Verano pródigo en sucesos policiales
el de 1951.
En cuestiones de días hubo dos
hechos de sangre que estremecieron a los lujanenses.
En el más horrendo, una mujer y su
pequeño hijo fueron asesinados de varios hachazos.
Según datos oficiales, en 1951 la
población de Luján se aproximaba a los 40 mil habitantes
pero extraoficialmente se estimaba que llegaba a 50 mil. El
promedio anual de nacimientos era de 820 y las defunciones
alcanzaban a 470 cada doce meses. Sin embargo, EL CIVISMO
afirmaba por esa época que estas cifras no reflejaban la
realidad.
"Nos fundamos para afirmar esto en
que Luján cuenta con dos establecimientos que producen
mortalidad no perteneciente en gran parte a la población fija
de este partido y son las Colonias de Open Door y la de
Torres. En la primera son llevados enfermos de otras partes
que a poco de ingresar fallecen", se aseguraba en este
medio.
Las "noticias" pasaban por los
reiterados intentos por conformar una comisión para crear el
cuerpo de Bomberos Voluntarios y así dejar de depender de los
servidores públicos mercedinos, que eran llamados cada vez
que se producía un incendio pero que, por lo general, solían
llegar demasiado tarde a extinguir el siniestro.
Además, los frentistas de la calle Dr.
Muñiz habían formado una comisión de vecinos, los
campeonatos de la Liga Lujanense convocaban a verdaderas
multitudes de aficionados, el "acomodo" político
estaba a la orden del día y desde hacía dos años el
intendente peronista Pascual Simone estaba en la cuerda floja
por su desempeño como máximo funcionario público.
Las muertes violentas no cesaban en un
verano caracterizado por un par de crímenes atroces, uno de
los cuales recordamos en esta edición.
VERANO SANGRIENTO
24 de febrero de 1951. "Luján,
pueblo tradicionalmente tranquilo, que raramente es teatro de
hechos delictuosos, está pasando por una racha de delitos de
menor cuantía y crímenes monstruosos.
"En efecto, hace pocos días se
produjo una serie de raterías y robos que alarmaron, a pesar
de la eficiencia con que procedió la Policía hábilmente
dirigida por el comisario señor Pascuali. Pero estos hechos
delictuosos, pronto fueron superados por un horroroso crimen
en el que fue víctima un anciano al ser asesinado
alevosamente por su propio hijo. De esto, tiene amplio
conocimiento el pueblo.
"Y cuando ya parecía que había
renacido la calma, el vecindario fue sorprendido con la
consumación de otro horrendo crimen que costó la vida a
María Martha Greco de Ferrari y a su hijito de un año y seis
meses de edad. Aparece como autor del hecho Tomas Ramírez,
protegido de Luis Ferrari, esposo de la extinta y padre del
niño.
"De las averiguaciones practicadas
se desprende que Ramírez y Ferrari eran amigos desde la
infancia, pero habían dejado de verse durante varios años y,
recientemente, hace menos de dos meses, el azar los puso de
nuevo frente a frente. Ramírez se lamentó de la situación
que atravesaba, debido a que carecía de trabajo".
MENOS MAL QUE ERA UN
AMIGO
"Condolido del trance que pasaba su
amigo, Ferrari le ofreció albergue en su hogar, situado en la
calle Uriburu (actual Mariano Moreno) al 600. Desde entonces,
Ramírez pasó a habitar bajo el mismo techo del matrimonio
Ferrari, donde se le prodigaron atenciones y un trato
familiar.
"En el transcurso de los días,
Ramírez, que comenzó a trabajar como albañil, fue
sintiéndose atraído por la esposa de Ferrari y le dio a
entender sus intenciones, motivando con su actitud que la
señora -sin dar a conocer a su cónyuge los requerimientos de
que era objeto-, le insinúe a Ferrari la conveniencia de que
alejara de la casa a Ramírez. A pesar de lo aconsejado por su
esposa, Ferrari no adoptó ninguna medida.
"Convencido, sin duda, de que sus
intenciones estaban condenadas a fracasar, Ramírez, que cayó
bajo la influencia del crimen, no tardó en dar rienda suelta
a sus perversos instintos, y aprovechándose que Ferrari por
razones de trabajo no había retornado aún a su hogar,
penetró sigilosamente en el dormitorio de la nombrada señora
a quien sorprendió mientras reposaba teniendo a su lado al
niño. Luego, acometió a madre e hijo causándoles
impresionantes heridas en la cabeza. Ambos murieron en forma
casi instantánea. Inmediatamente, el asesino desapareció.
"Una hora más tarde, al regresar a
su casa, Ferrari advirtió que las puertas estaban cerradas y
al llamar a su esposa se asombró de que no contestara. Sin
pérdida de tiempo, el desdichado hombre con la ayuda de
varios vecinos derribó la puerta de la habitación,
hallándose entonces ante el dramático cuadro de los
ensangrentados cadáveres de su esposa e hijo.
"Tal ha sido sintéticamente
narrado el hecho que ha cerrado la racha de delitos que
atraviesa nuestro pueblo, habitualmente tranquilo.
"Cabe dejar constancia de que la
Policía, a pesar de su reducido personal, ha procedido en
todos los casos activa y eficientemente".
DETENIDO Y CONDENADO
El 14 de julio de ese año el asesino
fue detenido. Estaba en la localidad cordobesa de Laboulaye y
se hacía llamar Eusebio Ochoa. Tomás Ramírez, alias
"El Sordo", fue trasladado a la cárcel de Mercedes
a la espera de una sentencia acorde al hecho que había
cometido.
El 66 de junio de 1954 se conoció la
pena. "Habiendo quedado plenamente comprobada la
culpabilidad del procesado del bárbaro crimen y otros
delitos: robo y hurtos cometidos en la misma oportunidad, el
juez del crimen doctor Antonio Corsal dictó sentencia,
condenándolo a la pena de reclusión perpetua. De este
pronunciamiento apelaron el inculpado y el Defensor de
pobres". Aunque no pudieron torcer el destino del
condenado ya que "la Exma. Cámara Segunda de Apelaciones
se ha expedido, confirmando la sentencia del juez doctor
Casal".
Esto también fue
noticia
1938 - "Colectivos de
carreras": en la esquina de Mitre y 11 de Septiembre
chocan un colectivo y auto. El accidente es atribuido a la
alta velocidad del transporte de pasajero y la
"picada" que estaba corriendo. "En la forma que
actualmente se presta este servicio, resulta perjudicial para
el público y al mismo tiempo peligroso por el riesgo que
entrañan esas carreras de colectivos, tanto para los
pasajeros como para los viandantes".
1941: "Victima de la
ondulación": "La señora Rosa Rodríguez de Altube
concurrió a la comisaría de Luján y denunció que el día
13 de septiembre su hija Jacinta Nélida, de 11 años, sufrió
quemaduras en el cuero cabelludo mientras le hacían una
ondulación permanente en la peluquería "Marú",
ubicada en la calle Lavalle 174, de cuyo dueño la denunciante
no conoce el nombre. La Policía dispuso que la menor fuera
examinada por un médico, quien informó que las quemaduras
demorarán en curar alrededor de 20 días, existiendo la
posibilidad que el cabello no vuelva a crecer en la parte
afectada por el vapor del aparato usado por el
peluquero".
1953 - "Juegos Prohibidos":
"El 17 de mayo la Policía procedió a detener a Pedro
Bacigaluppi, Isidro Prince y Alejandro Domecq estableciéndose
que el primero de los nombrados recibía jugadas de carreras.
En su poder se halló la suma de $276,15". "En otro
allanamiento siete hombres fueron detenidos por estar jugando
al Pase Inglés, secuestrándose un cubilete, dos dados y la
suma de $598".