El
lunes se realizó la conmemoración del inicio de la última
dictadura militar en la plazoleta Nelly Dorronzoro. A
diferencia de lo ocurrido en el acto oficial del viernes, en
la actividad organizada por la Comisión de Derechos Humanos
el micrófono fue abierto. Y pudo hablar el jubilado Pedro
Bonvecchi.
Más de 50 vecinos, junto a las Madres
de Plaza de Mayo Ana Aguirre y Rosa Palazzo, tres concejales
del Frente para la Victoria y la diputada nacional Graciela
Rosso, entre otros, recordaron el golpe militar del 24 de
marzo de 1976, en un acto llevado a cabo en la plazoleta Nelly
Dorronzoro.
La actividad fue prácticamente la
única que no contó con el sello, la organización y el
discurso oficial, ya que fue convocada por la Comisión de
Derechos Humanos de Luján, conformada por Eduardo Racedo,
Esther Vilieri y Juan Carlos Cerdeira.
En el marco de la recordación, la
artista Beatriz Grafia descubrió una obra de su autoría que
se integró a la plazoleta y consta de un grabado en hierro
del rostro de Nelly, frases de la docente, poeta y luchadora
por los Derechos Humanos, y dos aves.
En reiteradas ocasiones, Racedo, quien
ofició de locutor, invitó a todos los presentes a hacer uso
de la palabra, sin necesidad de registrarse o pedir la
palabra. Los presentes sólo tenían que acercarse al
micrófono que, a diferencia del viernes, no se cortó adrede
cuando comenzó a hablar Pedro Bonvecchi, integrante del Grupo
de Jubilados Independientes de Luján.
Luego de una breve introducción de
Racedo y la lectura de adhesiones al acto por parte del
intendente Miguel Prince y de la Autoconvocatoria
"América Viva", el primer orador fue el docente
Isidoro González, quien expuso una amplia revisión
histórica que lo llevó a señalar que "cada golpe fue
de mayor intensidad y más criminal".
Seguidamente, la docente Andrea Pampín
leyó el poema "Elegía a un ausente" que Nelly
escribió en recuerdo de su esposo Dardo.
Minutos más tarde llegaría la
reivindicación al atropello sufrido por Bonvecchi el viernes
en la plazoleta de los Derechos Humanos. "Al fin voy a
poder dar lectura a algunas reflexiones que había escrito
para ser leídas el 24 en la plazoleta de los Derechos
Humanos. Lamentablemente no fue posible por razones que
conocen, o no, pero les agradezco a todos los que manifestaron
su adhesión hacia mi persona, ya que se me impidió el uso de
la palabra", expresó Bonvecchi.
"También les agradezco a los que
no me hicieron llegar nada y también les agradezco a quienes
urdieron esa maniobra para que este pobre viejo no pudiera
decir algunas verdades. No tengo ninguna animosidad contra
ellos, pero estoy feliz y honrado, porque más que una censura
a mi humilde persona se trata de una censura a los valores
que, aunque sea de manera informal, represento", agregó.
En su discurso, sin agravios, Bonvecchi
habló de la falta de derechos humanos cuando la población
sufre pobreza o desocupación, criticó las políticas
económicas de Néstor Kirchner y en especial apuntó a las
magras condiciones de vida a la que son sometidos los
jubilados (ver Editorial, pág. 2). Además, cuestionó el
ingreso mensual del intendente Miguel Prince y la demora en la
aplicación de la tarifa de interés social en la boleta de
energía eléctrica.
Como una demostración más de la
libertad que esbozaba el micrófono del acto, culminada las
expresiones de Bonvecchi Ana Aguirre habló del recuerdo de
los hijos desaparecidos pero principalmente halagó las
políticas públicas de Kirchner.
Mediante un documento, la Comisión de
Derechos Humanos pidió que "este aniversario sea un
punto de inflexión en nuestra relación con la historia
reciente. No nos tiene que motivar el odio, el rencor y la
venganza, sino la reflexión y la docencia de testimoniar a
las nuevas generaciones".
Cerdeira también centró sus palabras
en un repudio a lo sucedido el viernes con el jubilado
Bonvecchi. "Me preguntaba qué dirían los compañeros
desaparecidos de esta situación en particular, ocurrida en el
espacio de libre expresión de la plazoleta de los Derechos
Humanos".
Las expresiones de Cerdeira generaron
una autoritaria reacción de Nicolás "Quino" Luna,
integrante de la Comisión de Familiares y Amigos de
Desaparecidos y autor del trabajo de recopilación auspiciado
económicamente por la Municipalidad de Luján sobre el golpe
y los desaparecidos de esta ciudad. Luna comenzó a gritar que
"vos no podés hablar en nombre de los desaparecidos.
Pará un poquito. Hablá por la tuya, no hagas
política", conceptos que repitió un par de veces.
Cerdeira cerró su idea y si bien Racedo
invitó a quien trabajó con fondos públicos en la tarea de
revisión histórica de la vida de los desaparecidos a pasar
al frente y hacer uso de la palabra, Luna optó por el
silencio.
La diputada kirchnerista Graciela Rosso,
con lágrimas en los ojos, recordó a su docente Nelly
Dorronzoro. "Ella nos enseñó a muchos a leer los libros
y pensar, a pensar que se puede opinar distinto y que las
ideas se tienen que debatir", manifestó la legisladora,
quien recordó a la Triple A y pidió "reconocer todo lo
que se ha sufrido para poder volver a la democracia".
"El pedido de juicio y castigo a
los culpables es algo que nos tiene que unir. Eso no nos tiene
que separar. Lo coyuntural pasa. Graciela Rosso, Prince y los
actuales concejales van a pasar y si entre 30 o 40 personas no
nos ponemos de acuerdo no habremos entendido nada y de nada
habrán servicio los 21 desaparecidos de Luján",
concluyó Rosso, visiblemente emocionada.