un
menor de 15, los cuales fueron reconocidos por testigos de ser
los responsables del episodio. La UFI Nro. 5 y el Juzgado de
Menores Nro. 1 imputaron a los detenidos del delito de
"Daño".