El
año pasado la familia Berterré sufrió el incendio de su
locación, pero gracias a la solidaridad y al trabajo de
distintas personas, desde el sábado cuenta con una casa
propia.
El sábado al mediodía la organización
Hábitat para la Humanidad Argentina (HPHA) entregó una nueva
vivienda en el barrio Luchetti de Open Door. Esta vez, los
beneficiarios fueron los cuatro integrantes de la familia
Berterré.
El año pasado, un incendio accidental
destruyó la casa en la que vivían y dejó inutilizable todas
sus pertenencias. Pero meses después, fruto del trabajo y de
la solidaridad, los Berterré vuelven a contar con una
vivienda propia.
Hábitat para la Humanidad en Argentina
está constituida como una Asociación Civil y funciona a
través de distintas filiales. Además de la instalada en
nuestra ciudad, existen dos en la provincia de Santa Fe, una
en la ciudad capital y la otra en Cañada de Gómez. Este
movimiento cristiano ecuménico se dedicaba a resolver
problemas relacionados con viviendas inadecuadas.
Los fondos que la organización consigue
para la ejecución de los distintos programas provienen de
Hábitat Internacional, gracias a la donación de individuos y
empresas.
HISTORIA DE VIDA
Sergio Berterré tiene 29 años, y
trabaja en una industria de la zona. Está casado con Analía
Veliz de 26. Fruto de esa unión nacieron Rodrigo y Sergio.
El 31 de julio de 2005, debido a un
incendio en la casa donde vivían, perdieron todo lo que
tenían. "Nos quedamos con la ropa puesta, sin duda te da
mucha impotencia, pero creo que no hay mal que por bien no
venga. Uno no debe bajonearse, siempre tiene que seguir
luchando. Las cosas que te hacen mal te tienen que hacer más
fuerte", explicó Sergio a EL CIVISMO.
A partir de ese momento la familia
sintió el cimbronazo que provocó el siniestro y se vio
obligada a cambiar su forma de vida. De día, en la casa de
sus padres, y por las noches en una pequeña casilla de chapa
y madera, perteneciente al ferrocarril de Open Door.
Pero a poco de andar, los Berterré
comprobaron que existen personas solidarias y dispuestas
"a dar una mano". Gracias a la ayuda de los
compañeros de trabajo de Sergio, colaboración que se
materializó en la recaudación y donación de dinero, la
familia pudo comprar un terreno.
"Cada uno daba lo que podía, no
había una cifra determinada. Todos tienen su familia y a
veces la plata no alcanza, por eso donaban lo que estaba a su
alcance", rememoró Sergio.
Comprado el terreno, se acercaron a una
de las reuniones de Hábitat, gracias a la hermana de Analía,
quien estaba en ese momento construyendo su casa dentro del
programa de Hábitat filial Luján.
La familia beneficiada trabajó en la
construcción de su propia vivienda. "Colaboré con los
albañiles y también me sirvió para aprender algo sobre el
tema. Ahora ya sé algunos aspectos de ese trabajo",
contó Sergio.
"De no tener nada, esto es
muchísimo. Estamos muy contentos con nuestra nueva
casa", agregó este padre de familia.
CORTE DE CINTA
En un clima alegre, coronado por un día
soleado, brigadas de voluntarios trabajaron para rellenar las
bases de la flamante edificación. También se colocaron
flores, con el propósito de aportarle mayor color a la
jornada y al futuro de la familia beneficiaria. Mientras
tanto, los chicos disfrutaron de los juegos y los mayores de
algún comestible para compartir.
Finalizados los últimos detalles,
llegó el momento de inaugurar la casa mediante un sencillo
pero emotivo acto.
Mariana Ballesteros, coordinadora de
Hábitat filial Luján, comenzó agradeciendo a todas las
personas que participaron y colaboraron. "Si nos juntamos
podemos hacer este tipo de cosas. Esto no es sólo una casa,
no son cuatro paredes y un techo, sino que es un hogar que
representa la base de la familia", explicó Ballesteros.
"A las personas que trabajaron hoy
seguro que a la noche les va a doler algo. Pero también van a
sentir que valió la pena, porque gracias a ese trabajo la
familia puede tener su vivienda", concluyó.
Por su parte, Sergio Berterré no tuvo
más que palabras de agradecimiento para todas las personas
que trabajaron en la construcción de la casa. Visiblemente
emocionado, manifestó que "tener una vivienda es lo
principal, un techo para mi familia. Sin conocernos, hubo
gente que fue muy solidaria con nosotros y eso lo quiero
agradecer de corazón".
Como representante del CityBank, empresa
que aportó dinero y voluntarios, habló el gerente de asuntos
públicos Alejandro Cerviño. "Quiero transmitir mi
enorme satisfacción por haber terminado esta casa. Además,
agradecer a Hábitat el hecho de permitirnos trabajar con
ellos".
José Collacili, presidente de HPHA,
aprovechó para obsequiarle una Biblia a la familia Berterré.
"Queremos agradecer a Dios, que es quien nos inspira para
tener este sentimiento de ayuda a nuestro prójimo. Dios
produce en nosotros el querer y el hacer", explicó
Collacili.
Y después de las palabras, llegó el
momento del corte de cinta, simbolismo que representó la
inauguración de la vivienda que en pocos días más será
habitada por la familia.
También hubo una suelta de globos con
distintos deseos dedicados a los dueños de la casa. "La
idea es que estos globos lleguen lo más alto posible para que
las buenas intenciones se puedan cumplir", contó
Ballesteros.