"El paciente es, antes, ciudadano. En salud, garantizar
los derechos del individuo implica sacarlo de su condición de
`padeciente´ y dotarlo de plenas protecciones legales". Autor:
Dr. Alfredo Kraut. Prof. Fac. De Derecho UBA. Fuente: Diario
Clarín, 3/9/2003.
Ante el artículo que he leído en el bisemanario El Civismo
(sábado 16/09/2006) describiendo los hechos que el matrimonio
Villagra-Polizzi atravesó, caratulado "posible mala praxis",
quisiera realizar varios comentarios. Primero, hacerles llegar
mis condolencias a la familia que perdió su bebé. Luego, una
aclaración: la historia clínica es del paciente. Y todos los
pacientes tenemos el DERECHO de acceder a ella. Además de
tener acceso a todos los estudios y análisis. Cuando nos dan
el alta, siempre debemos recibir una copia y solicitar la
factura de todos los gastos en forma detallada. No importa
quién abonará los honorarios (particular o pre-paga).
Me pregunto qué iniciativas utilizan los médicos para
prevenir estos hechos.
Mi investigación me llevó a saber que desde hace más de
siete años se reúnen en ateneos y congresos para tratar temas
como: "Industria del juicio" y "Litigiosidad Indebida". (De
los errores médicos ¡¡NO!! Se ocupan de otras cosas).
Rótulos propuestos para definir que la comunidad médica es
la que sufre a causa de un exceso de demandas por mala-praxis
(en realidad las consecuencias graves las sufren los
pacientes, pero ese tema lo dejo para otra oportunidad).
¿Qué contenidos tratan en estos congresos? Los médicos
buscan llamar la atención y conmover a los legisladores para
que traten algunos de los proyectos de ley presentados para
bajar lo que consideran "litigiosidad indebida". Necesitan una
aceptación para efectuar un cambio en aquellas leyes que los
perjudican. Y necesitan firmas. Porque tienen la osadía de
querer modificar las leyes, sobre todo algunos artículos de
los Códigos Civil y Penal de la Nación, para beneficio propio.
Hablan del deterioro de la relación médico-paciente. De la
medicina defensiva que deben ejercer. De los gastos en
seguros. De las repercusiones en la salud pública, etc. A
grandes rasgos, pretenden que los pacientes no puedan
demandar, ni reclamar, ni quejarse, ni nada. No entienden
todavía que el dilema de todo esto no radica allí. Las leyes,
por más que cambien, no podrán evitar los errores que cometen.
Se beneficiarán con menos demandas. Pero esto no garantiza que
cometan menos fallas.
No hay manera de que si atacan el problema desde la
consecuencia esto se revierta. El conflicto, para
solucionarlo, deben tratarlo desde la raíz. La dificultad no
está ni en los seguros, ni en las leyes, ni en los abogados,
ni en los juicios, ni en los pacientes, ni en el beneficio de
litigar sin gastos, ni en la prescripción de 10 años que
quieren disminuir a 2 años. Deberían actuar diferente.
Respetando las decisiones del paciente. Estudiando más. Siendo
más honestos. Diciendo la verdad. Siendo más humanos. Y no
derivando las culpas en otro. Dejen los temas judiciales. No
es su ámbito. Hay organismos que se ocupan de eso. En lugar de
desprestigiar a los pacientes y desacreditar a los abogados,
preocúpense por evitar los errores. Honren su profesión. Sean
dignos de llevar el título de médicos.
Hace casi 10 años que aún estamos en juicio contra una
clínica privada por la muerte de mi padre, el Dr. Miguel Ángel
Golía. Somos la parte demandante. También fue iniciado un
Juicio Penal, actuando (de oficio) el Juez Penal que ejercía
en ese momento. De manera que no me extraña lo sucedido a
dicha familia. Lamentable por cierto, pero que se suma a una
larga lista de damnificados.
Refiriéndome al caso de mi padre, es válido aclarar que él
ingresó a la Clínica sólo con una luxación de cadera. Las
complicaciones surgieron después, por las fallas en la
atención recibida.
Del quirófano a la Unidad de Terapia Intensiva. Luego a la
habitación. De allí a UTI, luego el alta y vuelta a la UTI.
Hicieron lo que quisieron. 80 días internado. Lo operaban
cuando querían, sufrió más de 20 intervenciones. Según ellos,
mejoraba día a día. Nunca les dimos consentimiento informado
firmado por escrito. Nos engañaban con los partes médicos. Es
más, teníamos que correrlos por los pasillos de la Clínica,
porque siempre estaban apurados, o no querían hablar. ¡Y los
horrores de redacción de los partes médicos en la Historia
Clínica! Mi padre estaba como preso. Se hacía lo que ellos
decían. Cuando él fue empeorando, ninguno fue capaz de dar la
cara. No había ningún médico con quien hablar. Y lo que es
peor, muchos de ellos fueron amigos personales de mis padres.
El que era director de la clínica, fue compañero de colegio,
amigo y socio. Y algunos de ellos utilizaron la Escribanía de
mi madre para crear una obra social. Durante 3 años usaron sus
instalaciones. Seguramente lo recordarán. Pero eran otros
tiempos, eran amigos.
Cuando él falleció (23/02/1997), lo dejaron en la UTI
durante 8 horas. El Juez Penalista trabajaba para retirar, con
allanamiento, la historia clínica, análisis, radiografías, y
poder llevarnos el cuerpo ya sin vida de mi padre, que aún
seguía allí, en Terapia, compartiendo el lugar con los
pacientes que trataban de recuperar la salud (en lugar de
estar en la morgue, como corresponde). Dejar a un paciente sin
vida, infectado, puede peligrar la recuperación de los demás
pacientes.
Sobre contagios, colonización de gérmenes, transmisiones de
bacterias, cito:
"Una vez que estos microorganismos se han instalado, son
transmitidos de un paciente a otro paciente, a través de las
manos del personal de salud, las cuales se colonizan luego del
contacto con un paciente infectado portador del germen, o
después de manipular materiales contaminados". (Fuente:
Inmunóloga e Infectóloga Dr. Sandra Ugalde Díaz, Hospital de
California, Estados Unidos).
La Organización Mundial de la Salud y sus asociados
presenta la Iniciativa Mundial por la Seguridad del Paciente:
Directrices de la OMS sobre higiene de las manos en la
atención sanitaria bajo el tema "Una atención limpia es una
atención más segura" (Profesor Didier Pittet, director de
Control de las Infecciones, Hospital de la Universidad de
Ginebra, Suiza. Miembro de OMS. Fuente: http://www.who.int/mediacentre/events/advisories/2005/ma21/es/).
En aquel momento de dolor para nosotros nadie se presentó a
informarnos nada. No hubo explicaciones. No tuvieron agallas
para afrontar a nuestra familia y decir la verdad.
En 1997, durante la internación de papá, pintaron la Unidad
de Terapia Intensiva con los pacientes adentro. Rompieron una
pared para instalar un equipo de aire acondicionado con los
pacientes allí. Y los gatos de la clínica dormían en la UTI,
entraban por la puerta trasera que la dejaban ABIERTA. A papá
lo acompañó en Terapia un gatito blanco, dormía con él en la
misma cama.
Esto será: ¿Mala praxis, evento adverso, fallas del sistema
de salud, errores médicos, negligencia, imprudencia, abandono
del paciente? ¿Cómo prefieren llamarlo? Porque deberían
preocuparse por las personas. Y no sólo demostrar interés en
el dinero o la obra social.
Cuando a él lo ingresaron a la UTI le colocaron una "sonda
urinaria" sin necesitarla. Al preguntar por qué habían hecho
eso, si estaba en perfecto estado de lucidez y consciente, la
respuesta fue: "Porque nos llama a cada rato". ¿Les incomodaba
que pidiera ayuda? ¿De qué sirve Terapia Intensiva? ¿No deben
brindar los máximos cuidados? Pues si mi padre era tanta
molestia nos hubieran dicho a nosotros, que con gusto
habríamos estado a su lado.
Estos relatos están todos respaldados por escritos
entregados en los Juzgados correspondientes. Hay autopsia,
fotos, filmaciones, testigos, peritos, historia clínica,
análisis, documentación.
Para la población que aún duda: hablamos de la vida de
nuestros hijos, padres, amigos, de la salud de todos nosotros,
del riesgo de morirnos, quedar lesionados o ser mal atendidos.
Quizás con suerte, al atendernos, salga todo bien. Pero
tampoco hay seguridad. Está en nuestras manos hacernos valer
como personas.
LOS PACIENTES TENEMOS DERECHOS... QUE MUCHAS VECES NO SON
RESPETADOS. Declaración de Lisboa de la Asociación Médica
Mundial sobre Los Derechos del Paciente (Lisboa, Portugal:
1981, Bali, Indonesia: 1995) adoptada por la 34ª Asamblea
Médica Mundial. En algunas provincias de la Argentina ya son
Ley. Desde el año 1995 en Córdoba, Mendoza, Tucumán y Río
Negro sancionan con fuerza de ley. Y derivan de los Derechos
Humanos, en parte. Declaración Universal de Derechos Humanos
(10/12/1948), algunas Declaraciones, Juramentos y Códigos:
Declaración de Helsinki, de Oslo, de Sydney, de Ginebra, de
Tokio, convenio de Asturias Bioética, Juramento Hipocrático y
de Maimónides, de Deontología médica, Principios de ética,
Código de Nüremberg... y muchos más.
Dato: luego del Juicio de Nüremberg, se redactó el Código
de Nüremberg (publicado el 20 de Agosto de 1947). El Juicio se
realizó cuando terminó el Holocausto Judío iniciado por Hitler.
Se enjuiciaron a todos los militares nazis de alto cargo y a
los médicos que participaron en las torturas, exterminios,
etc. Allí se dictaron los primeros derechos de los pacientes.
Ahora bien: ¿Quiénes son pacientes? ¿Alguna clase en
particular? NO. Pacientes somos todos, sin importar raza,
religión, edad, profesión, oficio, nivel social, económico o
cultural. Pero no somos ni estúpidos, ni sometidos, ni
inferiores, ni esclavos de nadie.
A nosotros, como pacientes, ¿quién nos protege, nos respeta
o nos representa? NADIE. No existe ninguna entidad que regule
el cumplimiento de los Derechos del Paciente. Y si los
derechos existen, ¿por qué sólo algunos médicos los tienen en
cuenta, y otros no?
Para los médicos existe la ética, la moral, la deontología
médica, la humildad para reconocer un error a tiempo, la
dignidad de ser un profesional brindando un servicio a la
comunidad, y lo más relevante: el deber de priorizar el
respeto a la vida humana por sobre todas las cosas.
Pero nosotros debemos asumir el cargo de recordarles hasta
dónde pueden llegar sus decisiones.
Es nuestra opción. Seguir como hasta ahora o hacernos
respetar. Darle valor a los Derechos que nos corresponden.
Los pacientes tenemos autonomía (libertad de elección,
independencia sobre nuestras ideas, capacidad para decidir
sobre nuestras vidas). Debemos terminar con la postura de
callarnos y consentir. Muchos estamos cansados de esta falta
de respeto.
Sería interesante evaluar la posibilidad de un trabajo en
conjunto por el bien de todos.
María Rosa Golía
Dr. Florencio Escardó (Médico Pediatra Argentino,
1904-1992) escribió: "Amo mi profesión, pero sería bueno decir
que no todos los médicos somos colegas". "Para no pocos
espíritus gregarios, la ética es complicidad: ¡NO! La ética es
decencia, y ella obliga a no pactar con el inmoral. Si para
explotarlo, un médico engaña a sabiendas a un enfermo, lo
ético es desengañar al enfermo, no cubrir al médico". "Los
médicos constituimos una clase, no una banda" (Citado de los
libros: "Carta abierta a los Pacientes"-1972; "Moral para
Médicos"-1967).