Sábado 7 de Octubre de 2006 - Año 92 - Edición 7221 - Edición digital 0521

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Luján: "Presumibles" Mala Praxis

"El paciente es, antes, ciudadano. En salud, garantizar los derechos del individuo implica sacarlo de su condición de `padeciente´ y dotarlo de plenas protecciones legales". Autor: Dr. Alfredo Kraut. Prof. Fac. De Derecho UBA. Fuente: Diario Clarín, 3/9/2003.

Ante el artículo que he leído en el bisemanario El Civismo (sábado 16/09/2006) describiendo los hechos que el matrimonio Villagra-Polizzi atravesó, caratulado "posible mala praxis", quisiera realizar varios comentarios. Primero, hacerles llegar mis condolencias a la familia que perdió su bebé. Luego, una aclaración: la historia clínica es del paciente. Y todos los pacientes tenemos el DERECHO de acceder a ella. Además de tener acceso a todos los estudios y análisis. Cuando nos dan el alta, siempre debemos recibir una copia y solicitar la factura de todos los gastos en forma detallada. No importa quién abonará los honorarios (particular o pre-paga).

Me pregunto qué iniciativas utilizan los médicos para prevenir estos hechos.

Mi investigación me llevó a saber que desde hace más de siete años se reúnen en ateneos y congresos para tratar temas como: "Industria del juicio" y "Litigiosidad Indebida". (De los errores médicos ¡¡NO!! Se ocupan de otras cosas).

Rótulos propuestos para definir que la comunidad médica es la que sufre a causa de un exceso de demandas por mala-praxis (en realidad las consecuencias graves las sufren los pacientes, pero ese tema lo dejo para otra oportunidad).

¿Qué contenidos tratan en estos congresos? Los médicos buscan llamar la atención y conmover a los legisladores para que traten algunos de los proyectos de ley presentados para bajar lo que consideran "litigiosidad indebida". Necesitan una aceptación para efectuar un cambio en aquellas leyes que los perjudican. Y necesitan firmas. Porque tienen la osadía de querer modificar las leyes, sobre todo algunos artículos de los Códigos Civil y Penal de la Nación, para beneficio propio. Hablan del deterioro de la relación médico-paciente. De la medicina defensiva que deben ejercer. De los gastos en seguros. De las repercusiones en la salud pública, etc. A grandes rasgos, pretenden que los pacientes no puedan demandar, ni reclamar, ni quejarse, ni nada. No entienden todavía que el dilema de todo esto no radica allí. Las leyes, por más que cambien, no podrán evitar los errores que cometen. Se beneficiarán con menos demandas. Pero esto no garantiza que cometan menos fallas.

No hay manera de que si atacan el problema desde la consecuencia esto se revierta. El conflicto, para solucionarlo, deben tratarlo desde la raíz. La dificultad no está ni en los seguros, ni en las leyes, ni en los abogados, ni en los juicios, ni en los pacientes, ni en el beneficio de litigar sin gastos, ni en la prescripción de 10 años que quieren disminuir a 2 años. Deberían actuar diferente. Respetando las decisiones del paciente. Estudiando más. Siendo más honestos. Diciendo la verdad. Siendo más humanos. Y no derivando las culpas en otro. Dejen los temas judiciales. No es su ámbito. Hay organismos que se ocupan de eso. En lugar de desprestigiar a los pacientes y desacreditar a los abogados, preocúpense por evitar los errores. Honren su profesión. Sean dignos de llevar el título de médicos.

Hace casi 10 años que aún estamos en juicio contra una clínica privada por la muerte de mi padre, el Dr. Miguel Ángel Golía. Somos la parte demandante. También fue iniciado un Juicio Penal, actuando (de oficio) el Juez Penal que ejercía en ese momento. De manera que no me extraña lo sucedido a dicha familia. Lamentable por cierto, pero que se suma a una larga lista de damnificados.

Refiriéndome al caso de mi padre, es válido aclarar que él ingresó a la Clínica sólo con una luxación de cadera. Las complicaciones surgieron después, por las fallas en la atención recibida.

Del quirófano a la Unidad de Terapia Intensiva. Luego a la habitación. De allí a UTI, luego el alta y vuelta a la UTI. Hicieron lo que quisieron. 80 días internado. Lo operaban cuando querían, sufrió más de 20 intervenciones. Según ellos, mejoraba día a día. Nunca les dimos consentimiento informado firmado por escrito. Nos engañaban con los partes médicos. Es más, teníamos que correrlos por los pasillos de la Clínica, porque siempre estaban apurados, o no querían hablar. ¡Y los horrores de redacción de los partes médicos en la Historia Clínica! Mi padre estaba como preso. Se hacía lo que ellos decían. Cuando él fue empeorando, ninguno fue capaz de dar la cara. No había ningún médico con quien hablar. Y lo que es peor, muchos de ellos fueron amigos personales de mis padres. El que era director de la clínica, fue compañero de colegio, amigo y socio. Y algunos de ellos utilizaron la Escribanía de mi madre para crear una obra social. Durante 3 años usaron sus instalaciones. Seguramente lo recordarán. Pero eran otros tiempos, eran amigos.

Cuando él falleció (23/02/1997), lo dejaron en la UTI durante 8 horas. El Juez Penalista trabajaba para retirar, con allanamiento, la historia clínica, análisis, radiografías, y poder llevarnos el cuerpo ya sin vida de mi padre, que aún seguía allí, en Terapia, compartiendo el lugar con los pacientes que trataban de recuperar la salud (en lugar de estar en la morgue, como corresponde). Dejar a un paciente sin vida, infectado, puede peligrar la recuperación de los demás pacientes.

Sobre contagios, colonización de gérmenes, transmisiones de bacterias, cito:

"Una vez que estos microorganismos se han instalado, son transmitidos de un paciente a otro paciente, a través de las manos del personal de salud, las cuales se colonizan luego del contacto con un paciente infectado portador del germen, o después de manipular materiales contaminados". (Fuente: Inmunóloga e Infectóloga Dr. Sandra Ugalde Díaz, Hospital de California, Estados Unidos).

La Organización Mundial de la Salud y sus asociados presenta la Iniciativa Mundial por la Seguridad del Paciente: Directrices de la OMS sobre higiene de las manos en la atención sanitaria bajo el tema "Una atención limpia es una atención más segura" (Profesor Didier Pittet, director de Control de las Infecciones, Hospital de la Universidad de Ginebra, Suiza. Miembro de OMS. Fuente: http://www.who.int/mediacentre/events/advisories/2005/ma21/es/).

En aquel momento de dolor para nosotros nadie se presentó a informarnos nada. No hubo explicaciones. No tuvieron agallas para afrontar a nuestra familia y decir la verdad.

En 1997, durante la internación de papá, pintaron la Unidad de Terapia Intensiva con los pacientes adentro. Rompieron una pared para instalar un equipo de aire acondicionado con los pacientes allí. Y los gatos de la clínica dormían en la UTI, entraban por la puerta trasera que la dejaban ABIERTA. A papá lo acompañó en Terapia un gatito blanco, dormía con él en la misma cama.

Esto será: ¿Mala praxis, evento adverso, fallas del sistema de salud, errores médicos, negligencia, imprudencia, abandono del paciente? ¿Cómo prefieren llamarlo? Porque deberían preocuparse por las personas. Y no sólo demostrar interés en el dinero o la obra social.

Cuando a él lo ingresaron a la UTI le colocaron una "sonda urinaria" sin necesitarla. Al preguntar por qué habían hecho eso, si estaba en perfecto estado de lucidez y consciente, la respuesta fue: "Porque nos llama a cada rato". ¿Les incomodaba que pidiera ayuda? ¿De qué sirve Terapia Intensiva? ¿No deben brindar los máximos cuidados? Pues si mi padre era tanta molestia nos hubieran dicho a nosotros, que con gusto habríamos estado a su lado.

Estos relatos están todos respaldados por escritos entregados en los Juzgados correspondientes. Hay autopsia, fotos, filmaciones, testigos, peritos, historia clínica, análisis, documentación.

Para la población que aún duda: hablamos de la vida de nuestros hijos, padres, amigos, de la salud de todos nosotros, del riesgo de morirnos, quedar lesionados o ser mal atendidos. Quizás con suerte, al atendernos, salga todo bien. Pero tampoco hay seguridad. Está en nuestras manos hacernos valer como personas.

LOS PACIENTES TENEMOS DERECHOS... QUE MUCHAS VECES NO SON RESPETADOS. Declaración de Lisboa de la Asociación Médica Mundial sobre Los Derechos del Paciente (Lisboa, Portugal: 1981, Bali, Indonesia: 1995) adoptada por la 34ª Asamblea Médica Mundial. En algunas provincias de la Argentina ya son Ley. Desde el año 1995 en Córdoba, Mendoza, Tucumán y Río Negro sancionan con fuerza de ley. Y derivan de los Derechos Humanos, en parte. Declaración Universal de Derechos Humanos (10/12/1948), algunas Declaraciones, Juramentos y Códigos:

Declaración de Helsinki, de Oslo, de Sydney, de Ginebra, de Tokio, convenio de Asturias Bioética, Juramento Hipocrático y de Maimónides, de Deontología médica, Principios de ética, Código de Nüremberg... y muchos más.

Dato: luego del Juicio de Nüremberg, se redactó el Código de Nüremberg (publicado el 20 de Agosto de 1947). El Juicio se realizó cuando terminó el Holocausto Judío iniciado por Hitler. Se enjuiciaron a todos los militares nazis de alto cargo y a los médicos que participaron en las torturas, exterminios, etc. Allí se dictaron los primeros derechos de los pacientes.

Ahora bien: ¿Quiénes son pacientes? ¿Alguna clase en particular? NO. Pacientes somos todos, sin importar raza, religión, edad, profesión, oficio, nivel social, económico o cultural. Pero no somos ni estúpidos, ni sometidos, ni inferiores, ni esclavos de nadie.

A nosotros, como pacientes, ¿quién nos protege, nos respeta o nos representa? NADIE. No existe ninguna entidad que regule el cumplimiento de los Derechos del Paciente. Y si los derechos existen, ¿por qué sólo algunos médicos los tienen en cuenta, y otros no?

Para los médicos existe la ética, la moral, la deontología médica, la humildad para reconocer un error a tiempo, la dignidad de ser un profesional brindando un servicio a la comunidad, y lo más relevante: el deber de priorizar el respeto a la vida humana por sobre todas las cosas.

Pero nosotros debemos asumir el cargo de recordarles hasta dónde pueden llegar sus decisiones.

Es nuestra opción. Seguir como hasta ahora o hacernos respetar. Darle valor a los Derechos que nos corresponden.

Los pacientes tenemos autonomía (libertad de elección, independencia sobre nuestras ideas, capacidad para decidir sobre nuestras vidas). Debemos terminar con la postura de callarnos y consentir. Muchos estamos cansados de esta falta de respeto.

Sería interesante evaluar la posibilidad de un trabajo en conjunto por el bien de todos.

María Rosa Golía

Dr. Florencio Escardó (Médico Pediatra Argentino, 1904-1992) escribió: "Amo mi profesión, pero sería bueno decir que no todos los médicos somos colegas". "Para no pocos espíritus gregarios, la ética es complicidad: ¡NO! La ética es decencia, y ella obliga a no pactar con el inmoral. Si para explotarlo, un médico engaña a sabiendas a un enfermo, lo ético es desengañar al enfermo, no cubrir al médico". "Los médicos constituimos una clase, no una banda" (Citado de los libros: "Carta abierta a los Pacientes"-1972; "Moral para Médicos"-1967).