Como muchos policías, el teniente
primero Guillermo David Díaz debía procurarse otros ingresos
para llegar a fin de mes sin pasar sobresaltos. Sin embargo,
no sumaba adicionales como suelen hacer la mayoría de sus
compañeros de fuerza sino que había puesto un bar en el que
vendía algunas pizzas, de vez en cuando salía una minuta,
pero algo más de aceptación entre la clientela solían tener
las bebidas alcohólicas.
Desde hacía cinco meses "La
esquina" (Dr. Muñiz y Mariano Moreno) aparentaba ser su
segundo trabajo. Si bien el negocio parecía no tener gran
movimiento comercial, solía deparar alguna que otra sorpresa.
Por caso, hace unas semanas los clientes que solicitaban
comida debían hacerlo por una puerta lateral. La persona que
atendía explicaba que se debía a un desperfecto en el
mecanismo que accionaba la persiana metálica pero la razón
era otra: en un cuarto, al que pocos tenían acceso, la
policía había encontrado una máquina tragamonedas que era
usada para fomentar el juego de manera ilegal.
Pero esta semana, el candado marcó el
cierre definitivo del emprendimiento y no justamente por
motivos económicos sino por fuerza mayor: Guillermo David
Díaz, el teniente primero, quedó detenido por haber robado
600.000 pesos de la sucursal Pilar del Bank Boston.
La noticia causó cierta conmoción en
el vecindario pero más aún entre los parroquianos que, de un
día para otro y sin explicación previa, se quedaron sin
lugar para ir a compartir unas copas.
UN MAL
"DÍAZ"
Díaz, junto con otro policía y dos
delincuentes con frondosos prontuarios, formaría parte de una
banda mixta que el 22 de diciembre de 2005 asaltó la sucursal
del Boston, alzándose con un botín que superaba el medio
millón de pesos. A los pocos meses alquiló el bar, nunca
puso una objeción al locador y pagó religiosamente el
alquiler aunque tenía intención de dejar el negocio a fin de
mes.
Tal vez presagiaba que se le estaban
cerrando los caminos de la libertad. Pero lo cierto es que
este lunes, personal de la Dirección de Investigaciones de
Delitos Complejos llevó a cabo una serie de procedimientos
que terminaron con Díaz y el resto de la banda de "poliladrones"
tras las rejas.
Por orden del Juzgado de Garantías Nro.
2 de San Isidro, los procedimientos se llevaron a cabo en esta
ciudad, en San Antonio de Padua, Tortuguitas, Moreno, Pilar e
Ituzaingó.
Además de Guillermo Díaz fueron
aprehendidos el subteniente Roberto Díaz, Julio César Tello
y Luis Alberto Machado, quienes en 16 minutos robaron el banco
utilizando armas, dejaron un paquete con un supuesto artefacto
explosivo y se llevaron alrededor de 600.000 pesos.
En el asalto no fue accionada ninguna
alarma, despertando desconfianza entre los investigadores
quienes orientaron la pesquisa en dirección al rol que tuvo
ese día el custodio Roberto Díaz. De inmediato, el
subteniente fue puesto en disponibilidad y separado de la
fuerza cuando prestaba servicios en la comisaría de Derqui.
Mediante la utilización de las nuevas
tecnologías, y especialmente el sistema VAIC, los
investigadores establecieron que un conocido delincuente de la
zona de Moreno se vinculaba tanto con el custodio como con
otro efectivo, el teniente primero Guillermo David Díaz quien
trabajaba en el Destacamento La Lonja de Pilar.
Así, tras un detallado trabajo de
campo, se identificó al malviviente como Julio César Tello,
quien estuvo alojado en distintos penales contando con
antecedentes por diversos asaltos contra entidades bancarias,
habiendo trabajado en la Policía Federal. Tello fue detenido
en la localidad de Ituzaingó.
El otro cómplice de la banda resultó
ser Luis Alberto Flores Machado, domiciliado en Moreno, quien
actualmente se encontraba en libertad bajo palabra tras purgar
una condena por homicidio en ocasión de robo.
Los investigadores lograron comprobar
que Flores Machado, luego del asalto, había comprado un
vehículo último modelo y un lavadero ubicado en la ruta 23
de Moreno.
Cabe destacar que el tratamiento de las
secuencias fílmicas de las cámaras de seguridad del banco y
la tecnología utilizada por la Dirección General de
Investigaciones de Delitos Complejos permitieron
individualizar a los componentes de la banda.
La Policía secuestró dinero -que se
presume sería parte del botín-, 12.000 pesos en monedas,
escrituras de compras de inmuebles, comercios, equipamiento
informático y automotores por una suma superior a los 200.000
pesos, todo comprado con posterioridad al asalto.
UNA PANTALLA
Los inmuebles y comercios adquiridos se
hallan a nombre de los detenidos y de sus esposas. En el caso
del bar "La esquina", el contrato de alquiler había
sido firmado por la esposa del teniente primero Guillermo
Díaz.
También se incautó una importante
cantidad de equipos de comunicaciones, celulares, handys,
bases interconectadas en frecuencia privada, tarjetas SIM para
celulares, armas de puño, municiones y un revólver calibre
357.
Los detenidos fueron puestos a
disposición de la justicia por robo doblemente calificado con
la intervención de la UFI N° 3 del Departamento Judicial de
San Isidro, Distrito Pilar.