Con una muestra de pinturas cuzqueñas y
coloniales, patrimonio del Complejo Museográfico Provincial
"Enrique Udaondo", la señera entidad cultural de la
ciudad inauguró el jueves 25 las obras de conservación y
restauración del edificio.
La construcción, que data de 1932
conforme el proyecto y planos de los arquitectos José Luis
Delpini, Victorio Sulcic y Raúl Bes, con realización de
Miguel Verdejo y carpintería de José Valero, fue
revalorizada a partir de los parámetros de exigencias
requeridos en la actualidad, incluso por razones de seguridad.
Poner en valor y al día fue la
propuesta que apuntó a rescatar las características
originales del edificio y actualizar otros aspectos conforme
los estándares apropiados para su función. Esta valoración
del inmueble incluyó el salón de actos que recuerda a Juan
B. Barnech, el que fue provisto de artefactos modernos en lo
que hace a iluminación, luciendo como no se recuerda.
Precisamente, en este salón de
exposiciones tuvo lugar el acto de inauguración de las obras
que reunió a autoridades provinciales y municipales, además
de miembros directivos de la Asociación, y numerosos vecinos
que llegaron al lugar para ser partícipes de la puesta a
nuevo del edificio.
El acto
Luego de entonarse las estrofas del
Himno Nacional y cortarse las tradicionales cintas,
correspondió a la titular de la Biblioteca, Mercedes
Martínez, las palabras de apertura.
En su mensaje señaló la satisfacción
por la inauguración de las obras que pudieron efectuarse
mediante el aporte del Instituto Cultural de la provincia de
Buenos Aires, la Municipalidad de Luján, la donación del
artista plástico Horacio Scarnato, recursos de la entidad y
otros efectuados por empresas, profesionales, amigos,
comerciantes y medios de comunicación.
En tal sentido, ilustró que en el
transcurso del año se realizaron las siguientes obras:
reemplazo de toda la instalación eléctrica, reparación de
todos los techos de los sectores biblioteca, salones de
lectura, secretaría y atención al público, así como la
pintura de estas dependencias y sus correspondientes
aberturas. También se efectuaron retoques de paredes y techo
del hall. Se renovó además el salón de actos,
cambiándosele todo el sistema lumínico, a la par que se
pintó y se lo dotó de nuevos cortinados. Por último fueron
reparados baños y cocina, restaurados los faroles originales
y provisto al edifico de señalización y luces de emergencia.
Todas las obras, se precisó, protegieron el edificio
original, cuidando hasta los mínimos detalles.
Seguidamente fueron entregados presentes
a quienes posibilitaron llevar adelante la renovación de la
entidad.
Poner
en valor y al día fue la propuesta que apuntó a rescatar
las características originales del edificio y actualizar
otros aspectos conforme los estándares apropiados para su
función.
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En primer
término, se designó padrinos a la arquitecta Cristina
Álvarez Rodríguez y Juan Horacio Scarnato,
correspondiéndoles plaqueta y diploma; merecieron
diploma por su colaboración en la conservación y
recuperación del edificio, el Ing. Elbio Rebottaro, el
Arq. Ricardo Battaglia, el Arq. Carlos Moreno,, Raúl
González, Oreste Binetti, la Arq. Gladys Pérez
Ferrando, María Mercedes y Verónica Márquez, por
"El Civismo", y Gustavo Miano y Juan Donadío,
por Telered. |
También se acordó diploma y cuadro de
Scarnato al Lic. Alberto Hernández, titular del Instituto
Cultural, y al Dr. Miguel Ángel Prince, intendente municipal,
en tanto Silvia Gómez, encuadernadora de la entidad, mereció
una medalla de plata.
Con posterioridad, se refirió a la
exposición pictórica la Lic. Viviana Mallol, cerrando la
lista de oradores el Arq. Roberto Grin, director del Complejo
Museográfico.
La ceremonia concluyó con un vino de
honor, mientras los numerosos asistentes no dejaban de
resaltar los logros del emprendimiento, y la excelencia de la
muestra plástica.
Por su nombre
El último de los oradores, Arq. Roberto
Grin, entre otros conceptos destacó los comentarios que
suscitan en la ciudad algunas de sus actuaciones al frente del
Complejo Museográfico. En tal sentido, reparó que EL CIVISMO
se refiere a su gestión con conceptos poco felices que
extiende a algunos de sus empleados, como llamándolo
"Alí Babá" y a sus colaboradores "los
cuarenta ladrones".
Lo que el disertante no especificó ante
los presentes en el acto es que estos dichos fueron publicados
en la sección "Hemos recibido" (cartas de lectores)
y su autoría corresponde a personas ajenas a este
bisemanario. En tal sentido, una vez más manifestamos que EL
CIVISMO nunca opone reparos ni ejerce censura alguna ante la
presentación de cartas firmadas por lectores, por sobre temas
o ideas.
Resta señalar que nunca un editorial de
este medio, referido a su gestión, utilizó conceptos que no
estuvieran en el marco de la ética periodística.