La idea no es nueva y ya está siendo
analizada por la Cámara de Senadores de la provincia.
De ser aprobada, prevé sanciones
para quienes "levantan" quiniela y hasta para
quienes apuestan en el circuito clandestino.
Dudas acerca de su eficacia ante la
escasa predisposición que existe a la hora de aplicarse una
normativa para combatir el juego ilegal.
Uno de los vicios más arraigados entre
la gente está a punto de ser castigado por el Gobierno
Provincial. Se trata de la quiniela clandestina, el juego de
azar en el que muchas personas apuestan diariamente desde 50
centavos hasta varios pesos tentados por la suerte que pueda
arrojar la quiniela oficial.
La clandestina, como todos la conocen,
forma parte del gusto popular de los apostadores. En kioscos,
bares o verdulerías de barrio es posible encontrar
comerciantes que hacen las veces de agencieros
"levantando" quiniela para que luego pasen los
intermediarios a juntar la recaudación del capitalista de
juego que cumplen el rol de Estado a la hora de pagar
dividendos.
Ahora este (pesado) eslabón de una
vieja cadena vuelve a estar amenazado al ser impulsado en la
Legislatura Provincial un nuevo proyecto para que se apliquen
arrestos con penas de hasta tres años de cárcel para
explotadores de juego ilegal.
La iniciativa, de difícil concreción,
encuentra varios obstáculos a la hora de su aplicación. Por
empezar, la Policía, cuya caja chica muchas veces suele estar
engordada por dinero proveniente del juego ilegal, y el poder
político que a la hora de hacer campaña se financia con
fondos aportados por los popes de la clandestina.
ALCANCES DEL PROYECTO
Por estos días, en la Cámara Alta, los
senadores provinciales estudian la posibilidad de introducir
modificaciones al Código de Faltas entre las que se destaca
aplicar arrestos y "otorgar mayores facultades a los
inspectores del Instituto de Lotería y Casinos para que
puedan realizar controles en lugares en los que se supone que
se juega de manera clandestina", indicó recientemente la
agencia de noticias DIB.
Entre las facultades que tendría el
nuevo Código de Faltas aparece el poder que tendría el
personal para poder incautar documentación y elementos que
considere vinculados al juego ilegal y, en caso de comprobar
la falta, deberá realizar la correspondiente denuncia
judicial.
Tan viejo como la humedad, la idea de
reprimir el juego ilegal siempre ha estado en la agenda de
todos los gobiernos. Oficialismo y oposición, con mayor o
menor énfasis han intentado combatir esta costumbre que forma
parte de un hábito de miles de argentinos.
Ahora se pretende sancionar con multas
económicas tanto a los capitalistas como a los que
"levantan" quiniela o llevan las apuestas que genera
el circuito paralelo. Esas sanciones se agravarán si se trata
de funcionarios públicos o si se involucra a menores de edad.
Además, está previsto conformar una
"Comisión de Prevención y represión contra el juego
ilegal" y crear un Registro de Infractores para que el
Instituto Provincial de Loterías y Casino impida a quienes
hayan sido parte de alguna organización de juego clandestino
ingresar al mercado legal a través de una agencia oficial.
"Los organizadores de apuestas
ilegales podrán ser penados con arresto de entre tres meses y
un año y sancionados con una multa de entre 10 y 100 salarios
mínimos de un agente de la Administración Pública. Y para
los que colaboren o participen en forma secundaria, la pena
será de entre uno y seis meses de arresto, y la multa será
de entre 50 y 500 sueldos.
Los empleados o funcionarios públicos
que tienen el deber de evitar el juego ilegal, cuando no
cumplan con esa obligación podrán ser penalizados con
arresto de un mes a un año, e inhabilitados para ocupar
cargos públicos entre seis meses y tres años. En el caso de
los apostadores, se fija una pena de arresto de cinco a
treinta días, y el pago de una multa de uno a diez sueldos
mínimos", agregó DIB.
Se calcula que sólo en la provincia de
Buenos Aires se mueven anualmente cerca de 1.000 millones de
pesos en el circuito en negro que genera el juego clandestino
y, por ende, no son recaudados por el Estado bonaerense.
De terminarse con este caja clandestina,
que muchos creen sirve para financiar campañas políticas o
para enriquecerse ilegalmente por parte de algunos
funcionarios policiales, estiman que podría cortar de cuajo
un sistema de corrupción política-mafiosa de la provincia de
Buenos Aires.
Sindicato pide
"blanquearse"
El sindicato de "Vendedores
Ambulantes" rama Quinieleros, adherido a la CGT (con
personería gremial), planteó un blanqueo de los trabajadores
del juego de quiniela, a partir de una ley aprobada en la
Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires que
establece, entre otros, 90 días de cárcel a los
"levantadores" de quinielas y el pago de multas 3
veces más altas que las actuales.
Este sindicato está comprendido por 50
mil afiliados y se está hablando de 60 mil familias que viven
de este sistema de juego.