Sábado 2 de Septiembre de 2006 - Año 92 - Edición 7211 - Edición digital 0511

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Archivo policial EL CIVISMO. Noticias de antaño

Horrendo doble crimen en una ciudad "tranquila"

Verano pródigo en sucesos policiales el de 1951.

En cuestiones de días hubo dos hechos de sangre que estremecieron a los lujanenses.

En el más horrendo, una mujer y su pequeño hijo fueron asesinados de varios hachazos.

Según datos oficiales, en 1951 la población de Luján se aproximaba a los 40 mil habitantes pero extraoficialmente se estimaba que llegaba a 50 mil. El promedio anual de nacimientos era de 820 y las defunciones alcanzaban a 470 cada doce meses. Sin embargo, EL CIVISMO afirmaba por esa época que estas cifras no reflejaban la realidad.

"Nos fundamos para afirmar esto en que Luján cuenta con dos establecimientos que producen mortalidad no perteneciente en gran parte a la población fija de este partido y son las Colonias de Open Door y la de Torres. En la primera son llevados enfermos de otras partes que a poco de ingresar fallecen", se aseguraba en este medio.

Las "noticias" pasaban por los reiterados intentos por conformar una comisión para crear el cuerpo de Bomberos Voluntarios y así dejar de depender de los servidores públicos mercedinos, que eran llamados cada vez que se producía un incendio pero que, por lo general, solían llegar demasiado tarde a extinguir el siniestro.

Además, los frentistas de la calle Dr. Muñiz habían formado una comisión de vecinos, los campeonatos de la Liga Lujanense convocaban a verdaderas multitudes de aficionados, el "acomodo" político estaba a la orden del día y desde hacía dos años el intendente peronista Pascual Simone estaba en la cuerda floja por su desempeño como máximo funcionario público.

Las muertes violentas no cesaban en un verano caracterizado por un par de crímenes atroces, uno de los cuales recordamos en esta edición.

VERANO SANGRIENTO

24 de febrero de 1951. "Luján, pueblo tradicionalmente tranquilo, que raramente es teatro de hechos delictuosos, está pasando por una racha de delitos de menor cuantía y crímenes monstruosos.

"En efecto, hace pocos días se produjo una serie de raterías y robos que alarmaron, a pesar de la eficiencia con que procedió la Policía hábilmente dirigida por el comisario señor Pascuali. Pero estos hechos delictuosos, pronto fueron superados por un horroroso crimen en el que fue víctima un anciano al ser asesinado alevosamente por su propio hijo. De esto, tiene amplio conocimiento el pueblo.

"Y cuando ya parecía que había renacido la calma, el vecindario fue sorprendido con la consumación de otro horrendo crimen que costó la vida a María Martha Greco de Ferrari y a su hijito de un año y seis meses de edad. Aparece como autor del hecho Tomas Ramírez, protegido de Luis Ferrari, esposo de la extinta y padre del niño.

"De las averiguaciones practicadas se desprende que Ramírez y Ferrari eran amigos desde la infancia, pero habían dejado de verse durante varios años y, recientemente, hace menos de dos meses, el azar los puso de nuevo frente a frente. Ramírez se lamentó de la situación que atravesaba, debido a que carecía de trabajo".

MENOS MAL QUE ERA UN AMIGO

"Condolido del trance que pasaba su amigo, Ferrari le ofreció albergue en su hogar, situado en la calle Uriburu (actual Mariano Moreno) al 600. Desde entonces, Ramírez pasó a habitar bajo el mismo techo del matrimonio Ferrari, donde se le prodigaron atenciones y un trato familiar.

"En el transcurso de los días, Ramírez, que comenzó a trabajar como albañil, fue sintiéndose atraído por la esposa de Ferrari y le dio a entender sus intenciones, motivando con su actitud que la señora -sin dar a conocer a su cónyuge los requerimientos de que era objeto-, le insinúe a Ferrari la conveniencia de que alejara de la casa a Ramírez. A pesar de lo aconsejado por su esposa, Ferrari no adoptó ninguna medida.

"Convencido, sin duda, de que sus intenciones estaban condenadas a fracasar, Ramírez, que cayó bajo la influencia del crimen, no tardó en dar rienda suelta a sus perversos instintos, y aprovechándose que Ferrari por razones de trabajo no había retornado aún a su hogar, penetró sigilosamente en el dormitorio de la nombrada señora a quien sorprendió mientras reposaba teniendo a su lado al niño. Luego, acometió a madre e hijo causándoles impresionantes heridas en la cabeza. Ambos murieron en forma casi instantánea. Inmediatamente, el asesino desapareció.

"Una hora más tarde, al regresar a su casa, Ferrari advirtió que las puertas estaban cerradas y al llamar a su esposa se asombró de que no contestara. Sin pérdida de tiempo, el desdichado hombre con la ayuda de varios vecinos derribó la puerta de la habitación, hallándose entonces ante el dramático cuadro de los ensangrentados cadáveres de su esposa e hijo.

"Tal ha sido sintéticamente narrado el hecho que ha cerrado la racha de delitos que atraviesa nuestro pueblo, habitualmente tranquilo.

"Cabe dejar constancia de que la Policía, a pesar de su reducido personal, ha procedido en todos los casos activa y eficientemente".

DETENIDO Y CONDENADO

El 14 de julio de ese año el asesino fue detenido. Estaba en la localidad cordobesa de Laboulaye y se hacía llamar Eusebio Ochoa. Tomás Ramírez, alias "El Sordo", fue trasladado a la cárcel de Mercedes a la espera de una sentencia acorde al hecho que había cometido.

El 66 de junio de 1954 se conoció la pena. "Habiendo quedado plenamente comprobada la culpabilidad del procesado del bárbaro crimen y otros delitos: robo y hurtos cometidos en la misma oportunidad, el juez del crimen doctor Antonio Corsal dictó sentencia, condenándolo a la pena de reclusión perpetua. De este pronunciamiento apelaron el inculpado y el Defensor de pobres". Aunque no pudieron torcer el destino del condenado ya que "la Exma. Cámara Segunda de Apelaciones se ha expedido, confirmando la sentencia del juez doctor Casal".

Esto también fue noticia

1938 - "Colectivos de carreras": en la esquina de Mitre y 11 de Septiembre chocan un colectivo y auto. El accidente es atribuido a la alta velocidad del transporte de pasajero y la "picada" que estaba corriendo. "En la forma que actualmente se presta este servicio, resulta perjudicial para el público y al mismo tiempo peligroso por el riesgo que entrañan esas carreras de colectivos, tanto para los pasajeros como para los viandantes".

1941: "Victima de la ondulación": "La señora Rosa Rodríguez de Altube concurrió a la comisaría de Luján y denunció que el día 13 de septiembre su hija Jacinta Nélida, de 11 años, sufrió quemaduras en el cuero cabelludo mientras le hacían una ondulación permanente en la peluquería "Marú", ubicada en la calle Lavalle 174, de cuyo dueño la denunciante no conoce el nombre. La Policía dispuso que la menor fuera examinada por un médico, quien informó que las quemaduras demorarán en curar alrededor de 20 días, existiendo la posibilidad que el cabello no vuelva a crecer en la parte afectada por el vapor del aparato usado por el peluquero".

1953 - "Juegos Prohibidos": "El 17 de mayo la Policía procedió a detener a Pedro Bacigaluppi, Isidro Prince y Alejandro Domecq estableciéndose que el primero de los nombrados recibía jugadas de carreras. En su poder se halló la suma de $276,15". "En otro allanamiento siete hombres fueron detenidos por estar jugando al Pase Inglés, secuestrándose un cubilete, dos dados y la suma de $598".

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